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listado de poemas por primeros versos letra s

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1074 poemas con la letra "s"

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Despertar de Francisco González Léon
Sueños de la mañana de la alcoba en la semioscuridad. Despertar indolente en que se siente la necesidad de continuar el diálogo interrumpido con la fantasmagoría nocturnal. Aquella semivigilia en que aún hay la indecisión de lo que en sueños vimos; aquella incapacidad de descifrar ...
Décimas a mi muerte (III) de Elías Nandino
Sufro tu cauce sombrío que bajo mi piel avanza fatigando mi esperanza con su oculto desafío. Yo siento que tu vacío de mis entrañas respira y que sediento me mira desde mi sangre hacia fuera como verdad prisionera que en contra de mí conspira.
Los suicidas de Antonio Porpetta
Suicidarse en el mar es como desnacerse en el claustro materno, es como retornar a la tibieza de la verdad primera, redescubrir el hálito fugaz que nos perdura, quizás la certidumbre de que también el fin puede ser una forma de empezar. Hay suicidas muy torpes: tienen prisa ...
De entonces, un año de Rodolfo Serrano
Supe que todo había pasado cuando te vi mover la cucharilla tan despacio como si todo el mundo, aquella tarde se hubiera detenido en la barra de la cafetería. O en la acera. No supe qué decirte. Hablamos como si hubiera sido ayer, sin ir más lejos, la última vez que habíamos discutido. ...
Poema 24 al ozama: acuarela de José Mármol
Superficie de luces agotadas donde apenas el sonido de la sombra suena. yo te nombro ciudad irreal hundida en la penumbra de un recuerdo invernal. el ozama que fluye por cada objeto a la deriva es una historia. el ozama que sube del fondo de la noche hacia...
Del buen gusto per natura de Fabricio Estrada
Supongo (y esto se nota, es cierto), que para ser feliz hay que tener mal gusto, cautivar al amor con lenguaje de plata y canciones terribles de lo eterno y sus fantasmas. ¡Imaginadlo! Palidez en las tardes, perfecta oscuridad en los trajes, garbo, pues, luna de tocador, ...
Un nuevo sol de Rolando Faget
Supongo que de alguna manera habrá que deshacer las hebras que nos atan a la ciudad, los años, los hermanos y clausurar heridas para siempre cortar, romper, olvido reconocerse nada en nada, sin ahora sin los años que dejamos atrás y cierto día tratamos vanamente...
Estoy implicado en algo (II) de Jenaro Talens
Supongo que ser libre es estar solo, aceptar la violencia con que la noche cae, sin otra compañía que la noche. Nadie depende ahora de mí. No tengo planes. Tampoco estoy seguro de la eternidad, pero conozco, al menos, mis limitaciones. Sé lo que quise o que fingí querer manipulando ...
Lo que vi (Nombrar perecedero) de José Hierro
Supuesto que sueño fue, no diré lo que soñé: lo que vi, Clotaldo, sí. Calderón de la Barca No tengo miedo nombraros ya con vuestros nombres, cosas vivas, transitorias. (Unidas sois un acorde de la eternidad; dispersas -nota a nota, nombre a nombre, fecha a fecha-, vais muriendo ...
Retrato de Jorge Carrol
Sur en el norte. Mañana de la noche. Gatillo del revólver del suicida enamorado. Sol que aterriza sobre las veredas de la Castellana.
La orilla del invierno de Santos Domínguez Ramos
Surcarás otros mares de amarga geografía. Volverá con las naves la paloma del sueño, el velo del ocaso, la túnica del alba fría de los inviernos. II Sobre este mar de sueños el ocaso te avisa acantilados. Sube a la gavia más alta. Date al recuerdo, cruza la estela...
Surco rotura nuevo mi corteza... de Salvador Novo
Surco rotura nuevo mi corteza dura de inviernos y de cicatrices; avanzan más profundas mis raíces a sorber a la tierra fortaleza. Despojada de flores y maleza, quemen mis hojas áridos tapices y crepiten —o tristes o felices— , lograda en la ceniza su pureza. Savia...
Pan y vino de José de Diego y Benitez
Surge, a un replique modulado en trino, del misterio floral en que reposa, la blanca Eucaristía, blanca rosa emergente del Cáliz purpurino. La espiga recibió el Cuerpo Divino, pero la vid su sangre generosa... ¡El trabajo y la lucha, en dolorosa íntima comunión de pan y vino! En el pecho del Cristo ...
Diálogo con un retrato de Alí Chumacero
Surges amarga, pensativa, profunda tal un mar amurallado; reposas como imagen hecha hielo en el cristal que te aprisiona y te adivino en duelo, sostenida bajo un mortal cansancio o bajo un sueño en sombra, congelada. En vano te defiendes cuando tus ojos alzas y me miras ...
Consagración de Julio Herrera y Reissig
Surgió tu blanca majestad de raso, toda sueño y fulgor, en la espesura; y era en vez de mi mano -atenta al caso mi alma quien oprimía tu cintura... De procaces sulfatos, una impura fragancia conspiraba a nuestro paso, en tanto que propicio a tu aventura llenóse de amapolas el ocaso. Pálida ...
Estado de gracia de Domingo F. Faílde
Surgiste de la aurora (Albinoni, irreal, sobre la prieta luz de plata tremolase pálidos gallardetes, mientras por la ventana abril desvanecía cítaras a los árboles, y el índigo vergel de tu cuerpo tendido rutilaba alabastros lascivos en la estancia). Como antorcha de pétalos, ...
Tú de Gonzalo Osses – Vilches
Surgiste de su propia nada a mi presente. En un revuelo de otoños a medio caer. De la flor misma de mi árbol preferido. Del grito que nunca di. Del sueño que siempre tuve y jamás conté. Y tuviste la piel del niño. El canto de una vieja melodía ... Canción de cuna que extraño ...
La novicia de Julio Herrera y Reissig
Surgiste, emperatriz de los altares, esposa de tu dulce Nazareno, con tu atavío vaporoso, lleno de piedras, brazaletes y collares. Celoso de tus júbilos albares, el ataúd te recogió en su seno, y hubo en tu místico perfil un pleno desmayo de crepúsculos lunares. Al contemplar tu cabellera muerta, ...
Epigrama de Reinaldo Arenas
Sus escritos, señora Nurka o Nurko, más que en español están en turco. ¿El tema? Siempre el mismo: nada, nada. ¡Y al pie su horrible foto engalanada! En eso de decir nada es usted terca (como en lo de esparcir el venenito), es la mista terquedad conque la puerca año tras año nos ofrece...
Sus ojos beben del azul... de Homero Aridjis
Sus ojos beben del azul arroyo que sube hacia la inmensidad el río y la piedra húmeda vuelan libres bajo la luz sus ojos dejan manchas azules en el agua toda desnudez vestida de asombro...
Sus palabras revelaron de Rodolfo Häsler
Sus palabras revelaron a los escogidos los secretos de la creación, por lo tanto, su posición es importante. Ni sus pies ni sus manos sirven para sostener la tierra.
Zonas eróticas (I) de Enrique Gómez - Correa
Sus senos de catedral bizantina En medio de una ciudad curvada por los años Capa de vigilia tras capa de sueño Incesantemente se recrea en el huevo místico. Haces al pájaro en el tope del fuego A la hora en que todo se disuelve Bajo la luz que siega las cabezas Para hacerte...
A una inconstancia de Manuel Martínez de Navarrete
Suspende, fuentecilla, tu ligera corriente, mientras que triste lloro mis ya perdidos bienes. ¿Cuántas veces, estando en tus orillas verdes, Lisi me aseguraba su amor hasta la muerte? Aquí su diestra mano, más blanca que la nieve, en esta arena frágil escribió muchas veces: ...
Paisaje de Bernardo Ortiz de Montellano
Suspira el tiempo goloso en el seno de la tarde, que arrastra fino rebozo por los campos que Dios guarde. Los magueyales matizan con verdes moños la tierra y, a lo lejos, se precisan los contornos de la sierra. La sierra que abre los brazos protegiendo la campiña: la de los maizales...