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listado de poemas por primeros versos letra p

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766 poemas con la letra "p"

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Temprano dolor de Héctor Rosales
Precocidad maldita, dijera bajo el parral, en el patio dominado por lucero el anciano interpretando mi tensa vigilia. Las luces vegetales eran niños durmiendo arriba, en redondas gravedades negras. Precocidad maldita, tenía razón. El otoño ya me estaba doliendo...
Blues del racionalista finisecular de Jorge Riechmann
Predicando la razón como una puta pobre a quien acaban de violar y tirar de un coche en marcha y se ha quedado muerta hablando sola Predicando la razón como un borracho viejo que masculla suplica impreca regaña gorgotea antes de caer abatido por disparos accidentales de la policía Predicando ...
Rincón de sueños de Yanira Soundy
Prefiere verse rubia de polen que llenarse de perfume. Lleva en la mirada la luz de las luciérnagas y bajo sus alas blancas, una canción de niña que arrulla a sus muñecas. Hace sonar sus piedrecillas de colores y lee mis libros con sus vocales sueltas. Cuando empieza la lluvia, llena su cuarto de sonrisas, ...
Juegos furtivos (IV) de Carmen González Huguet
Prefiero el dulce afán de lo gozado Al cruel dolor de haberme arrepentido. Prefiero lo soñado, aunque mentido, Y más lo que intenté y lo que he logrado. Prefiero a lo seguro, lo arriesgado; A lo sagrado, siempre...
Entrevista de prensa de Rosario Castellanos
Pregunta el reportero, con la sagacidad que le da la destreza de su oficio: ¿por qué y para qué escribe? Pero, señor, es obvio. Porque alguien (cuando yo era pequeña) dijo que la gente como yo, no existe. Porque su cuerpo no proyecta sombra, porque no arroja peso en la balanza, ...
Pregúntale a ese mar de Juan Beroes
Pregúntale a ese mar donde solía llorar mi corazón, si por su arena, con dulce silbo de veloz sirena, cruzó la virgen que me viera un día contar los granos de la arena mía. Y a esa virgen nocturna de serena vestidura lunar, túrgida y llena, pregúntale si el mar que la veía despedirse llorando ...
Explico algunas cosas de Pablo Neruda
Preguntaréis: Y dónde están las lilas? Y la metafísica cubierta dé amapolas? Y la lluvia que a menudo golpeaba sus palabras llenándolas de agujeros y pájaros? Os voy a contar todo lo que me pasa. Yo vivía en un barrio de Madrid, con campanas, con relojes, con árboles. ...
Viernes de domingo de Nuria Parés
Preguntas...
Ñatore May de María Olimpia de Obaldía
pregunto a la india macilenta que en pos de su hombre adusto marcha con lento andar...
Las siete vidas del gato de Rafael Pombo
Preguntó al gato Mambrú El lebrel Perdonavidas: —Pariente de Micifú, ¿Qué secreto tienes tú Para vivir siete vidas? Y Mambrú le contestó: —Mi secreto es muy sencillo. Pues no consiste...
La noche es una mujer desconocida de Pablo Antonio Cuadra
Preguntó la muchacha al forastero: ¿Por qué no pasas? En mi hogar está encendido el fuego. Contestó el peregrino: Soy poeta, sólo deseo conocer la noche. Ella, entonces, echó cenizas sobre el fuego y aproximó en la sombra su voz al forastero: ¡Tócame! dijo . ¡Conocerás la noche! ...
Fantasía cuasi sonata de León de Greiff
Preludio Noche, piano de ébano: pulsan tus teclas negras, como garfios, los dedos rígidos de mi pena, Noche, Noche Morena, oh Noche, oh piano en que Beethoven sollozara un airoso dolente si no un adagio sostenuto! Pulsan, punzan mis dedos tu teclado impasible, tu teclado...
Aguacate de Eyra Harbar
Prendada estoy del aguacate. No dejo de pensar en su acuosa existencia verde, la luz vegetal balanceada en su cuerpo de fruta, convidándome la dentellada. Aún pienso en el aguacate de unos ojos que he visto. (Selección: Juan Daniel Perrotta)
Prensado a mis entrañas permanece de Regina José Galindo
Prensado a mis entrañas permanece Hace un año vive conmigo chupando mi sangre mi sudor mi sexo. He intentado un aborto pero este amor no conoce la muerte.
La barca milagrosa de Delmira Agustini
Preparadme una barca como un gran pensamiento... La llamarán La Sombra unos, otros La Estrella . No ha de estar al capricho de una mano ó de un viento: Yo la quiero consciente, indominable y bella. La moverá el gran ritmo de un corazón sangriento de vida sobrehumana; ...
Prepárame la ausencia de Antonio Álvarez Bürger
Prepárame la ausencia para cuando me busque la muerte. Yo, en tanto, me quedaré envuelto de los espíritus traviesos. Quiero ser el más regocijado con el placer de lo que espero y estar en el cenit cuando el pájaro azul bata las alas al aire y pronuncie el hado de mi nombre. ...
Recordándote de Mayamérica Cortez
Presente, vivo ¡Ahora! Rodar, volar y...llorar. Todo junto al lado de golpe bajo azul y verde volver...¡Volar! Buscarte, enredarte quedarme quieta junto a ti tórtola, golondrina madeja desmadejada dispersada en pedazos. Quereres, amores y amaneceres. Sí, mañanares que se enredan ...
Presidio recinto bien custodiad... de Ernesto Cardenal
presidio recinto bien custodiado policía militar perros guardianes sin poder ver al que me interrogaba era norteamericano en inglés qué hacíamos nombres de contacto nombres direcciones, o no che estás en Argentina noche de Argentina barcos que en el muelle...
preso... de Javier Payeras
preso en una bomba de nylon el olor de ciertos callejones húmedos despierta en mi memoria viejas plegarias sitios perforados por el tiempo y su lógica la guerra y mi madre la televisión respirando en la sala y todos bebiendo café como si nada ocurriera De:ARTIFICIAL ...
Nombres de Gilberto Owen
Preso mejor. Tal vez así recuerde otra iglesia, la catedral de Taxco, y sus piedras que cambian de forma con la luz de cada hora. Las calles ebrias tambaleándose por cerros y hondonadas, y no lo sé, pero es posible que llore ocultamente, al recorrer en sueños algún nombre: ...
Presos los dos de Almudena Guzmán
Presos los dos de aquel imposible decoro adolescente, ni yo me sonrojé ni usted tampoco hizo nada por llamarse al orden cuando después de las risas y las aceitunas rellenas, habiéndonos lubricado previamente el oído con una minuciosa lista de vicios sexuales, fuimos al amo ...
Presos los dos de Almudena Guzmán
Presos los dos de aquel imposible decoroadolescente, ni yo me sonrojé ni usted tampoco hizo nada por llamarse al orden cuando después de las risas y las aceitunas rellenas, habiéndonos lubricado previamente al oído con una minuciosa lista de vicios sexuales, fuimos al amor como ...
Juegos furtivos (I) de Carmen González Huguet
Préstame un rato, amor, el dulce le- Con el que a diario, fiel , siempre reto- Y sus pendientes joyas tan hermo- Que con placer puntual chupo y orde- No te acomplejes, no, no es tan peque- , No ocultes con prudencias vergonzo- A mi tacto sus ganas amoro- , Ni a mi...
Antigua luz de Enrique Fierro
presumida elegante libertina antigua luz que sube graderías peldañosy miríadas de mirlos que todos miran más allá del día sin doctrina ni sombra ni demonio donde cantan altivas serenatas que escriben las derrotas del que nada y los ríos de sangre del que nace ...
Pretende el espíritu… de Rodolfo Häsler
Pretende el espíritu ser metal inexistente, humo de tabaco que el espacio invade, mariposa quemada en el nicho de las rosas, sol y coral y nombre y llama. El despreocupado tintineo de las cinco manillas en los brazos extendidos derramando almíbar, en la cadera...
Restituciones de Gonzalo Márquez Cristo
Pretendo que todo lo perdido se convierta en poema. Las heridas como los huracanes tienen nombre. Y aunque ignoro por qué a mi alrededor nacen los abismos, desde el origen fui mancillado por la felicidad, por su cima inclemente. Las invasoras restas del recuerdo. La pugna de la raíz. ...
Bajo los aires de primavera (II) de Víctor Corcoba Herrero
Primavera es un aire que serena, y una sombra que asombra y sosiega. Primavera es una luz que no ciega y un timbre de tonos que se ordena. En primavera la pena no es pena, porque brota el amor y la entrega. Rosa entre las rosas, nadie la niega, todos quieren sus labios por condena. ...
Primera palabra de Elena Martín Vivaldi
Primer día. Primera palabra. Atrás quedó el dolor, su mano alzada que golpeó en el rostro del ensueño, buscando las raíces, el germen de ilusiones crecido en esta tierra dura y seca de la carne cansada. Pero sus dedos torpes no han podido romper esta corteza improbable y rebelde, ...
Petrus de Fabricio Estrada
Primera Negación No, yo no estuve en la última cena, pero vi los platos vacíos y el pan enfriándose, el triste rostro del que esperó a sus invitados hasta la medianoche. No me acusen entonces de pertenecer a ellos: Fui uno más de los que en silencio y con rabia contenida, ...
Isadora de Hilario Ascasubi
PRIMERA PARTE La Isidora regordeta se va a embarcar al Buseo: ¡vieran con qué zarandeo va arrastrando una chancleta! Que lleva un pie desocao de resultas de un fandango, en que le rompió el changango en la cabeza a un soldao; Y en esa noche con Brun bailando la refalosa, anduvo poco mañosa ...
Las ondas tienen vaga armonía… (Rima LXXII) de Gustavo Adolfo Bécquer
PRIMERA VOZ Las ondas tienen vaga armonía; las violetas, süave olor; brumas de plata la noche fría, luz y oro el día; yo algo mejor: ¡yo tengo Amor! SEGUNDA VOZ Aura de aplausos, nube rabiosa, ola de envidia que besa el pie, isla de sueños donde reposa...
El manual de los inquisidores (1607) de Márgara Russotto
Primeramente es la lengua que debe ser domada torcida mutilada extirpada. Juramentos de pureza sobre los Santos Evangelios: contestar que sí. Reconocimiento del hereje en los días de fiesta. Primer signo: por sus ojos encajados de ver malos espíritus. Segundo: rostro...
Los hombres-lobo de Rafael Arévalo Martínez
Primero dije “hermanos” y les tendí las manos; después en mis corderos hicieron mal sus robos; y entonces en mi alma murió la voz de hermanos y me acerqué a mirarlos; ¡y todos eran lobos! ¿Qué sucedía en mi alma que así marchaba a ciegas, en mi alma pobre y triste...
Residuos de María Eugenia Caseiro
Primero Duelen las farolas. Un papel volante gris escapa la calle que me lleva al parque regresa a mi al ojo de mi padre abriéndome la puerta. Segundo Alrededor las formas que vagaron la vida más querible cuando aún no la sabía. Después todos los bancos lánguidamente recostados a mi espalda ...
Primero es abrazalla de Poesía Anónima de los Siglos de Oro
Primero es abrazalla y retozalla, y con besos un rato entretenella. Primero es provocalla y encendella, después luchar con ella y derriballa. Primero es porfiar y arregazalla, poniendo piernas entre piernas della. Primero es acabar esto con ella, después viene el deleite de gozalla. No hacer, ...
Primero es un albor trémulo y vago... (Rima LXII) de Gustavo Adolfo Bécquer
Primero es un albor trémulo y vago rayo de inquieta luz que corta el mar; luego chispea y crece y se dilata en ardiente explosión de claridad. La brilladora lumbre es la alegría; la temerosa sombra es el pesar; ¡Ay!, en la oscura...
Y tu poética de Gilberto Owen
Primero está la noche con su caos de lecturas y de sueños. Yo subo por los pianos que se dejan encendidos hasta el alba; arriba el día me amenaza con el frío ensangrentado de su aurora y no sabré el final de ese nocturno que empezaba a dibujarme, ni las estrellas me dirán cuál fue, ...
Planos de un crepúsculo de Alfonsina Storni
Primero había una gran tela azúrea de rosados dragones claveteada: muy alta y desde lejos avanzando, pero recién nacida y pudorosa. Y más abajo grises continentes de nubes separaban los azules; y más abajo pájaros oscuros bañábanse en los mares intermedios. Y más abajo...
Ay poeta de Efraín Huerta
Primero Que nada Me complace Enormísimamente Ser Un buen Poeta De segunda Del Tercer Mundo.
Poesía de Braulio Arenas
Primero tracé un círculo, hice crecer un árbol, puse un nido en su copa, más arriba una nube: hice brotar el agua, apenas un arroyo, para que árbol y nube y pájaro bebieran. El árbol, es fatal, se propagó en un bosque, y los pájaros pronto volaron en bandadas: la nube se hizo inmensa, ...
Nocturno muerto de Xavier Villaurrutia
Primero un aire tibio y lento que me ciña como la venda al brazo enfermo de un enfermo y que me invada luego como el silencio frío al cuerpo desvalido y muerto de algún muerto. Después un ruido sordo, azul y numeroso, preso en el caracol de mi oreja dormida y mi voz que se ahogue en ese mar ...
Necesidad de Eduardo Langagne
Primero un epígrafe rotundo, convincente. Después ese pronombre en la dedicatoria. abajo, un verso limpio, exacto, trabajado, bien pulido, aunque el pobre no sea inolvidable. Otro verso más claro, la sencilla metáfora del verso que le sigue, tal vez algún recurso que mantenga la idea ...
El engaño de Jorge Galán
Primero vio el árbol y luego escuchó el pájaro. Era un pino alto y viejo y robusto, amarillo y verde a un tiempo y tupido en sus ramas. Él se acercó. El canto del pájaro era brusco y hermosode la misma forma que un río lo es en el invierno. El día había pasado de la frescura a la tibieza ...
La celebrante de Cristina Peri Rossi
Primitiva participas del rito de la palabra como si fuera un juego ceremonia de bacantes ebrias Balbuceas los nombres de los dioses más secretos con penetrante voz de hereje, no de celebrante y cuando cae la noche de los significados bailas una danza macabra junto a los ídolos ...
Ecce homo de Rogelio Sinán
Prisionero entre nubes y barrotes de minio derrumba su proceso crepuscular el Sol. Su nebulosa cárcel es alfa de martirio que estallará en seráficos éxtasis de color. La florecida arteria despejará concilios. Apartando tinieblas llagadas de arrebol; brillarán tristemente sus últimos delirios, ...
Ecce homo de Rogelio Sinán
Prisionero entre nubes y barrotes de minio derrumba su proceso crepuscular el Sol.. Su nebulosa cárcel es alfa de martirio que estallará en seráficos éxtasis de color. La florecida arteria despejará concilios Apartando tinieblas llagadas de arrebol; brillarán tristemente sus últimos delirios, ...
Cuerpo (10) de María Auxiliadora Álvarez
procreo en lugar seguro segrego el líquido adecuado espero las larvas entre los cartílagos de los toros tibios deposito sus tendones en la boca de mi hija todos los mediodías digieres vértebra y vena y te ríes me quieres sólo a mí porque te gusta este olor y esta temperatura...
Encuentro nocturno de Manuel Altolaguirre
Profeta de mis fines no dudaba del mundo que pintó mi fantasía en los grandes desiertos invisibles. Reconcentrado y penetrante, solo, mudo, predestinado, esclarecido, mi aislamiento profundo, mi hondo centro, mi sueño errante y soledad hundida, se dilataban por lo inexistente, ...
La muerte del profeta de Rogelio Sinán
Profético de pájaros, remece tempestades el árbol, dominado por mística soberbia; mas, subrepticiamente, sofoca sus ramajes, en fatales volutas, airosa madreselva. Titán sobrecogido, va quedándose exangüe bajo el nudo lascivo. Reído vena a vena, deshecho finalmente, desplómase cobarde, ...
Juan de la Cruz en la noche oscura de Carlos Bousoño
Profunda es esta guerra y combate, porque la paz que espera ha de ser muy profunda; y el dolor muy delgado porque el amor de su esperanza delgado es, e íntimo. Y como el alma ha de venir a posesión de dones, conviene que primero pobre y vacía de ellos sea. Pobre, ...