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listado de poemas por primeros versos letra p

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766 poemas con la letra "p"

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Filtro Rojo de Evaristo Carriego
Porque hasta mí llegaste silenciosa, la ardiente exaltación de mi elocuencia derrotó la glacial indiferencia que mostrabas, altiva y desdeñosa. Volviste a ser la de antes. Misteriosa como un rojo clavel tu confidencia reventó en una amable delincuencia con no sé qué pasión pecaminosa. Claudicó ...
Bla bla bla bla de Julio Iraheta Santos
Porque hay formas de pasar el día sufriendo con palabras mi ignorancia entristece y fertiliza envidias No puedo ser mago de automáticos léxicos La cuestión no es para computadoras humanidad necesita mi angustia Leo poetas la aflicción me inunda y cojo mi ignoranciala ...
Poniente sobre el mar del miércoles 1o de marzo de 1972 de Amanda Berenguer
Porque hunde usted su cabeza cortada en el filo del agua azul marino su cabeza entre pájaros suspensos nubes alas pendientes del tono final de las guindas porque desciende usted rojo al patíbulo del horizonte señor del día poderoso y vencido soporto la sombra el engaño...
La geisha y el dragón de Josu Landa
Porque la distancia no existe (y si existe no significa nada) estoy ahora en tu alcoba mónada en la espesura de Asakusa Tokio abandonada al farol y la tiniebla No voy a decirte cómo pero debemos creer en los dragones y si no es el dios saurio lo que se traga tantos kilómetros ...
Sólo quejas de Alejandro Jodorowsky
Porque la expulsión precede al engendramiento debemos avanzar perdiendo la raíz de los pasos mientras las puertas sin cesar se alejan. Clamando con fervor por la conciencia que nos mata bajo el resplandor de un astro condenado a invisible buscamos el ubicuo centro que sin cesar ...
Pernoctando en ti de Marisa Trejo Sirvent
Porque la palabra tiene la capacidad del recuerdo porque he buscado justificaciones al silencio cuando tenía la pupila del corazón insomne. Porque los transeúntes tenían tu misma mirada triste, Hago de este oficio, Incitación al verso en noche de febrero incomprensible, ...
Mitad de la vida de Sophia de Mello Breyner Andresen
Porque las mañanas son rápidas y su sol quebrado porque el mediodía en su desnudo fulgor rodea la tierra. La casa compone una por una sus sombras la casa prepara la tarde frutos y canciones se multiplican...
Porque llovía triste... de Francisco Caro
Porque llovía triste paré el Skoda al borde de tus pasos, de la acera, de tu cadera grito, de tu espalda de prisas y aguacate. Se asomó tu sorpresa por el cristal, llovía llovía y te subiste un instante tan sólo antes de que mi sed te reclamara. Que estabas empapada de la sombra de todas...
Porque los ojos los ensucia el tiempo… de Ada Salas
Porque los ojos los ensucia el tiempo apenas reconoces la luz de la mañana. Pero a tu puerta insiste la terca claridad. Como perro que sabe...
Origen de Gladys Carmagnola
Porque los sueños mueren nacen los suspiros y viven en nosotros minúsculos o inmensos, pálidos o encendidos. Sí. Tú te irás. Para entonces, tal vez ya habré partido. Y cada cual caminará -sin detenerse a investigar su origen- con su dosis de amor y de suspiros.
Poema LXIX de Dulce María Loynaz
Porque me amas más por mi arcilla que por mi flor; porque más pronto hallo tu brazo cuando desfallezco que cuando me levanto; porque sigues mis ojos a donde nadie se atrevió a seguirlos y regresas con ellos amansados, a salvo de alimañas y pedriscos, eres para siempre el pastor de mis ojos, ...
Serenata para la tierra de uno de María Elena Walsh
Porque me duele si me quedo pero me muero si me voy. Por todo y a pesar de todo yo quiero vivir en vos. Por tu decencia de vidala y por tu escándalo de sol, por tu verano con jazmines, mi amor, yo quiero vivir en vos. Porque el idioma de infancia es un secreto entre los dos. Porque le diste ...
Aquí de Enrique Viloria Vera
Porque me quema un grito y un alarido convulsiona un espacio de bullicios Porque la ausencia es grande y una caricia tuya cobra dimensiones de país en gesta de ciudad disfrutando un centenario Porque -después de tantos años y lugares- no sé si libertad se escribe con mayúsculas ...
Tergiversaciones de León de Greiff
Porque me ven la barba y el pelo y la alta pipa dicen que soy poeta..., cuando no porque iluso suelo rimar en verso de contorno difuso- mi viaje byroniano por las vegas del Zipa..., tal un ventripotente agrómena la jipa a quien por un capricho de su caletre obtuso se le antoja fingirse paraísos... ...
Palabra de guerrillero de Javier Heraud
Porque mi patria es hermosa como una espada en el aire, y más grande ahora y aun más hermosa todavía, yo hablo y la defiendo con mi vida. No me importa lo que digan los traidores, hemos cerrado el pasado con gruesas lágrimas de acero. El cielo es nuestro, nuestro...
Borrador de este poema de Lauren Mendinueta
Porque naces de mí Eres mi poema. Mi cuerpo Con la fuerza del viento Se enreda en la tierra Como el polvo de tus huesos. Puedo mirarte en la violeta Tú no lo sabes Lo sientes Sin saber que eres tú. Flor silvestre de Inglaterra Tus raíces sobre mí. Puedo tocarte...
Dedicatoria total de Luis Cardoza y Aragón
Porque nada he deseado aparte de tu amor nunca perdí mi tierra que me invento contigo. Yo vivo enamorado de luz, de mar y cielo. Quisiera estar bordado en tu alma y tu pañuelo
Petrópolis bajo la niebla de Thelma Nava
Porque no era válido salir a buscar el fuego del mar detuvimos los pasos frente a la tarde campana llamando golpeando a las puertas de la ciudad abierta que aguardaba nuestra llegada en su vaivén de niebla. El sol deshecho del día atravesaba las palabras del descubrimiento...
Petrópolis bajo la niebla de Thelma Nava
Porque no era válido salir a buscar el fuego del mar detuvimos los pasos frente a la tarde campana llamando golpeando las puertas de la ciudad abierta que aguardaba nuestra llegada en su vaivén de niebla. El sol deshecho del día atravesaba las palabras del descubrimiento de las primeras ...
Fin de fiesta de Silvia Tomasa Rivera
Porque no tengo necesidad de hablar estoy callada. Suena triste pero es más verdad que el silencio. Anoche hablé hasta que me dolió la comisura de los labios. Pero anoche era un tigre. Ahora soy aquella, la hija del hombre: sin mañana sin semilla sin voz. Sólo una idea perdida ...
El paseo con mi hijo de Francisco Pino
Porque nunca más sentiré este pasado próximo del paseo que tú y yo, hijo, por los pinos acabamos de dar en la tarde de marzo hundidos en la esencia del tomillo y en el níscalo que crecen a la sombra dae los troncos robustos me he venido a escribir. Porque se irá por el olvido, ...
Porque olvido los nombres de las cosas comunes... de Patricia Medina
Porque olvido los nombres de las cosas comunes: el hijo que no tuvenuestro centro nutricio. Porque recuerdo tanto la infancia contra el cielo al cielo sobre el charco y a mis ojos sopesándolo todo... hoy quisiera cerrar la llave de esa puerta que fracasa frente a tanta pupila congelada ...
Octubre no todo lo descubre de Pedro Valle
Porque para mi gente el doce sigue siendo ¡el día de la raza! (Fuente: Eleazar Rivera)
Primer recuerdo de Ricardo J. Bermúdez
Porque pensaste que mis besos cubrirían las fuerzas del destino cuando tu singular confianza se hizo trizas, humo herido, bajaste el pensamiento al fondo de tu alma y me llenaste el corazón de gestos y palabras. Yo me quedé mirando sobre el hosco crepúsculo, exprimiendo en la tarde mis ...
Elegía antes de tiempo de Julieta Valero
Porque pesas tanto en el mundo, sobre mí he de decirte levemente. Porque al mundo y a mí nos es necesario necesario y diestro, necesario y dulce, necesario hasta remontarme a la levadura , ese peso, su paseo en chulesco declive y la piel donde toma su nombre, ...
Porque quiero tu cuerpo... de Blas de Otero
Porque quiero tu cuerpo ciegamente. Porque deseo tu belleza plena. Porque busco ese horror, esa cadena mortal, que arrastra inconsolablemente. Inconsolablemente. Diente a diente, voy bebiendo tu amor, tu noche llena. Diente a diente, Señor, y vena a vena vas sorbiendo mi muerte. ...
La diosa blanca de José Emilio Pacheco
Porque sabe cuánto la quiero y cómo hablo de ella en su ausencia, la nieve vino a despedirme. Pintó de Brueghel los árboles. Hizo dibujo de Hosukai el campo sombrío. Imposible dar gusto a todos. La nieve que para mí es la diosa, la novia, Astarté, Diana, la eterna muchacha, ...
El insomnio de Jovellanos de Luis García Montero
Porque sé que los sueños se corrompen, he dejado los sueños. El mar sigue moviéndose en la orilla. Pasan las estaciones como huellas sin rumbo, la luz inútil del invierno, los veranos inútiles. Pasa también mi sombra, se sucede por el castillo solitario, como la huella negra ...
Poesía no eres tú de Rosario Castellanos
Porque si tú existieras tendría que existir yo también. Y eso es mentira. Nada hay más que nosotros: la pareja, los sexos conciliados en un hijo, las dos cabezas juntas, pero no contemplándose (para no convertir a nadie en un espejo) sino mirando frente a sí, hacia el otro. El otro: mediador, juez, ...
Porque son niña, tus ojos... (Rima XII) de Gustavo Adolfo Bécquer
Porque son niña, tus ojos verdes como el mar, te quejas; verdes los tienen las náyades, verdes los tuvo Minerva, y verdes son las pupilas de las hurís del profeta. El verde es gala y ornato del bosque en la primavera. Entre sus siete colores, brillante el iris lo ostenta. Las esmeraldas son verdes, ...
Casa de cuervos de Blanca Varela
porque te alimenté con esta realidad mal cocida por tantas y tan pobres flores del mal por este absurdo vuelo a ras de pantano ego te absolvo de mí laberinto hijo mío no es tuya la culpa ni mía pobre pequeño mío del que hice este impecable retrato forzando la oscuridad del día párpados ...
Declaración de amor de Manlio Argueta
Porque te cansas de estar sola, de encontrar en tu cama la sombra de la noche anterior. Porque te mueres de mirar las parejas d casados que de alguna parte vienen. Porque te desmayas de soledad. Porque la casa está vacía. Porque tienes jaqueca. Porque los sueños luctuosos. ...
Epitafio para una muchacha de María Victoria Atencia
Porque te fue negado el tiempo de la dicha tu corazón descansa tan ajeno a las rosas. Tu sangre y carne fueron tu vestido más rico y la tierra no supo lo firme de tu paso.Aquí empieza tu siembra y acaba juntamente -tal se entierra a un vencido al final del combate-, donde el agua en noviembre ...
Siempre de María Monvel
Porque te llevo bien metida en mis entrañas y porque con mis ojos y con mi luz te alumbras, porque pende tu vida de un hilo entre mis dedos !no te olvidaré nunca!. Porque el pan que te comes es mi amor quien lo amasa, porque tengo la llave de tu llanto escondida, porque guardo en mis manos ...
Porque te siento lejos... de Pedro Garfias
Porque te siento lejos y tu ausencia habita mis desiertas soledades, qué profunda esta tarde derramada sobre los verdes campos inmortales. Ya el Invierno dejó su piel antigua en las ramas recientes de los árboles y avanza a saltos cortos por el prado la Primavera de delgado talle. ...
Corazón coraza de Mario Benedetti
Porque te tengo y no porque te pienso porque la noche está de ojos abiertos porque la noche pasa y digo amor porque has venido a recoger tu imagen y eres mejor que todas tus imágenes porque eres linda desde el pie hasta el alma porque eres buena desde el alma a mí porque te escondes ...
Temblorosa avanza siempre de José Carlos Becerra
Porque tú eres puente, porque tú eres el rumor de las aguas; ansiada buscadora de aquello que el deseo avanza, eres el refuerzo con que amanece, eres la luz del mar entregada a su propia creación, absorta en el eco de su belleza. Abandonada a tu belleza, roída por el candor, ...
En que descubre digna estirpe a un borracho linajudo de Sor Juana Inés de la Cruz
Porque tu sangre se sepa, cuentas a todos, Alfeo, que eres de Reyes. Yo creo que eres de muy buena cepa; y que, pues a cuentos topas con esos Reyes enfadas, que, más que Reyes de Espadas, debieron de ser de Copas.
Memoria de Ana Pelayo
Porque tus palabras son disfraz de sombra De lo que te callas. José Bergamín Perdí la memoria, gané otro suelo. La blancura aquí en esta hoja que escribo. El polvo lo llevo dentro, sólo cambia el vecino. La cal me sirve de alimento. Lejana, la memoria está más viva, menos tormento. ...
Porque viví sin nadie de María de Villarino
Porque viví sin nadie sé que ahora en toda claridad la luz me alcanza alucinada sombra, que me lanza hacia el presagio de la nueva hora. Ni desgarrada llama que devora del cuerpo toda angustia en asechanza, recobra el tiempo que enemigo avanza. Hasta el deseo...
El viaje sin excusa de Francisco Caro
Porque vivir es esto, un viaje sin excusa, un reto de distancias, nunca quise ser transeúnte roto en sus caminos. Sabedor de sus túneles y alfombras, de sus bifurcaciones, de sus tretas gordianas, de que nunca decreta cárcel para los buitres ni da salvoconductos, hice largo...
Porque ya mis tristezas . . . de Enrique González Martínez
Porque ya mis tristezas son como los matices sombríos de los cuadros en que la luz fulgura; porque ya paladeo la gota de la amargura en el dorado néctar de las horas felices; porque sé abandonarme, con la santa inconsciencia de una tabla que flota, sobre el mar de la vida, ...
Pecho blanco de Alfonsina Storni
Porque yo tengo el pecho blanco, dócil, Inofensivo, debe ser que tantas Flechas que andan vagando por el aire Toman su dirección y allí se clavan. Tú, la mano perversa que me hieres, Si aquello es tu placer, poco te basta; Mi pecho es blanco, es dócil y es humilde: Suelta un poco de sangre... ...
Algas marinas de Walter Morán
Posada en mi ombligo recuerdas el mar y al delfín chapoteando. Vestido con algas marinas emerjo para ofrendarte la florifundia que me nace. Adviertes su atrayente vaho. Hipnotizada la tomas para alucinar con ella. (De: Flor profunda)
Paloma de Ida Vitale
Posada la paloma en la pared blanquísima blanca es y reverbera, es de veras, es verbo, nos venga. Blanca posada pide, pasajera. De pronto es negra. Vuela. De: Procura de lo imposible
Endemoniadas de Rogelio Sinán
Posesas de la bruma con belfos de gemido galopan ola y brisa remeciendo cordajes. Huracanadas alas con rayos en el pico desgreñan maldiciones, espumarajos, ayes. Hunde el Sol luminosas agujas de prodigio desalojando nieblas de filiación desleal; y, anatematizado, deshecho el maleficio, ...
Posesión de tu nombre de Pedro Salinas
Posesión de tu nombre, sola que tú permites, felicidad, alma sin cuerpo. Dentro de mí te llevo porque digo tu nombre, felicidad, dentro del pecho. Ven : y tú llegas quedo; :Vete : y rápida huyes. Tu presencia y tu ausencia sombra son una de otra, sombras me dan y quitan. ...
El mar de Salvador Novo
Post natal total inmersión para la ahijada de Colón con un tobillo en Patagonia y un masajista en Nueva York. (Su apendicitis abrió el canal de Panamá.) Caballeriza para el mar continentófago doncellez del agua playera frente a la luna llena. Cangrejos y tortugas para los ejemplares ...
Del relámpago de Gonzalo Rojas
Prácticamente todo estará hecho de especulaciones y eyaculaciones, la libertad, esa rosa que arde ahí, la misma Nada en sus pétalos, la memoria de quién, el libro de aire de los cielos, esta música oída antes, el esperma de David que engendró al otro, y ese otro al otro como ...
Dificultades para decir la verdad de José Emilio Pacheco
Practican el amor debidamente Hacen versos de fuego y los envían a sus destinatarias del convento Y cuando el Santo Oficio los sorprende...