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listado de poemas por primeros versos letra p

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766 poemas con la letra "p"

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Prêt-à-porter (poema confeccionado a la medida) de Olga Susana López Portela
poema prêt- -porter para tus besos de tacón de aguja hilvanados a mis labios 10 risa de volantes 50 voz estampada y tus dedos autodidactas con frunces en las uñas, tomándole la medida a mi piel en manga corta y la lengua de gabardina y látex con su saliva invertebrada, por las costuras ...
Yerma (II) de Federico García Lorca
POEMA TRÁGICO EN TRES ACTOS Y SEIS CUADROS ACTO SEGUNDO CUADRO PRIMERO (Canto a telón corrido. Torrente donde lavan las mujeres del pueblo. Las lavanderas están situadas en varios planos.) Cantan: En el arroyo frío ...
Yerma (III) de Federico García Lorca
POEMA TRÁGICO EN TRES ACTOS Y SEIS CUADROS ACTO TERCERO CUADRO PRIMERO (Casa de la Dolores, la conjuradora. Está amaneciendo. Entra Yerma con Dolores y dos viejas.) DOLORES Has estado valiente. VIEJA 1 No hay en el mundo . ...
Yerma (I) de Federico García Lorca
POEMA TRÁGICO EN TRES ACTOS Y SEIS CUADROS Personajes Yerma María Vieja pagana Dolores Lavandera primera Lavandera segunda Lavandera tercera Lavandera cuarta Lavandera quinta Lavandera sexta Muchacha primera Muchacha segunda Hembra Cuñada primera Cuñada ...
Poesía para... (Letanía a modo de poética) de Eduardo Moga
Poesía para desnudar la palabra. Poesía para que se encienda la piel. Poesía para conjurar el miedo. Poesía para interpretar el caos. Poesía para razonar los sueños. Poesía para hacer exacta la alucinación. Poesía para ver lo invisible. Poesía inútil. Poesía para la belleza. ...
Poema CXVII (Poesía y amor piden paciencia) de Dulce María Loynaz
Poesía y amor piden paciencia. Amor es espera y sajadura. Poesía es sajadura y espera. Y los dos, una vigilia dolorosa por unas gotas de resina... Esa preciosa, aromática resina que sólo cae muy lentamente, mientras arriba el sol o la ventisca devora la cabeza de los pinos
Poema CXXIV (Poesía, bestia divina y salvaje) de Dulce María Loynaz
Poesía, bestia divina y salvaje...¡Cuando podré marcarte las ancas con mi hierro!
Poesía de Javier Sologuren
Poesía, no me niegues tus dones por más tiempo. Tengo el oído atento, los ojos despiertos, abierto el corazón. Poesía, ¿a qué eres igual, cuál tu gemelo, cuál tu secreto? Si es en soledad donde tus voces se oyen, en ella te he aguardado solo con mi deseo. Si el sueño es, ...
Desátame de Ana Ilce Gómez
Poesía, sujétame las riendas bébeme de una sola vez atrápame porque me puedo ir y no tendré para contarte más nada Abrázame como si fuera la primera o la última vez y prueba conmigo todos los venenos del cielo y de la tierra Estréchame contra la pared y dime si has visto brillo más infinito ...
Coplas mundanas de Antonio Machado
Poeta ayer, hoy triste y pobre filósofo trasnochado, tengo en monedas de cobre el oro de ayer cambiado. Sin placer y sin fortuna, pasó como una quimera mi juventud, la primera... la sola, no hay más que una: la de dentro es la de fuera. Pasó como un torbellino, bohemia y aborrascada, ...
Coplas mundanas de Antonio Machado
Poeta ayer, hoy triste y pobre filósofo trasnochado, tengo en monedas de cobre el oro de ayer cambiado. Sin placer y sin fortuna, pasó como una quimera mi juventud, la primera... la sola, no hay más que una: la de dentro es la de fuera. Pasó como un torbellino, bohemia y aborrascada, ...
Al fiado de Jesús Munárriz
Poeta hay que se niega a escribir poesía si no le pagan por adelantado. Y en su derecho está. Pero no escribe. Hay quien prefiere, en cambio, escribir al fiado...
El poeta se despide de los pájaros de Pablo Neruda
Poeta provinciano, pajarero, vengo y voy por el mundo, desarmado, sin otrosí, silbando, sometido al sol y su certeza, a la lluvia, a su idioma de violín, a la sílaba fría de la ráfaga. Sí sí sí sí sí sí, soy un desesperado pajarero, no puedo corregirme y aunque no me conviden los pájaros ...
Fábrica de inmigrantes de Mayra Oyuela
Poetas probetas formulan una profecía acústica, limitada. La soledad sin astucia es la soledad asustada, y los retro avisos son retos invictos. Mejor armemos un complot para desarmar una parábola y los inmigrantes con nombre de Azucena, coral petrificado: Luís montaña desolada donde...
Los caracoles de Vicente Rosales y Rosales
Poetas: caracoles del viento. En los del mar se oye el fragor marino. En vosotros se oye el pensamiento. Un unísono canto levantino son las fuerzas del bien cuando el acento del buen amor dirige su camino. O cuando por perífrasis su aumento depende las luchas del destino que da flores : ...
Triste oficio de Marilyn Bobes
Poetisas, dijeron. Serán tibias y falsas y pequeñas. Aunque seres livianos, no tomarán altura porque son imperfectas. Pero si alguna toca en la palabra como el burro en la flauta postulemos que es mucho hombre esa mujer y no que es mucha mujer un ser humano. (No una mujer nacida ...
Pois que m´ey ora d´alongar... de Alfonso X El Sabio
Pois que m ey ora d alongar de mha senhor, quero bem e que me faz perder o ssem, quando m ouver d el a quitar, direy quando me lh espedir: de bom grado queria hir logo e nunca mais viir. Pis me tal coyta faz soffrer qual senpr eu por ella soffry, des aquel dia que a vy, ...
Epigramas (2) de Rafael Alcides Pérez
Polemizar con Calvino costó a Servet la vida. Los dos eran protestantes, pero Calvino era el jefe. De:Con una súbita vehemencia-Antología de poesía contemporánea en Cuba-La Habana, Cuba
Polvo de ti en el suelo ensimismado... de Homero Aridjis
Polvo de ti en el suelo ensimismado cuencos de ti hasta el fondo y por arriba agua de ti me baña las palabras Cópula de vulnerables y prosigue números sin salida te denuncian el sol la tarde el grito son un mismo ojo Todo es agua en la noche compartida Me descubro ...
Deshora de Eduardo Mitre
polvo serán, mas polvo enamorado. Francisco de Quevedo La cercanía infranqueable entre sus cuerpos. Un puente de miradas donde se cruzan y se separan. En sus labios: un vaivén de palabras o de silencios no la lenta fragua del beso. ...
Después de la bomba atómica de Roque Dalton
Polvo serán, mas, ¿polvo enamorado? De: Taberna y otros lugares
Paisaje del trópico de Julian del Casal
Polvo y moscas. Atmósfera plomiza donde retumba el tabletear del trueno y, como cisnes entre inmundo cieno, nubes blancas en cielo de ceniza. El mar sus hondas glaucas paraliza, y el relámpago, encima de su seno, del horizonte en el confín sereno traza su rauda exhalación rojiza. ...
El llano en llamas de Juan Luis Panero
Polvo y pólvora, caballos, carabinas, sombras soñolientas, el maguey y el mezcal. Relinchos y reniegos, la espesa sangre empapa la arena seca, roja tierra pisada. Pero aquí hemos llegado, galopando...
Vehículo de Gerardo Deniz
Polvo. Detrás de la cortina, entre los equipajes, tosió un Niño de diez años: -Qué tos más desgarradora e incoercible- comentó acto seguido con voz argentina. Remontos aún los pinchos ya candentes de la ciudad Declaró el maestro: -No dudo de que este Niño, ...
Edgar Allan Poe de Jorge Luis Borges
Pompas del mármol, negra anatomía que ultrajan los gusanos sepulcrales, del triunfo de la muerte los glaciales símbolos congregó. No los temía. Temía la otra sombra, la amorosa, las comunes venturas de la gente; no lo cegó el metal resplandeciente ni el mármol sepulcral sino la rosa. ...
Acordes viejos y nuevos de Pedro Garfias
Pon en mi frente tu mano y halágame esta aspereza de sueño desmelenado. De mi balcón flotante fui colgando tus besos y ahora todas las noches repican con el viento. Bajo sus pies florecía la mañana, y su cabello traía la luna clara, la clara luna intacta. Mis manos, mis manos fatigadas...
Tragaluz inédito (8) de David Escobar Galindo
Pon la otra mejilla y tendrás dos mejillas rotas. Pon el otro argumento y tendrás dos argumentos desarmados. Pon la otra conciencia y tendrás dos conciencias huérfanas. Nunca dupliques tu destino. (De: El jardín sumergido)
El arca de los sueños (22) de Juana Rosa Pita
Pon tus grandes amores (como Abraham a su hijo aquella cabizbaja madrugada) en el altar que te señale el sueño Y si por un milagro sobreviven será transfigurados por el rito en fuerza germinal: para lanzarse a poblar el desierto (De: El arca de los sueños)
Poned atención... de Antonio Machado
Poned atención: un corazón solitario...
Vagar, vagar de Alejandro Aura
Poner un pie en la tierra me llevaría sin duda al fin del mundo; un pasito tras otro, conectando el alma al alma, como cuando no podía entrar a la escuela y me echaba a caminar embelesado. Me parece sin embargo que es mía la última hora de esta tarde. La transparencia...
Inventar la verdad de Xavier Villaurrutia
Pongo el oído atento al pecho, como, en la orilla, el caracol al mar. Oigo mi corazón latir sangrando y siempre y nunca igual. Sé por quién late así, pero no puedo decir por qué será. Si empezara a decirlo con fantasmas de palabras y engaños, al azar, llegaría, temblando ...
Misterios de pasión (Quinto) de Ana Rossetti
Pongo en tus manos dagas y sortijas, convierto tus ausencias en infidelidades, en ansia irresistible tus retornos. Cada silencio tuyo es aguda lanzada, cada palabra como un afán que acude, mas no te vanaglories: sólo es mío el orgullo si te logré tan cruel y tan querido. ...
Misterio gozoso de Oscar Hahn
Pongo la punta de mi lengua golosa en el centro mismo del misterio gozoso que ocultas entre tus piernas tostadas por un sol calientísimo el muy cabrón ayúdame a ser mejor amor mío limpia mis lacras libérame de todas mis culpas y arrásame de nuevo con puros ...
Las vírgenes edificantes de Manuel Ponce
Por ti, la de amor sin mancha, se desciñen las colinas, palomares de la niebla. Yo robaré los glaciares o subiré más arriba, pero te pondré su estola de nieve, nevada, nívea. Y recatada en lo blanco tú irás, a pie enjuto, bíblica, edificando...
El artista (I) de Oscar Oliva
Por 1656 Diego Rodríguez de Silva y Velásquez se pinta en un lienzo frente a su caballete ejecutando los retratos de Felipe IV y de doña Mariana que se reflejan en el espejo del fondo Doña María Agustina Sarmiento, menina de la infanta doña Margarita, le ofrece en una...
Adela en la siesta de Angel Escobar
Por ahí viene el calor. Doblándose en los postes cae su pergamino de oro. Viene huyéndole a los gritos que el mar suelta, solo, de pie en la costa de Cojímar. Adela entra en la siesta. El verano se le para en los párpados de leche y le exprime un limón maduro entre los pechos. ...
La Zarza de Moisés (Locura y belleza) de Pedro Jesús de la Peña
Por algún raro hueco destila la locura su belleza. No sólo la belleza del deseo, la del amor y las intensidades más escondidas y soñadas, sino esa otra belleza de lo incierto, esa locura del bien inasible, esa perplejidad ante lo estúpido de que la vida sea real y no los sueños. ...
Sonetos corporales (V) de Rafael Alberti
Por allí, hondo, una humedad ardiente; blando, un calor oscuro el que allí hervía; sofocado anhelar el que se hundía, doblándose y muriendo largamente. Labios en labios que no ataca diente; Lengua en garganta que se corta, umbría; Áspero alrededor, fiera porfía Por morder lo imposible ...
Por amarte de Belén Reyes
Por amarte, A Marte me enviaste, La Vía Láctea entera recorrí... Por amarte, A Marte me enviaste. Y un putón de Plutón ...Vino a por mí
Por amiga, por amiga de Rafael Alberti
Por amiga, por amiga. Sólo por amiga. Por amante, por querida. Sólo por querida. Por esposa, no. Sólo por amiga.
Amor incestuoso de Cancionero y Romancero Tradicionales I (siglo XI a siglo XV)
Por amores lo maldijo la mala madre al buen hijo: ¡Si plugiese a Dios del cielo y a su madre, Santa María, que no fueses tú mi hijo porque yo fuese tu amiga! Esto dijo y lo maldijo la mala madre al buen hijo. (Otero, Torregrosa: Antología de la lírica amorosa. Barcelona, Vincens Vives, ...
Amor incestuoso de Cancionero y Romancero Tradicionales Ii(siglo XI a Siglo XV)
Por amores lo maldijo la mala madre al buen hijo: ¡Si plugiese a Dios del cielo y a su madre, Santa María, que no fueses tú mi hijo porque yo fuese tu amiga! Esto dijo y lo maldijo la mala madre al buen hijo. (Otero, Torregrosa: Antología de la lírica amorosa. Barcelona, Vincens Vives, ...
Fortuna de Ida Vitale
Por años, disfrutar del error y de su enmienda, haber podido hablar, caminar libre, no existir mutilada, no entrar o sí en iglesias, leer, oír la música querida, ser en la noche un ser como en el día. No ser casada en un negocio, medida en cabras, sufrir gobierno de parientes o legal lapidación. No desfilar...
Por aquel brazo... de Norah Lange
Por aquel brazopor el cual desciendes llegarás a la mano. ¡La mano abiertaenseñándote a amar!
La trampa de Nicanor Parra
Por aquel tiempo yo rehuía las escenas demasiado misteriosas. Como los enfermos del estómago que evitan las comidas pesadas Prefería quedarme en casa dilucidando algunas cuestiones Referentes a la reproducción de las arañas, Con cuyo objeto me recluía en el jardín Y no aparecía...
Aquí de Rolando Faget
por aquí dibujamos navegamos mordemos los terrones los surcos amanecen no hay urubú ni protervo cuervo agua auspicial samaritana luz el gris contradictorio y negociable tao pero la hierba azul como la viva hierba
Piedras y Chile de Jorge Luis Borges
Por aquí habré pasado tantas veces. No puedo recordarlas. Más lejana que el Ganges me parece la mañana o la tarde en que fueron. Los reveses de la suerte no cuentan. Ya son parte de esa dócil arcilla, mi pasado, que borra el tiempo o que maneja el arte y que ningún augur ha...
El sediento de Octavio Paz
Por buscarme, Poesía, en ti me busqué: deshecha estrella de agua, se anegó en mi ser. Por buscarte, Poesía, en mí naufragué. Después sólo te buscaba por huir de mí: ¡espesura de reflejos en que me perdí! Mas luego de tanta vuelta otra vez me vi: el mismo rostro anegado en la misma desnudez; ...
Por calle del rey arriba de Oscar Castro
Por calle del rey arriba de San Francisco a la diestra, en casa de recios muros, vivía la primavera la luna que se asomaba por los ventanales era la boca de una guitarra: las cuerdas eran las rejas. La Primavera tenía carne de mujer morena, ojos de amor y pecado, boca de dulce promesa. ...
Al árbol que hay en medio de los pueblos de Rosario Castellanos
Por caminos de hormigas traje el pie del regreso hasta este corazón de alto follaje trémulo. Ceiba que disemina mi raza entre los vientos, sombra en la que se amaron mis abuelos. Bajo tus ramas deja que mi canto ...