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listado de poemas por primeros versos letra p

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766 poemas con la letra "p"

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Cuatro poemas de Menchu Gutiérrez
Pienso toda la noche en el ramo y en la figura que con la madrugada se recorta, caída en el jardín. Vienen con máscara los poderosos mirlos y hunden sus picos de oro en la sombra humana ¿Y por qué fluye? Vetas de sangre abiertas recorren los brazos derribados en la hierba. ...
Himno al desacato de Viviane Nathan
Pienso violar todas las leyes, los órdenes, los ritos, los sistemas. Voy a treparme a un árbol y a patear cientos de piedras, y caminando boca abajo quizá le vea el trasero a este mundo embalsamado donde todo lo que brilla apesta... Quiero robarme un manojo de estrellas, pintar la luna de verde ...
Pienso, mi amor... de Salvador Novo
Pienso, mi amor, en ti todas las horas del insomnio tenaz en que me abraso; quiero tus ojos, busco tu regazo y escucho tus palabras seductoras. Digo tu nombre en sílabas sonoras, oigo el marcial acento de tu paso, te abro mi pecho y el falaz abrazo humedece en mis ojos las auroras. ...
Artificiosa evasión de la muerte, si valiera; pero, entretanto, es ingeniosa de Francisco de Quevedo
Pierdes el tiempo, Muerte, en mi herida, pues quien no vive no padece muerte; si has de acabar mi vida, has de volverte a aquellos ojos donde está mi vida. Al sagrado en que habita retraída, aun siendo sin piedad, no has de atreverte; que serás vida, si llegase a verte, y quedarás de ti ...
Oficio de vivir de Noni Benegas
Pierdo el tiempo, lo sé, pierdo los años y no avanzo, es verdad, más que dormida durmiente, demorada, hallo salida en soledad, en sueños, sin extraños. Me ayudan a escapar los desengaños, los versos y la música escondida olvido que allí fuera está la vida con su triste horizonte ...
La llave de Pablo Neruda
Pierdo la llave, el sombrero, la cabeza! La llave es la del almacén de Raúl, en Temuco. Estaba afuera, inmensa, perdida, indicando a los indios el almacén La Llave. Cuando me vine al Norte se la pedí a Raúl, se la arranqué, se la robé entre borrasca y ventolera. Me la llevé a caballo hacia Loncoche. ...
Pies para qué los quiero... de Frida Kahlo
Pies para qué los quiero si tengo alas...
Quijote de María Cristina Orantes
Pincelada que baja desde el cielo a repartir un bien incomprensible, larga y triste figura que quiere llevar miel entre las manos; rayo de sol que besa los labios de la amada, una amada que a los ojos del mundo está desvanecida. Hebra ambulante intentando quebrar una muralla. ...
Cantar, Feliciana, intento... de Sor Juana Inés de la Cruz
Pinta la armonía simétrica que los ojos perciben en la hermosura, con otra de música Cantar, Feliciana, intento tu belleza celebrada;y pues ha de ser cantada,tú serás el instrumento.De tu cabeza adornada, dice mi amor sin receloque los tiples de tu pelola tienen tan entonada; ...
Lámina sirva el Cielo al retrato... de Sor Juana Inés de la Cruz
PINTA LA PROPORCIÓN HERMOSA DE LA EXCELENTÍSIMA SEÑORA CONDESA DE PAREDES, CON OTRA DE CUIDADOS, ELEGANTES ESDRÚJULOS, QUE AÚN LE REMITE DESDE MÉJICO A SU EXCELENCIA. Lámina sirva el Cielo al retrato, Lísida, de tu angélica forma: ...
Pinta mi amigo el pintor... de José Martí
Pinta mi amigo el pintor Sus angelones dorados, En nubes arrodillados, Con soles alrededor. Pínteme con sus pinceles Los angelitos medrosos Que me trajeron, piadosos, Sus dos ramos de...
Pintando las paredes del suburbio de Carlos Ardohain
Pintando las paredes del suburbio con declaraciones de amor pensar en la belleza no siempre ayuda. En los sillones de la disco el deseo se trasviste en vértigo verde flúo limón, cuánta sed pero es invierno y esta chica no sé quién es los graffitis de amor se descascaran borrados por la lluvia, ...
Pirata de Rafael Alberti
Pirata de mar y cielo, si no fui ya lo seré. Si no robé la aurora de los mares, si no la robé, ya la robaré. Pirata de cielo y mar, sobre un cazatorpederos, con seis fuertes marineros, alternos, de tres en tres. Si no robé la aurora de los cielos, si no la robé, ya la robaré. ...
El retorno de Rosario Castellanos
Piso la tierra de Anáhuac que es la tierra de mis muertos. Pues bien: como su nombre lo indica y otros signos están muertos. No hablan... Algunos, los recientes, con el mentón atado todavía al último pañuelo, otros con la mandíbula intacta, calcio vuelto a su existencia mineral que es muda. ...
High Noon de Jorge Ricardo Aulicino
Plantas que hubiere en el corazón, magnolias, olmos, paraísos, gomeros, enredaderas, filodendros, chopos, sauces, cedro blanco, sombras que hubiere de ellos. Arrasado fue todo y recreado. Nadie cabalga el horizonte y llueve sobre un pino, un vaso, un pajarito, ...
Cana de Ana María Ardón
Plateada solitaria tenaz emerges por sorpresa como estrella fugaz en medio de la noche intransigente y obcecada remembrando las horas derramadas Sedosa hebra invicta primeriza profética De nada serviría revelarme arrancarte con un tijeretazo ocultarte dentro de mi pelambre ...
Platero de Juan Ramón Jiménez
Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negros. 12288; Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, ...
Epílogo de Luis Cernuda
Playa de la Roqueta: sobre la piedra, contra la nube, entre los aires estás, conmigo que invisible respiro amor en torno tuyo. Mas no eres tú, sino tu imagen. Tu imagen de hace años, hermosa como siempre, sobre el papel hablándome, aunque tan lejos yo, de ti tan lejos hoy ent tiempo ...
Lo absurdo de los sauces sin regreso de Concepción Silva Bélinzon
Plaza fuerte muy digna de tus frases hacen saltar la tapa de los sesos ¿y esta presentación? no tiene clases como la gran helada entre los huesos. Ruiseñor mal herido ya renaces con tu cabeza errante entre los besos; la siembra que no rinde la deshaces y el proyectado fruto sin sabuesos. ...
b- (de Urca*) de Graciela Cros
Plaza verde, hamacas, risas en otro idioma En la esquina, una iglesia y escaleras ¿escaleras para alcanzar acaso comprobar una puerta perdida en otro tiempo? Al acecho balcones y sabores peixes fritos y azahares canturreos y frutas bandidos de portal, promesas de regreso pero adónde ...
Venus encinta de Ana Istarú
Pleamar soy, curvatura: Venus hermosa saliendo de su baño con los pechos en punta, negrísimas sus flores compitiendo en latitud con la pulpa preciosa...
Mater dolorosa de Manuel María Flores
Plegaria Virgen del infortunio, doliente Madre mía, en busca del consuelo me postro ante tu altar. Mi espíritu está triste, mi vida está sombría, pasaron sobre mi alma las olas del pesar. Estoy en desamparo, no tengo quien me acoja; hay horas en mi vida de bárbara aflicción, y solo... siempre solo,, ...
Juegos furtivos (V) de Carmen González Huguet
Plena de ti, cumplida y satisfecha, Como un sueño alcanzado y ya concreto A tu lado descansa en el secreto Y con tu mies sembrada en honda brecha. El gozo escapa por la ruta estrecha Donde vertió el océano completo La espuma viva de su ardor inquieto Con su profunda y silenciosa...
Plumas, brillantes plumas... de Rodolfo Häsler
Plumas, brillantes plumas de pavo real, plumas en la amarilla corona que como iniciado te distingue, ¿cuántos girasoles en tu emblema? ¿cuántas abejas en el panal? tu cuerpo hechizado quiere bailar con la materia y la regla es ahora receptáculo floreado, laberinto encendido...
Rueda de Griselda Álvarez Ponce de León
Plural necesidad de ser amigos, de ser uno en el ser y dos en el ansia, de compartir la pérdida y ganancia, de confundir conmigos y contigos. Plural necesidad. Mudos testigos el aire, el sol, la lluvia, la distancia, esto también que dicen tolerancia y estos otros que llaman enemigos. Rueda...
Retornos del amor en una azotea de Rafael Alberti
Poblado estoy de muchas azoteas. Sobre la mar se tienden las más blancas, dispuestas a zarpar al sol, llevando como velas las sábanas tendidas. Otras dan a los campos, pero hay una que solo da al amor, cara a los montes. Y es la que siempre vuelve. Allí el amor peinaba sus geranios, ...
Pobre barquilla mía... (Fragmento) de Lope de Vega
Pobre barquilla mía, entre peñascos rota, sin velas desvelada, y entre las olas sola. ¿Adónde vas perdida? ¿Adónde, di, te engolfas? Que no hay deseos cuerdos con esperanzas locas. Como las altas naves, te apartas animosa de la vecina tierra, y al fiero mar te arrojas. Igual en las fortunas, ...
Pobre barquilla mía... de Lope de Vega
Pobre barquilla mía, entre peñascos rota, sin velas desvelada, y entre las olas sola. ¿Adónde vas perdida? ¿Adónde, di, te engolfas? Que no hay deseos cuerdos con esperanzas locas. Como las altas naves, te apartas animosa de la vecina tierra, y al fiero mar te arrojas. Igual en las fortunas, ...
La siesta de la rosa de Manuel Ponce
Pobre de mí, que sé lo que es la rosa, éxtasis en los páramos del día: lo que es la llama, pero llama fría, lo que más huye cuanto más se acosa! Siempre que surjan vidas de la fosa y se repueble la melancolía de nuevos ángeles de poesía, la rosa es la culpable, por...
Plenitud de Raúl Orozco
Pobre la boca del hombre. Sólo balbuceos de allí salen. Mínimas formas de aludir al Secreto. Al lento goteo de las horas. El torrente del infinito. ¿Encontrará alguna vez la forma clara del misterio, el esbozo mágico del rostro de Dios? ¿De su rostro? ¿Del mío? Incoloras, ...
Carta a Huidobro de Gonzalo Rojas
Poca confianza en el XXI, en todo caso algo pasará, morirán otra vez los hombres, nacerá alguno del que nadie sabe, otra física en materia de soltura hará más próxima la imantación de la Tierra de suerte que el ...
Al poeta Pedro Soto de Rojas de Luis de Góngora y Argote
Poco después que su cristal dilata, Orla el Dauro los márgenes de un Soto, Cuyas plantas Genil besa devoto, Genil, que de las nieves se desata. Sus corrientes por él cada cual trata Las escuche el Antípoda remoto, Y el culto seno de sus minas roto, Oro al Dauro le preste, al Genil plata. ...
El hijo deseado de Juana Rosa Pita
Poco ha cambiado el mundo mas crecimos nosotros entre sombras, la fija luz mutando cada vida. Quise rendirte un hijo: por entonces fue preciso robarlo a una muchacha ayuna a nuestros ojos. Y hoy que quisiera dártelo, renuncio y anulando los nombres te lo entrego de ensueño ...
Sueñe sin miedo, amigo de Julio Cortázar
Poco le quedaría al corazón si le quitáramos su pobre noche manual en la que juega a tener casa, comida, agua caliente, y cine los domingos. Hay que dejarle la huertita donde cultiva legumbres; ya le quitamos los ángeles, esas pinturas doradas, y la mayoría de los libros...
Avenue of the Americas de José María Fonollosa
Podemos elegir entre estar juntos y hacernos mutuamente desgraciados. O separarnos ahora y ser también cada uno por su lado desgraciados. (De: Ciudad del hombre: New York) Selección : David Romero
Poder vuestro de Jesús Munárriz
Poder vuestro, que estás en todas partes, aborrecido sea tu nombre, nunca nos alcance tu reino, deshágase tu voluntad aquí en la tierra, que poco el cielo a ti te preocupa. El pan nuestro de cada día no nos lo robes hoy, ni incrementes nuestras deudas encabezando a nuestros...
Letrilla satírica de Francisco de Quevedo
Poderoso caballero es don Dinero. Madre, yo al oro me humillo, él es mi amante y mi amado, pues de puro enamorado de continuo anda amarillo; que pues, doblón o sencillo, hace todo cuanto quiero, poderoso caballero es don Dinero. Nace en las Indias honrado donde el mundo...
Letrilla satírica de Francisco de Quevedo
Poderoso caballero es don Dinero. Madre, yo al oro me humillo: él es mi amante y mi amado, pues, de puro enamorado, de continuo anda amarillo; que, pues, doblón o sencillo, hace todo cuanto quiere, poderoso caballero es don Dinero. Nace en las Indias honrado, donde el mundo le acompaña; ...
Saberte aquí de Mario Benedetti
Podés querer el alba cuando quieras he conservado intacto tu paisaje podés querer el alba cuando ames venir a reclamarte como eras aunque ya no seas vos aunque mi amor te espere quemándose en tu azar y tu sueño sea eso y mucho más esta noche otra noche aquí estarás y cuando gima el tiempo...
Torbellino de Odette Alonso
Podrá la lengua inútil moldear el torbellino que levanta esa niña con su vestido nuevo? ¿Podrá soñar el ojo con la endiablada furia del vuelo de su falda? ¿Podrá sentir la mano la excelente columna que rige...
Podrá nublarse el sol eternamente... de Gustavo Adolfo Bécquer
Podrá nublarse el sol eternamente; podrá secarse en un instante el mar; podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal. ¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón; pero...
Podré por fin... de Susana Reyes
Podré por fin escapar del silencio si acaso me permites merodear los huecos en el espejismo. Mi mano y mi voz están cansadas de dibujar en vano los espacios de saltar suicida las barandas que me llevan más allá de tus ojos. Leo tus palabras con un eco desconocido imagino ...
Ternera acosada por tábanos de Blanca Varela
podría describirla ¿tenía nariz ojos boca oídos? ¿tenía pies cabeza? ¿tenía extremidades? sólo recuerdo al animal más tierno llevando a cuestas como otra piel aquel halo de sucia luz voraces aladas sedientas bestezuelas infamantes ángeles zumbadores la perseguían...
La espera de Samuel Noyola
Podría esperar a que la Inspiración me muerda una oreja, y en la espera encender el incienso de mariguana, el televisor o llamar a Tabata para que me traiga una botella de tequila, beberla en el cuenco de la calavera. Pero puede llegar cuando distraído más ando, ...
Síncope VI de Alan Mills
podría gritar beber de tu sangre que me dejes mamá se está volviendo creo que podría gritar que me dejes mamá beber de tu podría me creo se está volviendo gritar loca que me dejes tu sangre beber mamá se está loca volviendo podría gritar que me dejes beber de tu sangre...
Podría guiarme... de Carmen Rosa Orozco
Podría guiarme por los horóscopos un medicamento o una simple hora pero ya es tarde no me guío atajo los espacios y me confundo es leve esta vulgaridad y ya no duele. trato de no pensar en Susana pero el sol arde en la tarde en las hojas verdes de las matas en el silencio ...
Podría nombrar los muertos uno a uno... de Rolando Faget
Podría nombrar los muertos uno a uno debería sobre todo referirme a los vivos a los que anuncian que el día será el día que la luz es la luz, irrefutable. Compartíamos, supongo, ciertas indecisiones nos aburrían los sábados pero yo estoy aquí y ellos delante proclamando...
Poemas de amor (II) de Darío Jaramillo Agudelo
Podría perfectamente suprimirte de mi vida, no contestar tus llamadas, no abrirte la puerta de la casa, no pensarte, no desearte, no buscarte en ningun lugar común y no volver a verte, circular por calles por donde sé que no pasas, eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido, ...
Definición de Gioconda Belli
Podríamos tener una discusión sobre el amor. Yo te diría que amo la curiosa manera en que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen, exploradores que renuevan el más antiguo acto del conocimiento. Diría que amo tu piel y que mi piel te ama, que amo la escondida torre que de repente se alza desafiante ...
Poema más misterioso... de Eduardo Milán
Poema más misterioso que Un coup de dés non volveré a leer, non volveré a caer atrapado en dél, en sus telarañas ausentes atrapado, en las tejedoras de la Revolución Industrial, explotadas minas personales, masa. Andan buscando misterio de la nada, ...