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listado de poemas por primeros versos letra n

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792 poemas con la letra "n"

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Eukarystía de Fabricio Estrada
No siempre fue el amor el rayo empuñado que primero enceguece y luego calcina con sus besos. Hubo días de amarras ceñidas y de falso tacto amansando las olas; días de estragos y de blandas paredes para asestar los golpes, días de blancas herrumbres y de blasfemas plegarias...
No siempre la luna de Mayra Oyuela
No siempre la luna es amuleto perfecto de la seducción. No siempre mi cuerpo es caja musical; a veces no tiene sonido. A ceses conjuro que el vigor de mi padre para que desaparezca de los retratos, pero los veo y me doy cuenta que no existe tal cosa, que sólo encuentro...
Las gaviotas y mis ojos de Jorge Carrol
No siempre ocurre, pero a veces acontece, que algunas gavio- tas descienden en la playa. Desde mi alta ventana las veo planear hasta lo imposible y luego descienden a la playa. No siempre ocurre, pero a veces acontece, que una ola las alcanza interrumpiendo su descanso.
Revisionismo de Roque Dalton
No siempre. Porque, por ejemplo, en Macao, el opio es el opio del pueblo. De: Taberna y otros lugares
Más acá o más allá de Ketty Alejandrina Lis
No sirven unos huesos frágiles de sostén seguro ni sostiene la fragancia indómita de la hoja de laurel la brisa ausente. ¿En qué sitio del no ser se alojarán esos mínimos segundos en que es posible volar veloz como los pájaros de la cornisa al suelo? Más acá o más allá el tordo ...
Acabo de partir de mí mismo de José María Cuéllar
no soi chema cuellar ny soi amigo de nadie ny tuve una abuela paralítica ny soi poeta ny ciudadano ny nada me vale un pyto que nadie se acuerde de my me llevo a san salvador en el volsillo i hablo con gentes que no se conocen ni me conocen no importa si una puerta se cierra ...
La mezcla de Oliverio Girondo
No sólo el fofo fondo los ebrios lechos légamos telúricos entre fanales senos y sus líquenes no sólo el solicroo las prefugas lo impar ido el ahonde el tacto incauto solo los acrodes abismos de los órganos sacros del orgasmo el gusto al riesgo en brote al rito negro al alba ...
Tijera de Marta Leonor González
No sólo repta. En el pozo está, atrapada de aldabas. La mano confirma el orificio húmedo ojal oscuro de la infancia, vaginal caverna que la atrapa. La atrapa. El tacto pulula rodea el albergue, vacuo vano va sobre el veneno. Recorre la mano la hornacina, esponjoso el sitio ...
Apariciones de Darío Jaramillo Agudelo
No son de carne o espíritu tampoco son la confusa mezcla de ambas, ni bestias ni ángeles ni su desquiciado promedio. Son destellos, huecos de tiempo llenos de luz o sin ella, galopes sobre la luna, seres que invento y son mi vida, entresiviones de un jardín sagrado, formas de poesía, milagros ...
Lejos de Cuba de Odette Alonso
No son largos sus dedos al menos no tan largos como la suerte que dibuja un océano entre ella y las calles del Vedado entre ella y el diente de perro en 16 entre ella y la palabra entonces. La mano una caricia sobre el negro y el blanco sobre el hedor sin fondo del Almendares seco...
A un gato de Jorge Luis Borges
No son más silenciosos los espejos Ni más furtiva el alba aventurera; Eres, bajo la luna, esa pantera Que nos es dado divisar de lejos. Por obra indescifrable de un decreto Divino, te buscamos vanamente; Más remoto que el Ganges y el poniente, Tuya es la soledad, tuyo el secreto. ...
El lamento de José de Arimatea de Leopoldo María Panero
No soporto la voz humana, mujer, tapa los gritos del mercado y que no vuelva a nosotros la memoria del hijo que nació de tu vientre. No hay más corona de espinas que los recuerdos que se clavan en la carne y hacen aullar como aullaban en el Gólgota los dos...
Un huésped de Idea Vilariño
No sos mío no estás en mi vida a mi lado no comés en mi mesa ni reís ni cantás ni vivís para mí somos ajenos tú y yo misma y mi casa sos un extraño huésped que no busca no quiere más que una cama a veces. ...
Un huésped de Idea Vilariño
No sos mío no estás en mi vida a mi lado no comés en mi mesa ni reís ni cantás ni vivís para mí. Somos ajenos tú yo misma y mi casa. Sos un extraño un huésped que no busca no quiere más que una cama...
Aria de Ana Ilce Gómez
No soy ángel que preside la vida ni sabia ni agorera. Únicamente soy una mujer cálida intensa que en su más apartada intimidad cree tener voz y canta. De: Poemas de lo humano cotidiano Premio Nacional de Poesía Escrita por Mujeres Mariana Sansón del año 2004. ...
Definición de Gonzalo Osses – Vilches
No soy bueno ni malo ni bueno Soy irresponsable, como un niño que al salir se mete el sol en un bolsillo agujereado. De: El Verde que Perdí Selección: Guido Ferrer.
Anti-yo de Tomás Segovia
No soy el que yo digo Soy el que dices tú Me traiciono por ése Mi doble que el amor y la impiedad figuran Dinamito mi suelo alegremente Con tu risa me río de mi gloria Pulverizamos la complicidad con que me miro sin tus ojos Me salgo de mis pieles Me abalanzo a habitar...
Canción de seguimiento de Gabriel Zaid
No soy el viento ni la vela sino el timón que vela. No soy el agua ni el timón sino el que canta esta canción. No soy la voz ni la garganta sono lo que se canta. No sé quien soy ni lo que digo pero voy y te sigo.
La otra de Meira Delmar
No soy la que te ama. Es otra, que vive, con su alma dentro de mí. A veces, tú lo sabes, cierro los ojos para no caer en los tuyos, y te hablo del viento que escribe la mañana en su libro de viajes, y digo sonriendo que algún día me iré.De: Lengua erótica Antología poética para hacer el ...
Tabaquería de Fernando Pessoa
No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo. Ventanas de mi cuarto, cuarto de uno de los millones en el mundo que nadie sabe quién son (y si lo supiesen, ¿qué sabrían?) Ventanas que dan al misterio de una calle cruzada...
No soy nadie… (fragmento) de Alfredo Fressia
No soy nadie. Estoy tendido en la cama, finjo leer mientras Alfredo escribe frente a la computadora. Hace casi dos horas que está escribiendo. Se ha ido encorvando con los años y, para ver mejor, o por ansiedad frente al texto, aproxima la cabeza a la pantalla. Hace pensar en un insecto...
Muerto de Armando Uribe Arce
No soy viudo, soy el muerto que deja viudos a sus alrededores. La agonía conozco, la del huerto. Lo sé muy bien: He muerto. No me llores. Armando Uribe yaces sin dolores ya desde el día de tu concepción...
Nocturnos (1) de Oliverio Girondo
No soy yo quien escucha ese trote llovido que atraviesa mis venas. No soy yo quien se pasa la lengua entre los labios, al sentir que la boca se me llena de arena. No soy yo quien espera, enredado en mis nervios, que las horas me acerquen el alivio del sueño, ni el que está ...
Al hijo de Jorge Luis Borges
No soy yo quien te engendra. Son los muertos. Son mi padre, su padre y sus mayores; son los que un largo dédalo de amores trazaron desde Adán y los desiertos de Caín y de Abel, en una aurora tan antigua que ya es mitología, y llegan, sangre y médula, a este día...
La soledad no es mía de Abelardo Vicioso
No soy yo, somos todos los que ardemos con los corazones en la boca, mordiendo sus tejidos hasta la sangre. Somos todos los que bailamos la melancolía y ascendemos la definitiva tristeza con la sonrisa pintada en los labios. No lo neguéis, hay que decirlo, no soy yo sólo. ...
Mujer tatuada de José Mármol
No supe jamás de la carne de sus letras. ni del tono con que un pájaro habitaba sus quejidos. ni del viento recorriendo las murallas de la ciudad perdida en otra ciudad más joven. no supe del nombre que otorgaron a los huesos y palabras surcadores de sus días. ni...
Dulcenombre de Delia Quiñónez
No supe que mi padre tenía hojas en las manos, hasta que verde vi la plenitud lunar de sus dedos que troncharon, cotidianos, la estrella -pan que nos alumbra la boca y la garganta. No supe de sus yemas jardineras, hasta que florecí como llama angustiada, anunciación, agua o frío, ...
No supe su nombre, sería como tú de Gabriel Impaglione
No supe su nombre, sería como tú y a veces en la boca un canto. Lo he visto entre bandadas o filos de azafrán soltar un basta, hablar de alguien como tú, sin conocerlo. Pidió justicia por un hombre parecido a ti. Él no te conocía o tal vez entre sus manos parecidas a las tuyas la misma rosa ...
No tardaré, no llores... de Porfirio Barba Jacob
No tardaré. No llores. Yo para ti he cogido del áspero romero azules flores; las aves en su nido; cristales en las grutas; las mariposas en su vuelo incierto; y de los viejos árboles del huerto las sazonadas frutas. Y he aprendido las lánguidas querellas que cantan al bajar de la montaña los grupos ...
Nocturno en muerte de Lauren Mendinueta
No te afanes por vivir! La muerte borra la memoria. En adelante el pasado no existe. A los muertos se nos ha vedado El mirar atrás. Es sólo porvenir la muerte. Marcha indefinida. En cuanto a la luz Una forma asombrosa y oculta Nos hace seguirla por un sendero Concebible...
No te amaba de Idea Vilariño
No te amaba no te amo bien sé que no que no que es la luz es la hora la tarde de verano lo sé pero te amo te amo esta tarde hoy como te amé otras tardes desesperadamente con ciego amor con ira con tristísima ciencia más allá de deseos o ilusiones o esperas...
No te amaba... de Idea Vilariño
No te amaba no te amo bien sé que no que no que es la luz que es la hora la tarde de verano lo sé pero te amo te amo esta tarde hoy como te amé otras tardes desesperadamente con ciego amor con ira con tristísima ciencia más allá de deseos o ilusiones o esperas...
No te amo, amo los celos que te tengo... de Armando Uribe Arce
No te amo, amo los celos que te tengo son lo único tuyo que me queda, los celos y la rabia que te tengo, hidrófobo de ti me ahogo en vino. No te amo, amo mis celos, esos celos son lo único que me queda. Cuando desaparezca en esos cielos de odio te ladraré porque no vienes. ...
Las tentaciones de Enrique Molina
No te apartes de la joven jíbara que yace a tu ladoque nunca estuvo a tu lado delirio y sue- ño, teñida con pinturas de boda, el sexo lavado con agua de coco, sus aceitadas pier- nas cobrizas con pulseras, curvas como ríos a lo largo de la noche. Acurrucada contra tu pecho, ...
Dame tu oscura hostia de León Felipe
No te apiades de mí, luz cenicienta. Dame tu oscura hostia, tu último pan... Un sueño sin retorno y sin recuerdo. Déjame hundirme en ese pozo negro, más abajo del limo y de la larva... Donde la vida es un fantasma verde que nadie vio jamás.
Intima de Delia Quiñónez
No te diré de qué fibra está formado el corazón que me sostiene: me será más dulce decir que lo tengo hecho de Ti, de tu sonrisa, y de las penas inmensas que me llegan contigo... (Selección: Francisco Morales Santos)
El alfanje secreto (III) de Santos Domínguez Ramos
No te engañe la tarde serena del oasis que lentamente afina, desde la alfarería, la terca estalactita azul de la nostalgia, las murallas de greda, la luz arrebatada del desierto infinito, el cordobán brillante de las noches sin luna. De: Cuaderno de Abul Qasim Selección del ...
El ápice de Jorge Luis Borges
No te habrá de salvar lo que dejaron Escrito aquellos que tu miedo implora; No eres los otros y te ves ahora Centro del laberinto que tramaron Tus pasos. No te salva la agonía De Jesús o de Sócrates ni el fuerte Siddharta de oro que aceptó la muerte En un jardín, al declinar el día. ...
La presencia de Angel Escobar
No te he abandonado. Estoy aquí contigo. Te han atado en la costa a un madero, entre el mar que desdeñas y la tierra que amas. La marea sube; el poste resistirá. Mientras tanto, los cangrejos pueden comer tus vísceras. Al amanecer, si la marea no te ahoga ni los cangrejos te devoran, ...
No lo puedo evitar de Sabeli Ceballos Franco
no te imaginas qué bien me veo hoy con el orgullo abanderando la cabeza con qué garbo me iré andando hacia [el trabajo con la sonrisa terca como una etiqueta que se asoma por [el vestido ¡qué buen porte! dirán los que me [vean ¿a qué se debe? inquirirán muertos ...
He ahí de José Miguel Ullán
No te imagino heroica tampoco en vano Déjame al ir Velarte Sin dar tu nombre Virtud de no estar nunca Lo suficiente En cualquier parte
Gacela del recuerdo de amor de Federico García Lorca
No te lleves tu recuerdo. Déjalo solo en mi pecho, temblor de blanco cerezo en el martirio de enero. Me separa de los muertos un muro de malos sueños. Doy pena de lirio fresco para un corazón de yeso. Toda la noche, en el huerto mis ojos, como dos perros. Toda...
Ars poética de Luis Antonio Chávez
No te marchés todavía aún no he encontrado el camino ¿Sabes? Hoy no dormí lo suficiente sin embargo preparé la coartada para perderme entre tus piernas...
Los besos de Vicente Aleixandre
No te olvides, temprana, de los besos un día. De los besos alados que a tu boca llegaron. Un instante pusieron su plumaje encendido sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto. Te rozaron los dientes. Tú sentiste su bulto. En tu boca latiendo su celeste plumaje. Ah, redondo tu labio...
Lamentación de Ariadna de Claribel Alegría
No te pierdas, Teseo vuelve a mí. La playa está desierta tengo los pies sangrientos de correr en tu busca ¿será que me engañaste dejándome dormida en esta isla? Perdóname, Teseo ¿Recuerdas nuestro encuentro? amor eterno me juraste y yo te di el ovillo y volviste...
Con esta boca, en este mundo de Olga Orozco
No te pronunciaré jamás, verbo sagrado, aunque me tiña las encías de color azul, aunque ponga debajo de mi lengua una pepita de oro, aunque derrame sobre mi corazón un caldero de estrellas y pase por mi frente la corriente secreta de los grandes ríos. Tal vez hayas...
No te salves de Mario Benedetti
No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios no te quedes sin labios...
No te salves de Mario Benedetti
No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios no te quedes sin labios...
No te salves de Mario Benedetti
No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios no te quedes sin labios no te duermas ...
Muerte niña de Carmen Alardín
No temas, niña sola cruza el salón despacio porque el eco es enorme y podrá degollarte las pisadas. Abrázate a tu sombra si es preciso, si no logras llegar, mejor no vuelvas, porque no es justo...