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listado de poemas por primeros versos letra n

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792 poemas con la letra "n"

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Un ciego de Jorge Luis Borges
No sé cuál es la cara que me mira cuando miro la cara del espejo; no sé qué anciano acecha en su reflejo con silenciosa y ya cansada ira. Lento en mi sombra, con la mano exploro mis invisibles rasgos. Un destello me alcanza. He vislumbrado tu cabello que es de ceniza o es aún de oro. ...
Un ciego de Jorge Luis Borges
No sé cuál es la cara que me mira cuando miro la cara del espejo; No sé qué anciano acecha en su reflejo con silenciosa y ya cansada ira. Lento en mi sombra, con la mano exploro mis invisibles rasgos. Un destello me alcanza. He vislumbrado tu cabello que es de ceniza o es aún...
Pie de árbol de Alfonsina Storni
No sé cuándo… Por una arboladura como ésta yo trepaba acelerando y a cuatro manos descendía a tierra la lengua alegre de jugosos frutos. Y vi una caballada por el aire de negra crin y a látigos de fuego azuzar sus turbiones de tormenta y yo chillé con voz no articulada. Y huía; y con...
Nada de Claudia Casal Toledo
No sé de cumbres ni de rosas, todo lo que pienso es ya olvidado. No tengo soberbia en mis adentros, ni siquiera temores. Nada enreda los abismos. Tiño la vida de colores muertos, de cenizas rojas. Estoy sola ¡Sí! Estoy sola... y no espero nada, ni tu espejo, ni las sombras. ...
No sé de dónde... de Marosa di Giorgio
No sé de dónde lo había sacado mi padre él no salía nunca ; tal vez, desde el linde mismo del campo; allí estaba, el nuevo cuidador de las papas. Le miré la cara color tierra, llena de brotes, de pimpollos, la casaca color tierra, las manos extrañamente blancas y húmedas, ...
No sé de Gloria Fuertes
No sé de dónde soy. No he nacido en ningún sitio; yo ya estaba cuando lo de la manzana, por eso soy apolítica. Menos mal que soy mujer, y no pariré vencejos ni se mancharán mis manos con el olor del fusil, menos mal que soy así...
Perdido de Francisco Pino
No sé de dónde venía, ni nada me sostenía. En sólo huir me entendía. ¿De un orto que no era un orto, yo, remoto? ¿De una tierra, mas sin tierra, yo, una estela? ¿Aguilucho, mas sin nido, yo, perdido? No sé de dónde venía, ni nada me sostenía. En sólo huir me entendía. ...
Ciudadano de Armando Rubio Huidobro
No sé de dónde viene mi costumbre de agravarme a las siete de la tarde. Quizá sólo por ser un transeúnte sin bigote o pañuelo, sin zapato ni amante. No sé para qué vivo y por qué muero, si ha tiempo me dijeron las gitanas que tendré vida cara con un final de perros: o sea que no pienso morir ...
Del adiós de Jaime Sabines
No se dice. Acude a nuestros ojos, a nuestras manos, tiembla, se resiste. Dices que esperas te esperas desde entonces, y sabes que el adiós es inútil y triste...
no se doblega el halcón frente a las llamas... (Cetrería) de Héctor Urruspuru
no se doblega el halcón frente a las llamas color petróleo de la noche, dónde está... díganme: la rodilla del halcón ? dónde entonces, un halcón genuflexo? o cuándo? y qué hacer con él si no vuela? si acepta de buen grado arder en el cielo nocturno, por siempre? ...
La Soledad de Gómez Jattin de Raúl Gómez Jattin
No sé dónde arderás ahora corazón mío Necesito entregarte siempre como esclavo Pobre de ti Es urgente que enfermes otra vez y otra vez Qué voy a hacer contigo ahí desocupado como estúpida biología Vamos deshazte de tu pesadumbre y emprende vuelo ¿Qué te sugiere el momento? ...
Cara rota de Rodolfo Alonso
no se ha colmado la medida lo que has dicho lo que has amado se tiene ahora bajo el sol para ser despedazo o festejado no estás todavía del otro lado se ha dicho que tienes cosas por decir no se acabo esto mientras brille implacable la luz que desordena todo lo que debe ...
Ámbito de la angustia de Vicente Gerbasi
No se ha meditado aún sobre estas tristes ruinas. Participo de la gran alegría que hace cantar con el vino, luego me hieren los lamentos como a un árbol la tempestad nocturna. Se pierden conmigo en la sombra como se pierde la noche en el bálsamo misterioso de la muerte. Busco mi voz ...
Quimera de María Elena Blanco
No se habló nunca más de la ciudad el padre la enterró viva lustros antes de que desfallecieran todas su casas al unísono y un polvillo de cal y de pigmentos acres entró por el ojo taladrado haciendo estragos en la imagen añicos las palabras alguna vez de pronto resurgía trocando ...
No sé lo que he soñado... (Rima LXVIII) de Gustavo Adolfo Bécquer
No sé lo que he soñado en la noche pasada; triste, muy triste debió ser el sueño, pues despierto la angustia me duraba. Noté, al incorporarme húmeda la almohada, y por primera vez sentí, al notarlo, de un amargo placer henchirse el alma. Triste cosa...
El juego de Jorge Luis Borges
No se miraban. En la penumbra compartida los dos estaban serios y silenciosos. Él le había tomado la mano izquierda y le quitaba y le ponía el anillo de marfil y el anillo de plata. Luego le tomó la mano derecha y le quitó y le puso los dos anillos de plata y el anillo de oro ...
La canción del presente de Manuel Machado
No sé odiar, ni amar tampoco. Y, en mi vida inconsecuente, amo, a veces, como un loco u odio de un modo insolente. Pero siempre dura poco lo que quiero y lo que no ¡Qué se yo! Ni me importa Alegre es la vida y corta pasajera. Y es absurdo, y es antipático y zurdo complicarla con un ansia ...
Las mujeres no se oyen de Carolina Escobar Sarti
No se oyen pero escuchan. Están sentadas en la parte de atrás. Cuando por fin alzan la mano, descubren el rostro de una palabra con ojos de liebre asustada que huye de las cocinas de los cuartos y las salas para asomarse -aunque sea por un instante- a un lugar sin paredes pero con ...
Entrada de Víctor Rodríguez Núñez
No sé por qué camino pero he llegado aquí Hasta este raro sitio sin casas ni paisaje Este lugar desnudo de las piedras al alma donde el mundo germina Quizás también tú llegas siguiendo ese camino En esta vida harta de aciertos y certezas sólo el error nos une La poesía es el reino de los equivocados ...
Canción (No sé por qué...) de Jorge Manrique
No sé por qué me fatigo, pues con razón me vencí, no siendo nadie conmigo y vos y yo contra mí. Vos por m 8242;aver desamado, yo por haveros querido, con vuestra fuerza y mi grado avemos a mí vencido; pues yo fuy mi enemigo en darme como me di, ¿qién osará ser amigo ...
No sé por qué piensas tú... de Nicolás Guillén
No sé por qué piensas tú, soldado, que te odio yo, si somos la misma cosa yo, tú. Tú eres pobre, lo soy yo; soy de abajo, lo eres tú; ¿de dónde has sacado tú, soldado, que te odio yo? Me duele que a veces tú te olvides de quién soy yo; caramba, si yo soy tú, lo mismo que tú eres...
Oreja de Griselda Álvarez Ponce de León
No sé por qué veredas de dulzura el aire va corriendo hacia tu encuentro; hay algo en la mañana que por dentro un rio de sonidos te murmura. Parecería un himno de ternura que en tu profundidad hallara centro o que buscando protección, adentro las palabras encuentran...
Triste de Alejandro Aura
No se puede escribir si se está triste, el oficio se atasca, predomina la línea pedregosa por la que no puede fluir ni una palabra cierta, el paisaje es escombro de nombres sin sentido y los ojos erráticos no se pueden fijar en cosa alguna, transcurre un coche despacio por el siglo pasado ...
Parte de guerra de Marilyn Bobes
No se puede matar a una muchacha y acomodarse luego en los abismos de la vida ordenada para vivir impune frente al vértigo de su último aroma, de una cita larga, obstinadamente imaginada. Aunque su muerte diera la alegría a los seres perfectos y, al pie de su recuerdo, el homicida ...
Tel-Aviv de Rodolfo Häsler
No sé qué decir de la arquitectura de esta blanca ciudad, en el balcón, sin poner las manos extendidas sobre la mesa y ver cómo se amarga el dulce de miel. El estilo de Viena, de Berlín, de Brno y de Zürich siguió adelante tras el hundimiento de Europa. ¿Dónde acaba Europa? ...
No sé que es el cabrilleo de la luz al mediodía… (Ánima) de José Kozer
No sé qué es el cabrilleo de la luz al mediodía en un canal de agua. La garza erguida siente hambre en su curva no sé si siente hambre o come la garza. Y los insectos que devora no sé qué tienen que ver con la luz al mediodía cabrilleando en un canal de agua. Me quito la camisa...
West Houston Street de José María Fonollosa
No sé qué es lo que ocurre. Los mayores como a un igual me tratan y los jóvenes me miran desconfiados, como si algo les hiciera de golpe distanciarse. Me siento como el viento al penetrar en alguna mansión desconocida. Me observo en el espejo y veo un rostro idéntico ...
Desencuentro con encuentro de Nora Méndez
No sé qué nombre tengamos en la tragedia griega Pero en el precipicio De esta cama Hay un mea culpa ¿Seremos el resultado natural De esta negociación sin muro ni contra? Tus ojos Sin pupila ni fondo Me miran Me muestras tu mano herida Por tu propia humedad ...
Ecce Homo de Ernesto Carrión
No sé quién de los dos está más solo Desde que soy tu criatura. Selección del autor
Poeta anónimo de Luis Feria
No sé quién eras; puede que yo mismo; fui plural una vez. Al leerme me leo; en la rueda del tiempo vuelvo a ser. Selección: Eduardo Milán, Andrés Sánchez Robayna,
José Ángle Valente y Blanca Varela
No sé quién me envía sueños (primera página) de Selva Casal
No sé quién me envía sueños pero los tengo sueños de amor sueños de muerte de día un estertor de noche me sacuden él me envía sueños no sé por qué me castiga con el amor la locura tengo que estar así mirando el cielo día y noche mirando el cielo me decías caen ángeles...
Voz de mis soledades (II) de Elías Nandino
No sé quién soy en esta llama cruenta de angustia, de dolor, de goce y llanto, en que nace el misterio de un encanto que destruye mi vida y la alimenta. No sé quien soy en esta red que inventa peces de espuma en vértigos de espanto y un venero de siglos que levanto para saciar la sed ...
Furia con reiteración de Tirso Canales
No sé si a ustedes Se les cae el rostro o les pica el cabello como alergia Si es que entienden que habitan Con tanto deprabado. Si aún tienen el cerebro bajo la voluntad De tres candados yale golpéense la cabeza Y ustedes Chuchos politiqueros Lameculos desde el siglo pasado ...
Cédula de Félix Pita Rodríguez
No sé si alguna vez fui un cerezo silvestre. Tal vez fui nieve, mirto, vilano, lluvia fina; acaso un verde, trémulo, insecto del rocío. No sé si alguna vez fui un cerezo silvestre, pero a veces un ámbito de ramas en el viento, cierta expresión de alturas debatiéndose. Acaso allí. ...
desempleado frente al espejo de Javier Payeras
no sé si darte una pistolao una coraza afuera da igual trajeate bien por si te agarra tu funeral llevá condones para no quemarte con la calentura (también un rosario por si te sale virgen) no te asoliés mucho ni hablés muladas y acordate que trabajos abundan ...
Templo II de Ramón Xirau
No sé si el tiempo nos busca anillo de luz no sé si las naves azules ven olas de luz en el camino del templo. No sé si las miradas de las olas renacen en las hojas, en las yedras, en las arenas. Las encrucijadas del viento, las ferias de la mañana encienden, noche adentro, ...
Y escribir tu silencio sobre el agua de Luis Rosales
No sé si es sombra en el cristal, si es sólo calor que empaña un brillo. Nadie sabe si es de vuelo este pájaro o de llanto, nadie le oprime con su mano, nunca le he sentido latir, y está cayendo como sombra de lluvia dentro y dulce del bosque de la sangre, hasta dejarla casi acuñada...
No sé si esta lluvia... de Eliodoro Aillón Terán
No sé si esta lluvia tiene tu nombre o eres tú misma, con tu tiempo de niebla, rebotando en la sombra que aún persiste en tus pupilas.
Mar con rumor de gaviotas de Mayamérica Cortez
No sé si llego o si regreso. No sé si me esperabas o si me buscabas. No pregunto. Tampoco respondo. Te traje a mi dimensión de arrecife y coral porque tu barca atisbaba mi horizonte. Navegaste con hábil precisión entre mis acantilados desafiando mis olas embravecidas y el compás ...
Poesía de José García Nieto
No sé si soy así, ni si me llamo así como me llaman diariamente; sé que de amor me lleno dulcemente y en voz a borbotones me derramo. Lluvia sin ocasión, huerto sin amo donde el fruto se cae sobradamente y donde miel y tierra, juntamente, suben a mi garganta, tramo a tramo. ...
Igual que en el grabado de Escher de Eduardo Langagne
No sé si subo o bajo la escalera Si desde arriba ya alcancé el peldaño No quiero más abajo hacerme daño —descender o ascender lo hace cualquiera— Si desde abajo encuentro la manera Puedo alcanzar el linde de lo extraño Si bajando traspaso la frontera Si subiendo traspaso...
Alma reunida de David Escobar Galindo
No sé si te imaginas lo que siento; y, si te lo imaginas, no sé cuánto porque como medir el hondo encanto del sol que vuela en la pasión del viento. Una palabra inicia el movimiento de toda esta armonía. Y su adelanto disuelve los cerrojos del quebranto, convirtiéndose en mágico fermento. ...
No se trata de hablar... (Poesía Vertical VIII - 2) de Roberto Juarroz
No se trata de hablar, ni tampoco de callar: se trata de abrir algo entre la palabra y el silencio. Quizá cuando transcurra todo, también la palabra y el silencio, quede esa zona abierta como una esperanza hacia atrás. Y tal vez ese signo invertido constituya un toque de atención ...
Radiograma a don Luis de Góngora de Luis Cardoza y Aragón
No sé verdaderamente cómo imaginarle, claro y enorme amigo! Le veo en un jardín de orquídeas, Júpiter jovial, un haz de infinitos en la manro. Como un laberinto de espejos poblado de sirenas, como un gran caracol marino,/ como un gigante con temor de niño,/ como una guillotina...
Espantapájaros 1 de Oliverio Girondo
No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz ...
Espantapájaros (I) (Fragmento) de Oliverio Girondo
No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasa de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente ...
Hechicera de Luis G. Urbina
No sentí cuando entraste; estaba oscuro, en la penumbra de un ocaso lento, el parque antiguo de mi pensamiento que ciñe la tristeza, cual un muro. Te vi llegar a mí como un conjuro, como el prodigio de un encantamiento, como la dulce aparición de un cuento: blanca de nieve y blonda de oro puro. ...
No de este modo de Julia Otxoa
No será desde luego hundiendo el tenedor en el corazón de las golondrinas como nos alimentaremos de libertad. Poema seleccionado por la autora
Libro de las preguntas-XXXVI- (No será la muerte...) de Pablo Neruda
No será la muerte por fin una cocina interminable? Qué harán tus huesos disgregados, buscarán otra vez tu forma? Se fundirá tu destrucción en otra voz y en otra luz? Formarán parte tus gusanos de perros o de mariposas? (De: Libro de las preguntas, obra póstuma)
A su lado de Francisco Urondo
No serán muertos los pasos del amor; vacío vino al mundo, tibio aún por el viento que lo aposentaba tan deliciosamente. Y la tibieza fue frío y el agua piedra y las sombras cuchillos y el grito, la primera vez. Lloró como nunca no fueron los muertos los pasos del amor-, pudo hablar y mentir ...