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listado de poemas por primeros versos letra n

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792 poemas con la letra "n"

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El membrillo de Ibn Sara As-Santarini
No hay nada en el membrillo con que apoyar malos augurios, no tengas miedo de él. Mirando el anagrama de sus letras leo: Se ha disipado la tristeza . Y no digo: ¡Qué grande es la desgracia de partir! O: Por su causa han sobrevenido graves calamidades . ...
Piedra de sol (Fragmento VI) de Octavio Paz - Homenaje
no hay nada en mí sino una larga herida, una oquedad que ya nadie recorre, presente sin ventanas, pensamiento que vuelve, se repite, se refleja y se pierde en su misma transparencia, conciencia traspasada por un ojo que se mira mirarse hasta anegarse de claridad:yo vi tu atroz escala ...
Piedra de sol (Fragmento IV) de Octavio Paz - Homenaje
no hay nada frente a mí, sólo un instante rescatado esta noche, contra un sueño de ayuntadas imágenes soñado, duramente esculpido contra el sueño, arrancado a la nada de esta noche, a pulso levantado letra a letra, mientras afuera el tiempo se desboca ...
Décimacuarta poesía vertical (43) (Póstumo) de Roberto Juarroz
No hay nada que guardar. Podemos dejar las puertas abiertas o puestas las llaves en las cerraduras. Podemos irnos con las manos vacías y sin pensar qué llevamos o qué dejamos. Nos bastan las miradas, que no se pueden guardar. Ante el desenlace largamente previsto ...
Diurno de la estatua de Jorge Ortega
No hay pájaro que ronde a estas alturas por la anchura del cielo despejado; la bóvedad es azul, mediterránea, pero de sumo ardiente, intransitable. Fustiga la hora nona el parabrisas con la acupuntura de los rayos; imaginad entonces la intemperie que abrasa los perímetros del éter: ...
No hay princesa sin hada de Olvido García Valdés
No hay princesa sin hada: no hay princesa. Ahí estoy ser otoño oscuro como tunel. Uno friega los platos embebidamente y piensa: ya falta poco, ya estoy acabando (una taza, cubiertos ).Y después sigue haciendo con gusto lo que queda sin prisa, sabiendo que ya acaba. ...
No hay que pasar (I) de José Lezama Lima
No hay que pasar puentes de conchas de desprecios de recomenzar la búsqueda de las vihuelas crecidas o por más señas un brazo redoblante a castillo cerrado a traspiés de araña que presagiaban los lotos voy atravesando festones descolgados escamas destrenzadas mandando ...
Décimocuarta poesía vertical (82) (Póstumo) de Roberto Juarroz
No hay regreso. Pero siempre queda un viaje de vuelta hacia ciertas cosas anteriores, que ya son otras y sin embargo nos llaman con un signo similar al de antes. Nada cambia del todo. Lo que no cambia en aquello que cambia saluda nuestro viaje hacia atrás, celebra lo que no cambia ...
Bogotá, después de una visita a Helena Iriarte de Lauren Mendinueta
No hay relación entre las cosas y aquello que las encarna. La realidad acaso es un vacío y su copia en el espejo la evidencia de su precariedad. Los nombres van por el mundo retratando la angustia de no ser lo que nombran. La gente corre afanada hacia el vagón del metro...
Roguemos que mañana de Rafael Gutiérrez
No hay remedio, compañera. En este país hasta las hormigas confabulan contra la alegría. Roguemos que mañana lluevan sobre nosotros bestias de amnesia para quedar, ahora sí, soterrados todos bajounalud debruma de la que nunca, oh efímeros, debimos haber salido.
Sorbos venecianos (selección) de Juana Rosa Pita
No hay ruido alguno: cada noche se escucha la sonata para voz, agua y remo. *** Juega a los escondidos la música, fugándose por calles, ríos y placitas. *** El cielo es imposible de resistir cuando nos llama asomándose al agua. *** Quizás en el futuro alguien se apiade del planeta ...
Páginas en blanco-I-( (Cuadros de Franz Kline)wax wing de Severo Sarduy
No hay silencio sino cuando el Otro habla (Blanco no: colores que se escapan por los bordes). Ahora que el poema está escrito. La página está vacía.
Sobre la soledad hoy me desdigo de Gloria Fuertes
No hay soledad perfecta, eso es un fraude; ser y no estar (es duro) ser y no estar con la persona amada. Porque hay que estar y ser junto a su cuerpo; (poetas tristes dejaros de bobadas) no decir: que la tarde y su presencia en la ausencia pasa a ser perfume de alborada... Tan sólo la verdad es poesía. ...
Altazor o el viaje en paracaídas (canto IV) de Vicente Huidobro
No hay tiempo que perder Enfermera de sombras y distancias Yo vuelvo a ti huyendo del reino incalculable De ángeles prohibidos por el amanecer Detrás de tu secreto te escondías En sonrisa de párpados y de aire Yo levanté la capa de tu risa Y corté las sombras que tenían Tus signos ...
Dialéctica de Verónica Viola Fischer
No hay voluntad de persistir sobre este asunto No quiero hablar sobre posibles razones respecto de mi comportamiento: te acaricié como si estuviera repasando con el dorso de una mano las miguitas de la mesa hasta la palma de la mano contraria y no tengo más que amor para darte ...
Encontré de Blanca Varela
No he buscado. Por costumbre si escucho el canto de un pájaro digo (a nadie) ¡vaya: un pájaro! O digo ¿de qué color era? Y el color no tiene en realidad importancia, sino el espacio en que una inmensa flor sin nombre...
Discurso a Cananea de Carlos Pellicer
No he de hablar de la sangre ni de su prodigioso contenido; ni del puño cerrado que gobierna del lado izquierdo el regadío exacto para que todo el cuerpo se alimente sin que órganos o músculos carezcan de cuanto equilibrando necesitan. No he de hablar de la sangre, viajera...
Asalto al sol 4 de Heddy Navarro Harris
No he de morir ahora incrústense piedras pero vuelven a casa las piernas que gimen
Una muerte del niño Jesús de Antonio Cisneros
No he prendido el lamparín de kerosene desde hace cuatro noches. Mis ojos sin embargo están clavados en la mecha reseca. Ciego ante las tinieblas como es ciega la polilla ante la luz. Mis ojos de carnero degollado. Pobre mierda: lechuza de las dunas. Y sé que el Niño no premia ni castiga. ...
No he probado ningún vino... de Antonio Porchia
No he probado ningún vino superior...
Mi físico de Marilina Rébora
No he sido nunca linda tal vez quise ser altay la piel de mis hombros se acentúa morena (al decir esto, claro, una verdad resalta: que tampoco mi espalda ha de ser de azucena). No tuve grandes ojos, y ahora aún me falta el gracioso caer de ondulada melena; tampoco es mío el rosa ...
No he venido a cantar de León Felipe
No he venido a cantar, podéis llevaros la guitarra. No he venido tampoco, ni estoy aquí arreglando mi (expediente para que me canonicen cuando muera. He venido a mirarme la cara en las lágrimas(que caminan hacia el mar por el río y por la nube... y en las lágrimas que se esconden en el pozo, ...
No fluye sangre de Isla Correyero
No he venido a traerte la violencia que habita en mi corazón. No he venido a mostrarte mis ojos despintados y mi último vestido. No he venido a distraerte ni a olvidar. Ni vengo a matarte ni a vivir de tu sombra. He venido a verte envejecer y a que en tu decadencia me veas como nunca me viste: ...
Textura de sueño de Gioconda Belli
No he visto el día más que a través de tu ausencia de tu ausencia redonda que envuelve mi paso agitado, mi respiración de mujer sola. Hay días pienso que están hechos para morirse o para llorar, días poblados de fantasmas y ecos en los que ando sobresaltada, pareciéndome ...
Balada del mar no visto, ritmada en versos diversos de León de Greiff
No he visto el mar. Mis ojos -vigías horadantes, fantásticas luciérnagas; mis ojos avizores entre la noche; dueños de la estrellada comba; de los astrales mundos; mis ojos errabundos familiares del hórrido vértigo del abismo; mis ojos acerados de viking, oteantes; mis ojos...
Sombrero de perro de Julio Llinás
No hemos tenido suerte, amigo mío, aunque haya quienes digan que siempre la tuvimos. Cuando miramos hacia atrás y recordamos las calles de ese París que se ha ido con nosotros, no sabemos ya qué hemos tenido, no sabemos siquiera si hemos tenido alguna cosa o si todo ha sido solamente ...
La estranguladora de Amanda Berenguer
No hubo apremios / ni desgarraduras / Ni ser cosa aparente / que fuera de veras / así creía / fui violada / impregnada / por el Ave Tiempo / el Ave Roc del 2 viaje de Simbad / me parece / y quedé presa / irremediablemente embarazada de algo que no sabía / aquí estoy / toda vientre ...
Fragmento de Christian Formoso Bavich
No hubo solución, no hubo, la ciudad se reveló tantas veces y las sábanas no fueron refugio, ni amor, ni palacio, las camas repletas de odio no fueron lugares seguros, aun nunca fueron lugares, ni suficiente ahogo ni extremaunción, nada se hizo necesario, la ciudad contempló todo ...
Sobre el amor de Santiago Sylvester
No importa dónde nace el amor (los nacimientos son asuntos de registro o de parroquia) pero sé que no dura al aire libre, en ese prado aséptico con un molino al fondo. Nace en cualquier parte pero no prospera en la ilusión bucólica: busca la complicación, ...
Poderes mágicos de Blanca Varela
No importa la hora ni el día se cierran los ojos se dan tres golpes con el pie en el suelo, se abren los ojos y todo sigue...
No sirve de otro modo de Eduardo Lizalde
No importa que sea falso: cuando tú quieras verme unos minutos vive conmigo para siempre. Cuando simplemente quieras hacer bien el amor entrégate a mi cuerpo como si fuera el tuyo desde el principio. De otro modo, no sirve: sería como prostituirse el uno con el otro; ...
El Sur de Antonio Porpetta
No indagues en las brújulas, no busques remotas geografías, tus ojos no penetren el incendio de las constelaciones ni tus manos expriman el hermético sol de los jazmines. El Sur habita aquí, en la callada umbría de estos muros, en la alquimia del aire que juntos cada día respiramos. ...
Ama al cisne salvaje de Luis Rogelio Nogueras
No intentes posar tus manos sobre su inocente cuello (hasta la más suave caricia le parecería el brutal manejo del verdugo). No intentes susurrarle tu amor o tus penas (tu voz lo asustaría como un trueno en mitad de la noche). No remuevas el agua de la laguna no respires. Para ser tuyo tendría que ...
Intuición de Silvia Elena Regalado
No intentes sospechar el calor, no lo interpretes. Si no fuiste escenario del incendio, jamás sabrás esa dulce agonía de la llama. (De: Desnuda de mí)
No invento para ti un miserable paraíso... de Olga Orozco
No invento para ti un miserable paraíso de momias de ratones, tan ajeno a tus huesos como el fósil del último invierno en el desván; ni absurdas metamorfosis, ni vanos espejeos de leyendas doradas. Sé que preferirías ser tú misma, esa protagonista de menudos sucesos...
Nueve de Ana Rossetti
No juegas ya conmigo, tan orgulloso estás que más allá de ti no necesitas nada. Tú observas incesante, sin embargo te olvidas de que yo te soy tan parecida que te describiría con la fidelidad de un espejo: tan semejante a ti que hasta podrías amarme sin temor a excederte. ...
No la amante de Bernardo Ortiz de Montellano
No la amante, el amor. La singladura de la noche que arrastra fuego frío por las venas del sueño, poderío de la encendida palidez oscura. El amor, no la amante. El goce mío, la imagen que desbasto. La onda pura que invade entre las ruinas mi locura de tallar en diamante lo sombrío. No la amante, ...
Menopausia de Gioconda Belli
No la conozco pero, hasta ahora, las mujeres del mundo la han sobrevivido. Sería por estoicismo o porque nadie les concediera entonces el derecho a quejarse que nuestras abuelas llegaron a la vejez mustias de cuerpo pero fuertes de alma. En cambio ahora se escriben tratados y, desde ...
En blanco de Carmen Alardín
No la noche. Ni el telegrama urgente. Ni las ojeras grises. Ni las plazas en llamas. El amor es un lirio y es un poco de espuma. Es un silencio blanco enmedio de unos clavos que tratan de fijarlo sobre la eternidad. De: Entreacto
Coplas del amor triste de Meira Delmar
No las vi, si las hubo, señales que me advirtieran que el amor tuyo no era para mí. Por eso andando seguí llamada por tu mirada que el corazón me encendía, y cuando llegar creí al anillo de tus brazos, rompiste todos los lazos y en el olvido caí. Morir puede ser a veces, ...
No le copien a Pound. de Gonzalo Rojas
No le copien a Pound, no le copien al copión maravilloso de Ezra, déjenlo que escriba su misa en persa, en cairo-arameo, en sánscrito, con su chino a medio aprender, su griego translúcido de diccionario, su latín de hojarasca, su libérrimo Mediterráneo borroso, nonagenario el artificio ...
Despierten de Rosa Cruchaga De Walker
No le culpen en pecho sino en roca. No le tomen el eco por latido. No es hijo: es un deshielo en que se esponja cima en que no cabía ya más frío. No le hablen que la espiga tiene roja médula que las uvas ya palpitan, porque él viene de un mar, vértigo y boca donde la vida emerge ...
Tú y yo sobre la tierra de José García Nieto
No le digas a nadie que me hastía la rosa; cuando llega a los labios, su verdad me subleva que el pétalo no tenga tu seda primitiva o que esté en una torre distinta a tu cintura. No le digas a nadie que júbilos y páginas y dolores del tiempo para mi piel, resbalan sin dejar una lágrima ...
No le hables de la muerte... de Marilina Rébora
No le hables de la muerte, háblale de las flores, de la aurora dorada y el ocaso de fuego, del azul del océano y el arco de colores, de los ríos de plata y el astro sin sosiego. Cuéntale del amante los dichosos amores, del reír de los niños eternamente en juego, del canto del poeta ...
No le tire... de Manuel del Cabral
No le tire, policía; no lo mate, no; ¿no ve que tiene la misma cara que tiene usted? Corre roto, sin zapatos. ¿No lo ve? Corre tal vez con una honradez tan seria que corre en busca del juez.... Acérquese, policía, pero guardando el fusil. Acérquese. ¿No lo ve? Se parece a usted, y a mí... ...
El extranjero de Tomás Segovia
No le toques los pechos Extranjero A esta sombra con fiebre que esta noche Anocheció tan hembra Por los linderos de los residentes Todo el verano es de ellos Escúchalos dichosamente extraviados Sin saber cómo hacer Para entender bajo sus propias voces Este lamento ...
Acelguate de Otoniel Guevara
No les bastó el sudor de los obreros no les bastó el llanto de las madres querían inundar tus orejas con viudas querían asfixiarte con cadáveres Te soñaban Museo Nacional del GenocidioEspejo del HorrorLámpara de Sumisión te soñaban Y vos siempre vecino de los miserables ...
El niño dormido de Marilina Rébora
No levantes la voz: el niño está dormido. Contén el paso, espera, aguarda en cauto acecho; que no se mueva el aire, ni se oiga el menor ruido, para que en tierna paz, te aproximes al lecho. Mírale sonriente al almohadón asido, el oso de su vida apretándole el pecho, en la mano, ...
No limpian las palabras de Ada Salas
No limpian las palabras. Alumbran una isla en el lugar del miedo y extienden una rama al paso de los pájaros. Acogen cuanto nace del hambre de las cosas...
No llegamos más adentro... de Ricardo Hernández Bravo
No llegamos más adentro de la piel inaugurada por el miedo. Traiciona el corazón, lo que tragamos y nos sirve de puente en la riada. Indigesta el viejo afán de pureza, inútil el cincel en el desbaste. La otra cara del hambre nos enfanga, la mariposa enferma crecida en la manzana, ...