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listado de poemas por primeros versos letra n

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792 poemas con la letra "n"

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No era amor de José Angel Buesa
No era amor. Fue otra cosa. Pero según murmuran en la ciudad aquella, yo cometí el delito de inventarte una estrella, y fue tuyo el pecado de ofrecerme una rosa. No era amor, no era eso que se enciende en la sangre como una llamarada; era mirar tus ojos y no decirte nada o acercarme a tu boca ...
En las tierras más verdes de Antonio Cisneros
No era maná del cielo pero había comida para todos y amor de Dios. De atrás del Tropezón venía el agua, pucha madre, todo el año venía. A veces despaciosa y pálida como muchacha flaca. Pero en enero cantaba más alta que los muros del canal. Sólo ballenas le faltaban para ser otro mar. ...
Canción a la bella distante de César Dávila Andrade
No era mi poesía. Mis poemas no eran. Eras tú solamente, perfecta como un surco abierto por palomas. Eras tú solamente como un hoyo de lirios o como una manzana que se abriera el corpiño. Eras tú, ¡oh distante presencia del olvido! Clara como la boca del cristal en el agua, tierna como las nubes ...
Blues de José Carlos Becerra
No era necesaria una nueva acometida de la soledad para que lo supiera. Navegaba la mar por un rumbo desconocido para mis manos. Donde el amor moró y tuvo reino queda ya sólo un muro que avasalla la hierba. Queda una hoja de papel no en blanco donde está anocheciendo. ...
Delirio del Quijote de Cira Andrés
No eran de viento los molinos, Sancho, sino de tiempo. Ha sido desigual la pelea, tan difícil, las aspas giraban hacia arriba, indiferentes, y yo minúsculo abajo, en su sombra. Eran de tiempo, Sancho grandes conos erguidos y en la cima un remolino indescifrable. Hubiera podido ganar la batalla ...
Poética de Oscar Cerruto
No eres sólo el fulgor que sin mesura estalla, ni su estrépito previsto. Ni las apelaciones de la esfinge, o la avidez o la otra idolatría. Lúcida sí, flagrante certidumbre, región de transparencia en la que inmerso está el tiempo, zumbando, lo que somos, la boca ...
A César Vallejo de Julio Iraheta Santos
No eres un mitohermano sino un insomne que descubrió que sus palabras estaban llenas de pesadillas de ciudades heridas de campos enlutados de un Perú sin estrellas de una España sangrante de un París mata sueños de una cruz en la tierra con una humanidad enclavada de una Georgette ...
La orilla del mar de José Gorostiza
No es agua ni arena la orilla del mar. El agua sonora de espuma sencilla, el agua no puede formarse la orilla. Y porque descanse en muelle lugar, no es agua ni arena la orilla del mar. Las cosas discretas, amables, sencillas; las cosas se juntan como las orillas. Lo mismo los labios, si quieren besar. ...
No es aire lo que respiro... de Concha Méndez
No es aire lo que respiro, que es hielo que me está helando la sangre de mis sentidos. Tierra que piso se me abre. Cuanto miro se oscurece. Mis ojos se abren al llanto ya cuando el día amanece. Y antes del amanecer, abiertos miran al mundo y no lo quieren creer...
No es bonito el lenguaje... de Román Luján
NO ES BONITO el lenguaje, es tortuoso en su diafanidad de niebla, alondra en el pináculo del miedo, a la vista de todos. No es bonito aunque inspire la mar o la dorada certidumbre en los cabellos de Laura o de Breatrice. Animal de imprevistos, no sabe lo que mira. ...
No es ciego Amor... de Gaspar Gil Polo
No es ciego Amor, mas yo lo soy, que guío mi voluntad camino del tormento; no es niño Amor, mas yo que en un momento espero y tengo miedo, lloro y río. Nombra llamas de amor es desvarío, su fuego es el ardiente y vivo intento, sus alas son mi altivo pensamiento, y la esperanza ...
Es la tierra de nadie de Manuel Altolaguirre
No es color turbio, ni perdida forma, ni luz difusa, débil, la que parte la inmensidad del campo, su hermosura. No es un otoño entre el calor y el frío, no se ve ni se siente, no se sueña la fatídica franja divisoria. Pero allí está, como un reptil, inmóvil: es la tierra de nadie, de mi ...
Tiempo de pasión (El viaje) de Giovanna Pollarolo
No es como un cuchillo en el estómago. ES UN CUCHILLO EN EL ESTÓMAGO día y noche noche y noche como las campanas de Eichstatt del desvelo que no mata sólo duele ahí, justo ahí y no deja dormir, ni comer. Tampoco hablar. De La ceremonia del adiós
Los días de Leandro Fernández de Moratín
No es completa desgracia que por ser hoy mis días he de verme sitiado de incómodas visitas. ¡Cierra la puerta, mozo! que sube la vecina, su cuñada, sus yernos, por la escalera arriba. Pero, aquí, no la cierres si es menester abrirla, si ya vienen chillando doña Tecla y sus hijas. El coche...
No es el amor quien muere de Luis Cernuda
No es el amor quien muere, Somos nosotros mismos. Inocencia primera Abolida en deseo, Olvido de sí mismo en otro olvido, Ramas entrelazadas, ¿Por qué vivir si desaparecéis un día? Sólo vive quien mira Siempre ante sí los ojos de su aurora, Sólo vive quien besa. Aquel cuerpo de ángel ...
El coche musical de José Lezama Lima
No es el coche con el fuego cubierto, aquí el sonido. Valenzuela ha regado doce orquestas en el Parque Central. Empacho de faroles frigios, quioscos cariciosos de azul franela, mudables lágrimas compostelanas. Saltan de la siesta y alistan la cintura, para volar con las impulsiones...
La crueldad de Luis García Montero
No es el cuchillo que por fin nos mata, sino la espera fría de su hoja en la piel, el tiempo sucio y duro, los plazos del temor, porque la muerte suele afilar sus armas en el miedo cortante de la víctima. No es el tener que irme, ni es el amor vivido en dos ciudades, sino la cuenta atrás ...
Canción de la verdad sencilla de Julia de Burgos
No es él el que me lleva . . . Es mi vida que en su vida palpita. Es la llamada tibia de mi alma que se ha ido a cantar entre sus rimas. Es la inquietud de viaje de mi espíritu que ha encontrado en su rumbo eterna vía. El y yo somos uno. Uno mismo y por siempre entre las cimas; manantial abrazando lluvia ...
Noción de José Kozer de José Kozer
No es el hijo, ni del lobo ni de la cordera, de ahí su sentido de la organización. Acabo de contar 28 gaviotas rumbo al poniente. No es capaz de bajar las escaleras corriendo como si hubiera visto un alma en pena para comunicar a su mujer Guadalupe la noticia: ...
Las olas del mar de Alejandro Aura
No es el mar menor que esta ola escapada del grupo en que venía, tenía espuma, vuelo, asunto, y se detuvo donde menos aprecio y duración tendría. ¿A mis pies una ola? ¿Qué tengo yo que que mi amistad procura? Ya ni siquiera olor la identifica, ya sólo es humedad...
Razón del sueño de Carilda Oliver Labra
No es el modo casual con que caminas, ni el dibujo inexacto de tu mano: es tu ruda tristeza mal vestida quien se pone de acuerdo con los astros. Cansado de nacer para los ángeles, tienes todo el dolor de la ceniza. Alarma cotidiana de mi sangre, pasajero rebelde de esta herida: sucedes ...
No es el muerto quien provoca el estupor de Reinaldo Arenas
No es el muerto quien provoca el estupor es la sorpresa de ver cómo olvidamos su propia muerte, nuestro gran dolor. Queda el muerto, nosotros nos marchamos. No es el muerto, no, quien se retira. Somos nosotros que vamos discutiendo, sobre el cadáver que mudo nos mira, ...
De paso de Meira Delmar
No es el tiempo el que pasa. Eres tú que te alejas apresuradamente hacia la sombra, y vas dejando caer, como el que se despoja de sus bienes, todo aquello que amaste, las horas que te hicieron la dicha, amigos en quienes hubo un día refugio tu tristeza, sueños inacabados. Al final, ...
El mismo tiempo de Octavio Paz
No es el viento no son los pasos sonámbulos del agua entre las casas petrificadas y los árboles a lo largo de la noche rojiza no es el mar subiendo las escaleras Todo está quietoreposa el mundo natural Es la ciudad en torno de su sombra buscando siempre buscándose perdida ...
No es el vino, mujer... de Francisco Caro
No es el vino, mujer, ni su música blanda, simplemente no visito los bares de tu cuerpo y hoy no puedo beber, hoy no puedo escribir. Yo sé que ya no somos lo que antes fuimos: dos que viven un solo calendario hoy crecen mis poemas sin tus labios tangibles, sin tus labios...
Densos velos te cubren, poesía de Olga Orozco
No es en este volcán que hay debajo de mi lengua falaz donde te busco, ni es esta espuma azul que hierve y cristaliza en mi cabeza, sino en esas regiones que cambian de lugar cuando se nombran, como el secreto yo y las indescifrables colonias de otro mundo. Noches y días ...
Invierno tardío de Antonio Colinas
No es increíble cuanto ven mis ojos: nieva sobre el almendro florido, nieva sobre la nieve. Este invierno mi ánimo es como primavera temprana, es como almendro florido bajo la nieve. Hay demasiado frío esta tarde en el mundo. Pero abro la puerta a mi perro y con él entra en casa calor, ...
Cat nu ganeh de Antonio Brañas
No es la flor abierta. No son los pasos en las escaleras. No son los ofrecimientos ni la tristeza, a ratos, de la tarde. No son los frutos: provincia de delicia. Ni las estaciones agrupadas. No son las calles bajo la lluvia ni los sueños realizados. Si lo piensas bien, acaso recuerdes un germen, ...
La amapola pequeña de Concha Zardoya
No es la flor de la luna. Es la flor de la sangre, boca roja que grita: «No es el fuego quien arde.» Si en los trigos su herida se abre y cierra en la tarde, la amapola pequeña dice siempre: «Soy sangre.» Las hormigas horadan allá dentro tu carne, corazón que ya brota, por la flor, a este...
Kilimanjaro de Mario Payeras
No es la nostalgia humana por las viejas primaveras de un país donde los pájaros son mansos, ni por las lluvias de la infancia que nos dejaron los ojos diáfanos para siempre, sino por la región de las nieves perennes que añoran en la vejez los elefantes de todos los zoológicos ...
Celeste hija de la tierra de Enrique Lihn
No es lo mismo estar solo que estar solo en una habitación de la que acabas de salir como el tiempo: pausada, fugaz, continuamente en busca de mi ausencia, porque entonces empiezo a comprender que soy un muerto y es la palabra, espejo del silencio y la noche, el fruto del día, ...
La mano de Carlos Trujillo
No es más mano la mano que escribe este poema Que la mano que no sabe siquiera escribir su nombre No es más mano La mano que escribe este poema Que la mano de quien escribe este poema Quien no sabe siquiera el nombre de la mano No es más mano la mano...
Retrato de Odette Alonso
No es mío este país es del que viene verde a sus alfombras a sus playas de arenas exclusivas a sus hoteles caros en los que nunca entro. Solo tengo esta lluvia y este viento y la ilusión del mar que no es el mar. Vida provisional la que vivimos escuchando las voces de quién ...
No es nada de tu cuerpo de Jaime Sabines
No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca tu boca que es igual que tu sexo , ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima...
No es nada de tu cuerpo... de Jaime Sabines
No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca –tu boca que es igual que tu sexo-, ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave ni tu ombligo, en que...
No es nadie de María Ángeles Maeso
No es nadie. La plaza está vacía. Los otros, ¿quiénes, viejo, son los otros? No es nadie. Es el error metiendo ruido, lima que te lima al otro lado de la puerta. Tienes que agarrarte a él, tú que no quieres sólo la verdad, toda la verdad, la verdad entera. No es nadie. Es una mañana, ...
La tristeza es más larga que todos los caminos de José María Cuéllar
No es necesario decir que han caído las primeras lluvias Y que los árboles visten las primeras flores No es necesario decirlo Aunque el río descienda con huesos y madera de la más dulce estirpe Porque el invierno tiene una gran similitud con la tristeza del hombre El hombre aprendió a llorar ...
Poema a Dios, ese pajarito mandón de Julio Cortázar
No es necesario que me mandes, perro, el mar se asiste solo. Lo más mísero del pelo contraría la rueda pero ya sabemos tonsurar el destino. Estoy, por eso peligro. ¡Todo me empuja! En la multitud un fósforo presume del futuro penacho. Pero sólo, solo con el perro mirándome. ...
Interview de Mario Benedetti
No es ninguna molestia explicarle qué pienso del infinito el infinito es sencillamente un agrio viento frío que eriza las mucosas la piel y las metáforas le pone a uno en los ojos lágrimas de rutina y en la garganta un nudo de sortilegio seguramente usted ya se dio cuenta en el fondo ...
Costumbres de Juan Gelman
no es para quedarnos en casa que hacemos una casa no es para quedarnos en el amor que amamos y no morimos para morir tenemos sed y paciencias de animal
Por qué me quité del vicio de Carlos Rivas Larrauri
No es por hacerles desaigre... Es que ya no soy del vicio... Astedes mi lo perdonen, pero es qui hace más de cinco años que no tomo copas, onqui ande con los amigos... ¿Qué si no me cuadra?...¡Harto! Pa que he di hacerme el santito: he sido reteborracho; ¡como pocos lo haigan sido! ...
No es por ti por quien lloro... de Ana Istarú
no es por ti por quien lloro no ni se hunde mi hocico de loba en un charco de plumas buscando entre el satín sudor y semen un vestigio de sal que dejara tu cuerpo ese arcángel jadeante que clavaste como un chorro de miel entre mi sexo la luna que te di y que ya no fuimos no es por ti ...
De la propensión a la puntualidad de Consuelo Tomas
No es que haya nacido en otra parte. Mucho menos, que me preocupe el tiempo en su belleza de abstracta redondez lunática. Es que los minutos me muerden los talones hormigas enfurecidas urgiéndome a hacer a no detenerme en función de los finales. ...
Piedras de Humberto Ak´Abal
No es que las piedras sean mudas; sólo guardan silencio.
Cine mudo de Fina García Marruz
No es que le falta el sonido, es que tiene el silencio.
ensayo breve sobre la honestidad poética de Jorge Boccanera
no es que los poetas mientan es que los mentirosos quieren hacer poesía (Selección: Juan Daniel Perrotta)
Salmo del progenitor de Alfonso Alcalde
No es que me dé vergüenza recordarlo. Ahí viene mi padre poniendo en orden las herramientas antes de fabricarme. Siempre tan exagerado para sus cosas: asegurando a sus amigos que mascaría el mar o desclavaría las estrellas para hacer mellizos en menos que canta un gallo. ...
Casi elegía de Roque Dalton
No es que me entusiasmara tanto tu olor a miel yo venía de un hervidero de abejas y prefería asociaciones de ideas que culminaran en Bambi pero el maduro azar y sus implicaciones las labores astrales de las señoras que dan los permisos lo echarían todo a perder A pesar de que tu aspecto ...
No es que muera de amor de Jaime Sabines
No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti. Muero de ti y de mí, muero de ambos, de nosotros, de ese, desgarrado, partido, me muero...
Síndrome de abstinencia de Aurora Luque
No es tan tóxico ya: también caduca el amor en la fecha señalada en su dorso. Ya no es ese veneno tan eficaz, ni acaso necesaria la urgente sobredosis. Qué cualidad letal la del amor filtrado en la memoria. Regreso a las palabras y compruebo que nunca se contagian o enferman . ...