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listado de poemas por primeros versos letra e

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2272 poemas con la letra "e"

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La mano izquierda en el pecho izquierdo de Marco Antonio Valencia Calle
El hombre que te ama puedo ser yo mismo en otro cuerpo y cuando mi cuerpo te ama puede ser ese otro hombre en mi yo que te desnuda y te besa y se inclina hasta tu alma y lame de tu intimidad como si fueras un ser sagrado y puro al que se tiene que venerar porque eres única y fiel. ...
Flor caída de Víctor Redondo
El hombre que yo era empeñado en demostrar la imbecilidad de vivir la piel desnuda flor seca ambulaba por el mundo. Tomaba un ritmo del aire, una flor del éxtasis en el placer caía en el humo. La flor de la hez de la palabra. El hombre que yo erahilo de espuma vuelto de la aniquilación ...
Respiración de Saúl Ibargoyen
El hombre respira con su pecho de alambre: arterias de cobre como fuego joven venas de fierro adelgazadas por el oxígeno negro de la asfixia tubos obturados por mantecas de sangre espinas huecas con su mensaje de ácidos gases pelos de acero oscurecidos por las flemas ...
Hombre esperando de Saúl Ibargoyen
El hombre se acuesta con sus mudas palabras trepándole por la boca. Hay miedo en esas palabras miedo en esa lengua miedo en la espalda enterrándose entre las vaciedades de la sábana miedo en el cuerpo que no encuentra ahora la suave sombra carnal que lo sustente ...
Sueña Alonso Quijano de Jorge Luis Borges
El hombre se despierta de un incierto sueño de alfanjes y de campo llano y se toca la barba con la mano y se pregunta si está herido o muerto. ¿No lo perseguirán los hechiceros que han jurado su mal bajo la luna? Nada. Apenas el frío. Apenas una dolencia de sus años postrimeros. ...
El hombre solo, el hombre en cuclillas… (El sueño de las escalinatas 9) de Jorge Zalamea
El hombre solo, el hombre en cuclillas sobre las escalinatas, el insensato que ha echado sobre sus hombros el censo de la miseria y el denuncio de sus promotores y usufructuarios, dicho todo esto y después de arder en la pira de la cólera, no puede esperar a que la audiencia...
Ser ante los ojos (Al amanecer III) de Gerardo Guinea Diez
El hombre, creyéndose niño, camina a la orilla del precipicio y se lanza en pos del viento, el que tiene forma de barrilete, ¿está en Santiago Sacatepéquez? No, está instalado en el tiempo duro, infatigable, rebelde. Está otra vez en la frontera del ser y el estar. En la eternidad del recuerdo, ...
Llano de Octavio Paz
El hormiguero hace erupción. La herida abierta bortotea, espumea, se expande, se contrae. El sol a estas horas no deja nunca de bombear sangre, con las sienes hinchadas, la cara roja. Un niño —ignorante de que en un recodo de la pubertad lo esperan unas fiebres y un...
Los lugares prohibidos de Carlos López Degregori
El horno porque allí guardan los zapatos de mi padre. La cama porque hay duendes debajo y han cavado una mina sólo para extraer respiración. Con el sol hallaba sus restos, sus guijarros y aprendí que el placer y la arena son metáforas. Un guisado de coles que mi hermana envenenó. ...
Tradicional de José María Gabriel y Galán
El huerto que heredé de mis mayores no tiene bellas flores de efímero vivir ni tenues frondas; tiene hiedra sagrada de hojas perennes y raíces hondas; fresca niñez y ancianidad honrada. Una bíblica higuera lo llena todo con su copa oscura, y una fuente con rica regadera, que música me da, ...
La casa de Doña Juana Nepomucena de Francisco González Léon
El huerto umbroso, y aquel rosal que se alcanzaba, desde la sala de la casita a divisar. La viejecita que allí vivía; la viejecita que me contaba mientras bordaba, mientras tejía, vidas de santos, raros portentos, y tantos cuentos de encantamientos y brujería. Y las toronjas junto a las rosas: ...
Poema inconcluso de Pedro Enríquez
El humo el fuego las venas del verso sobre el taburete las prendas de las miradas ven los dientes hablan el lóbulo herido una vez más el dedo entre los labios castiga mis miedos la sombra de las cejas bebe el agua saliva oceánica la ola de la lengua pasan los pájaros la primavera vigilan ...
De la noche (1) de Raquel Huerta - Nava
El humo fatuo en el espejo velo de la sombra cubre los ojos del que duerme los habitantes del sueño nos llevan con ellos para mostrarnos el eterno follaje de la vida. De: Tramontana Poema proporcionado por la autora
El iba solo... de Pedro Garfias
Él iba solo tambaleándose... Borracho de amor, borracho de hambre, borracho de alcohol, quién sabe. Él iba solo tambaleándose.
El indio no es el que mira usted de Alan Mills
El indio no es el que mira usted en el catálogo de turismo, cargando bultos o llevándole comida a la mesa. Tampoco el que ve desde la ventanilla y pide monedas haciendo malabares, ni el que habla una lengua muy otra y resiste fríos nocturnos. No, el indio está adentro, y a veces...
Ciclo del agua y del fuego de Rodolfo Häsler
El infinito contiene todas las posibilidades, todas las promesas, y si en el agua te sumerges no saldrás sin disolverte en parte en una muerte simbólica. El movimiento nunca se detiene y cada ola te colma de energía, incansablemente, en su eterno fallecer. Ese es...
El instante congelado de Javier Payeras
el instante congelado de voces extrañas el siglo doloroso que habitamos el ruido que anduvimos noche rápida donde olvidamos el sueño pelearemos los objetos arrebatados por los años breves la palabra estará más sola que nunca De:LA HORA DE LA RABIA (1999)
Los tonos del ángel de Edel Morales
El invierno apaga los cielos de la Niña. Pero yo comienzo a descorrer su lámpara. No tengo otro prodigio que el puro deseo (manos, ámenla, no tengo otro prodigio). Más allá de la tarde el piano deja en mí sus nostalgias. Yo digo: Con el muro a la espalda los cómplices van a morir. No llores. Acaso...
Libertad-igualdad de César Moro
El invierno recrudece la melancolía de la tortuga ecuestre El invierno la viste de armiño sangriento El invierno tiene pies de madera y ojos de zapato La esmeralda puede resistir la presencia insólita del tigre Acoplado a la divina tortuga ecuestre Con el bramido de la selva llorando por el ojo ...
Noticias de la ciudad (2) de Anahí Lazzaroni
El invierno se acaba, la gente está loca, esa desmesura produce discusiones tribales. Se retira el invierno desaparece la nieve. Algunos permanecerán alterados. Poema seleccionado por la autora
Café Laie de Manuel Forcano
El invierno son las palabras que me dices sin hoja alguna. Y el frío de no saber qué contestarte. Es un grifo abierto que no mana, el silencio. Un sol tibio ilumina el fondo de las tazas ya bebidas. Y llegará el adiós como...
Poema de invierno de Jorge Teillier
El invierno trae caballos blancos que resbalan en la helada. Han encendido fuego para defender los huertos de la bruja blanca de la helada. Entre la blanca humareda se agita el cuidador. El perro entumecido amenaza desde su caseta al témpano flotante de la luna. ...
El ir... de Antonio Porchia
El ir derecho acorta las distancias y tambíen la vida.
Soledad del poeta de Enrique González Martínez
El iris de las alas bajo el manto; en la pálida sien, lauro y encina, rubor de rosa y de púrpura de espina... Rompió a cantar, y nadie oyó su canto. Vagó por los infiernos del espanto y ascendió por la escala diamantina; llevó hasta el mar la planta peregrina, se echó a llorar, y el mar bebió su llanto. ...
La flor de izote de Ricardo Castrorrivas
El izote, a que llaman bayoneta, ¿Qué anuncia o qué defiende Con su explosión de espadas? Francisco Gavidia Catedral de marfil petalecido, campanularia emerges entre espadas... Triunfo de la blancura, tus nevadas corolas que el rocío ha bendecido... Territorio de albura protegido ...
Comienzo de Miguel Arteche
El jardín se ha posado en mi jardín. Toda su galaxia resplandece a medianoche. Los árboles destellan, las flores fulgen. Tiene el césped una tersura de nimbo. Bajan los Transparentes y de sus cuerpos surgen peldaños de escala. Los Radiantes me llaman con sus cristales. Mis años descienden ...
Consejos a un joven poeta (1) de Adriano Corrales
El joven poeta alucina con alcanzar la cumbre y avanza engancha pisa despotrica arrasa copia versifica plagia concursa se excusa se emborracha vomita aspira abraza a medias arruga el rostro rechaza hasta que al fin comprende que la cumbre no es más que la medida de nuestro propio ego ...
El juego de hacer versos de Jaime Gil de Biedma
El juego de hacer versos —que no es un juego— es algo parecido en principio al placer solitario. Con la primera muda en los años nostálgicos de nuestra adolescencia, a escribir empezamos. Y son nuestros poemas del todo imaginarios —demasiado inexpertos ni siquiera...
El juego de Rafael Alcides Pérez
El juego está marcado desde el comienzo. El niño, con esa oscura intuición de niño, lo sabe, y entra en la vida haciendo de policía o de bandido, o de ambos alternativamente si es un niño complicado. El juego ya no se detendrá más. Tal vez el niño no sepa que luego...
Naranjas de Margarito Cuéllar
El jugo de una naranja es dulce y su cáscara amarga. Todo mundo lo sabe, pero nadie es capaz de probar que la cáscara de una naranja es amarga. Hablemos de las semillas: piedra y alumbramiento. Una naranja es una constelación o una herida en el pecho. ¿Qué dicen del color? ...
El juicio se acerca... de René Chacón Linares
El juicio se acerca, hay mansedumbre en los cuadros, mis imperfecciones están en alerta, y mí culpa de vivir quiere asilo, o al menos esconderse en el infinito, con su jarra de vino y su locura mañanera.
Romance de barco y junco de Oscar Castro
El junco de la rivera y el doble junco del agua, en el país de un estanque donde el día se mojaba, donde volaban, inversas, palomas de inversas alas. El junco batido al viento -estrella de seda y plata- le daba la espalda al cielo y hacia el cielo se curvaba, como un dibujo ...
El lagarto está llorando de Federico García Lorca
El lagarto está llorando. La lagarta está llorando. El lagarto y la lagarta con delantalitos blancos. Han perdido sin querer su anillo de desposados. ¡Ay, su anillito de plomo, ay, su anillito plomado! Un cielo grande y sin gente monta en su globo a los pájaros. El sol, capitán redondo, ...
Nombras de Cé Mendizábal
El lenguaje del polvo al retornar a las superficies, tras los delirios del vuelo El baile de la luz al quebrarse en la enjaulada caligrafía de la arboleda En un rincón minúsculo del cuarto tinieblas y resplandores juegan y se persiguen hasta engendrar la noche y el día con su rosario de amaneceres ...
En esta sola, en esta única tarde de Eliseo Diego
El león ha comido, el tigre ha comido, el elefante inmenso como la paz ha comido. El camello ha bebido, la cebra se ha dormido, y el mono viejo tiene su sitio en el asombro. Mira, pero el perro que vino alentando su azoro, no ha...
El libro de la historia del Che de Leonel Rugama
El libro de la historia del “Che” hijo de Augusto hijo de Lautaro: Lautaro “lnche Lautaro apubim ta pu huican” (Yo soy Lautaro que acabó con los españoles) casado con Guaconda y hermano a su vez de Caupolicán (el flechador del cielo) y de Colocolo engendró...
Poema póstumo de Lauren Mendinueta
El libro que estoy escribiendo Es una tumba anticipada. Si hiciera una lista de aquello Que no me queda Sería esta: NO ME QUEDA CUERPO. Tal vez escribir un poema fue lo mejor Aunque la poesía no sirve de nada. A veces creí Estar fuera de la historia ¡Maldita ilusión Para escapar de un tiempo ...
Poema póstumo de Lauren Mendinueta
El libro que estoy escribiendo Es una tumba anticipada. Si hiciera una lista de aquello Que no me queda Sería esta: NO ME QUEDA UN CUERPO. Tal vez escribir un poema fue lo mejor Aunque la poesía no sirve de nada. A veces creí Estar fuera de la Historia ¡Maldita ilusión Para escapar...
El loco, el triste de Julio Torres Recinos
El loco, el triste, habla de maravillas, de verdades llanas con severa convicción. El loco, el triste, habla, sonríe, sus labios tienen del mar los laberintos. Entiende, escrutina, salta de juicio en juicio sin poder los ojos detener, sin acordarse. El loco, el triste, no tiene nombres, títulos; ...
El sueño del domingo (por la tarde) de Giovanna Pollarolo
El locutor atropella sus palabras cada jugada anuncia el gol que no llega Inca Kola la bebida de sabor nacional ¿Arde su carro ? Llévelo a Automotriz Rivarde antes de que sea tarde. Domingos por la tarde : él echado en su cama sin zapatos en bividí la radio a todo volumen ella plancha ...
La memoria, ese alcázar (VIII) de Santos Domínguez Ramos
El lugar de la luz en la alcazaba inmóvil bajo la media luna. Perdida la memoria, tener la indiferencia mineral del lagarto, la madurez cansada de la granada abierta y, como los profetas, el don de obrar milagros. De: Cuaderno de Abul Qasim Selección del autor
El último caso del inspector de Luis Rogelio Nogueras
El lugar del crimen no es aún el lugar del crimen: es sólo un cuarto en penumbras donde dos sombras desnudas se besan. El asesino no es aún el asesino: es sólo un hombre cansado que va llegando a su casa un día antes de lo previsto, después de un largo viaje. La víctima no es aún la víctima: ...
El luto de Pablo Mora
El luto humano anuncia grandes cementerios bajo la Luna. O bajo los soles de arena y viento, donde los seres de este mundo asistimos a un nuevo Apocalipsis. Sombrío señorío sobre la vida y la ilusoria paz, el exterminio de todo lo que suspira y palpita, en soledad, en multitud, por mar, aire ...
Jorge Debravo de Adriano Corrales
El machetazo metálico despedazó, ciertamente, la motocicleta. Pero yo no pregunto por ella. Pregunto por las palabras que se trizaron en el aire, las impronunciadas, las impronunciables. Pregunto por los niños abandonados en las calles, las madres sin techo ni lecho en la vorágine de un tiempo ...
El aula de Renato Leduc
El maestro de griego nos decía: Las palabras macularon su antigua pureza. Las palabras fueron antes más bellas... Las palabras... Y la voz del maestro se quedaba prendida de una tela de araña. Y un muchacho con cara de Hamlet repetía: Palabras... Palabras... Palabras... ...
Magia múltiple de Francisco Torres Dávila
el mago observa al público aplaude éste prepara su acto deja listo el sombrero y la varita en el escenario se escucha: usted crear ver lo que no ve se engañará solo nuestra habilidad es fabulosa comienza el redoble hace...
El mal que no he hecho... de Antonio Porchia
El mal que no he hecho, ¡cuánto mal...
El malogrado de Fabián Casas
El malogrado De no haberse tensado en tu fuerza mis poemas no hubieran sido así. Alguien corría muebles mientras te los leía. Después me enceguecí, me faltó el aire y el polvo fue un tatuaje para todos los objetos de mi casa. La maquinaria psicosomática se atascó. ...
El maniquí tras el cristal... de Ricardo Hernández Bravo
El maniquí tras el cristal. Fijos los ojos en un punto invisible a los ojos. Ajeno al tiempo penetra el silencio que lo aísla mientras multitud de vestidos cubren un desnudo huérfano de brazos. Eje de un mundo que gira ignorando su centro. ...
Una Varsovia de la mente (II) de Ana Wajszczuk
El mapa partido, el territorio es lejanía para siempre se aparta de dueños eventuales Para siempre en su pasado que se me cierra para siempre Warszawa como el marco de la puerta después del tembloro es el temblor mismo y tristísimo