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listado de poemas por primeros versos letra c

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1127 poemas con la letra "c"

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Los besos de amor (III) de Juan Meléndez Valdés
Cuando mi blanda Nise lasciva me rodea con sus nevados brazos, y mil veces me besa; cuando a mi ardiente boca su dulce labio aprieta tan del placer rendida que casi a hablar no acierta; y yo por alentarla corro con mano inquieta de su nevado vientre las partes más secretas; y ella entre dulces ...
Versos de otoño de Rubén Darío
Cuando mi pensamiento va hacia ti, se perfuma; tu mirar es tan dulce, que se torna profundo. Bajo tus pies desnudos aún hay blancos de espuma, y en tus labios compendias la alegría del mundo. El amor pasajero tiene encanto breve, y ofrece un igual término para el gozo y la pena. ...
Cuando miro el azul horizonte... (Rima VIII) de Gustavo Adolfo Bécquer
Cuando miro el azul horizonte perderse a lo lejos al través de una gasa de polvo dorado e inquieto, me parece posible arrancarme del mísero suelo, y flotar con la niebla dorada en átomos leves cual ella deshecho. Cuando miro de noche, en el fondo oscuro del cielo las estrellas temblar, ...
Cuando miro tus ojos de Fayad Jamís
Cuando miro tus ojos veo en ellos la Patria no puedo separarlos de esa imagen tan clara. Ellos son como el viento que hace temblar las ramas tú me miras y entonces amanece en las Guásimas. Quédate para siempre en mi noche, mi lámpara mi amor tiene en tus ojos su alimento, ...
A unos ojos de Manuel Martínez de Navarrete
Cuando mis ojos miraron de tu cielo los dos soles, vieron tales arreboles que sin vista se quedaron. Mas por ciegos no dejaron de seguir por sus destellos, por lo que duélete de ellos, que aunque te causen enojos, son girasoles mis ojos de tus ojos soles bellos. ...
El indio y el violín de Pablo Antonio Cuadra
Cuando Mondoy toca el violín las nubes de diciembre se desmenuzan en plumas y al Este cruzan seres celestes en bandos de Calandrias de Paujiles de Jilgueros de Zorzales. Mondoy cierra los ojos y ladea la cabeza como los ciegos porque la música es una ceguera dulce una laguna de aguas azules. ...
Cuando muchacho... de Antonio Aliberti
Cuando muchacho me detenía a soñar en el cuarto más oscuro de la casa desde donde, los ruidos cotidianos, se oían casi como una llovizna. Ellos eran los únicos reales. Yo lo sabía, pero igual soñaba. Todos aspiramos a una porción de humo, a un trozo de piel en donde guarecernos. ...
Y una grande mariposa amarilla de Luis Alberto Arellano
Cuando muera seré japonés de digna figura bajo el manto o un albatros de rotas alas Seré un romo silencio de bordes finos una lluvia de ceniza en Sydney un alcatraz gobernando el mundo cuando yo muera Cuando ella muera, mi bestia negra en la espuma negra de sus 36 será un engrane ...
Las rosas de Alfonsina Storni
Cuando mueran las rosas, cuando mueran, En una tarde gris, tarde de frío, Entre mis manos temblarán sus pétalos Y poco a poco moriré de hastío. Cuando mueran las rosas, no habrá sol, Una neblina cubrirá el jardín Y flotará sobre las cosas todas La dulce nebulosa del...
Al Cristo de mi estudio de Manuel Ponce
Cuándo murió mi corazón inerte, que no muere de verte ajusticiado, pendiente del marfil donde, labrado es una fácil alegría verte? Rota el ara, la vida se te vierte por la heráldica brecha del costado, ¡oh cántico de cisne asilenciado y torre en los suburbios de la muerte! Yo en...
Cuando nace un hombre de Angela Figuera Aymerich
Cuando nace un hombre siempre es amanecer aunque en la alcoba la noche pinte negros cristales. Cuando nace un hombre hay un olor a pan recién cocido por los pasillos de la casa; en las paredes, los paisajes huelen a mar y a hierba fresca y los abuelos del retrato ...
Paréntesis de Alfredo Fressia
Cuando nací el sexo fue un destino. No se puede elegir ser poeta. De las mujeres nunca amé a ninguna sin duda porque las amé en bloque. Fue un amor largo y sin alegría. Ellas también me amaron sin deseo y sin gozo. Las miré con la nostalgia de una vida más...
Cuando nací había muchísimos higos... de Marosa di Giorgio
Cuando nací había muchísimos higos. No puede ser, me diran, si era invierno y hacía frío. Sin embargo fue así; estaban en todos los árboles, áun los que no eran higueras, y en medio de las floes. Oscuros, celestes o rosados; algunos desde el origen, traían adherida una violeta o una mosca. ...
Dos lágrimas de Humberto Ak´Abal
Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente.
Yugo y estrella de José Martí
Cuando nací, sin sol, mi madre dijo: -Flor de mi seno, Homomagno generoso, De mí y de la creación suma y reflejo, Pez que en ave y corcel y hombre se torna, Mira estas dos, que con dolor te brindo, Insignias de la vida: ve y escoge. Este, es un yugo: quien lo acepta, goza: Hace de manso buey, ...
Cuando nació Gabriel de Lourdes Gil
Cuando nació Gabriel dormí en su sombra caudalosa, en su letargo de visiones. Pero se resquebró el codicioso anillo de mis complacencias. Se oscurecía el jaspe de su rostro. Comenzó todo a teñirse de destellos: el paisaje precipitado tras las casas que limitan nuestro patio, ...
Cuando nació, apareció el lobo... de Marosa di Giorgio
Cuando nació, apareció el lobo. Domingo al mediodía, luz brillante, y la madre vio a través de los vidrios, el hocico picudo, y en la pelambre, las espinas de escarcha, y clamoreó; más, le dieron una pócima que la adormecía alegremente. El lobo asistió al bautismo y a la...
Cuando nació, apareció el lobo... de Marosa di Giorgio
Cuando nació, apareció el lobo. Domingo al mediodía, luz brillante, y la madre vio a través de los vidrios, el hocico picudo, y en la pelambre, las espinas de escarcha, y clamoreó; más, le dieron una pócima que la adormecía alegremente. El lobo asistió al bautismo...
Cuando nació, apareció el lobo... de Marosa di Giorgio
Cuando nació, apareció el lobo. Domingo al mediodía, luz brillante, y la madre vio a través de los vidrios, el hocico picudo, y en la pelambre, las espinas de escarcha, y clamoreó; más, le dieron una pócima que la adormecía alegremente. El lobo asistió al bautismo y a la...
De cómo Robert Schumann fue vencido por los demonios (III) de Francisco Hernández
Cuando naciste surgió en el bosque una inquietud extraña. Criaturas belcebúes vertieron en un claro el azogue de Los Gemelos y una quemazón de unicornios cimbró con su galope el vértigo de la penumbra en disonancia. Este niño tiene que ser un santo a su manera dijo tu padre ...
Plaza Mercurio (VII) de Luis Eduardo Rendón
Cuando necesito el misterio me impones realidad tu Revelado al instante con tu implacable Polaroid a mis Formas Continuas se oponen tus Frenos y Suspensiones a mi anhelo de calidad tu Garantía de 6 meses y en perpetua Consulta Externa he sacrificado mi espíritu tampoco quiero...
Mujer danzando de Fernando Antonio Silva
Cuando niña bailaba solitaria como Isadora Duncan con los pies descalzos en imaginarias libres tonadas clásicas de danza personal en pasos cortos y rápidos saltando en círculos con su falda de moaré al aire celebrada ¡ alegrísimo ! en el patio de su casa con el aplauso de helechos rosas y...
Cuando no ando en las nubes... de Antonio Porchia
Cuando no ando en las nubes, ando como...
La luna es un grafitti sobre la ciudad de Leticia Luna
Cuando no hay canículasino lluviala luna está fuera de nosotras Retorno con el beso de la luna hirviendo en el cuerpo Soy mujer y a veces como a Marge Piercy le gustaría quitarse el sexo y dejarlo guardado en el armario Sucede que me canso de aullar el deseo en las temporadas ...
Cuando no puedes hacerme reír o llorar... de Antonio Porchia
Cuando no puedes hacerme reír o llorar, sólo puede...
A mis amigos de José Gautier Benitez
Cuando no reste ya ni un solo grano de mi existencia en el reloj de arena, al conducir mi gélido cadáver, no olvidéis esta súplica postrera: No lo encerréis en los angostos nichos que llenan la pared formando hileras, que en la lóbrega, angosta galería jamás el sol de mi país penetra. El campo recorred ...
Shinto de Jorge Luis Borges
Cuando nos anonada la desdicha, durante un segundo nos salvan las aventuras ínfimas de la atención o de la memoria: el sabor de una fruta, el sabor del agua, esa cara que un sueño nos devuelve, los primeros jazmines de noviembre, el anhelo infinito de la brújula, ...
Arder de Jorge Boccanera
Cuando nos besamos trituramos un ángel. Su última voluntad será nuestro deseo. Tiempo habrá para escupir sus vidrios de colores, su sombrero de plumas, barajas manoseadas por tahures y ahora hay que hacerlo entrar, ofrecerle licor (que él lee en la oscuridad). ...
Cuando nos hayamos contemplado... de Julio Arturo Vargas
Cuando nos hayamos contemplado la melancolía será flor en los puños mirada que pierde origen de primera mano para explicar este dolor. Nos hemos dejado facilidad de ojos al cielo sin entender que la verdadera inocencia sería terminar aquí la vida. ...
Cuando nos nazca un hijo de Pedro Rivera
Cuando nos nazca un hijo yo quiero que parezca un cielo siempre tuyo y un barro siempre mío porque un hijo nuestro será como una sombra que marcha junto a mí circundada de abrazos. Será agua clara, piedra, sonido de guitarra y lo que siente un padre cuando se siente hijo ...
Cuando nos retiramos a la remota cámara... de Tomás Segovia
Cuando nos retiramos a la remota cámara donde hacemos las nupcias con nuestro propio espectro, como cuando compramos y vendemos la palabra que ata para atarla a sí misma, la carne en cambio todavía se sabe interrogada, vuelve a tocarla el dios y la carne vuelve a temblar...
Cuando pague mis deudas de Manuel Vásquez Montalbán
Cuando pague mis deudas y entierre a mis muertos ya seré viejo me lo dirá el frío cierne del mar hasta mi cuello el último poniente de un verano la piel que pide abrigo de toalla en cada deuda perdí tiempo en cada muerte memoria de mí sin nadie que me cuente...
Últimos diálogos en la buhardilla de Osvaldo Ballina
Cuando papá enfermó eligió la buhardilla. Pocas las cosas a su alrededor: la vieja foto de Einstein, los libros de medicina, la cama, un anotador y la intrusa luz del otoño por la ventana. Subí a la buhardilla y bajé a la infancia. Había ya ausencias que se volvían presencias. ...
Cartas a una desconocida de Nicanor Parra
Cuando pasen los años, cuando pasen los años y el aire haya cavado un foso entre tu alma y la mía; cuando pasen los años y yo sólo sea un hombre que amó, un ser que se detuvo un instante frente a tus labios, un pobre hombre cansado de andar por los jardines, ¿dónde estarás tú? ...
Españahogándose de Blas de Otero
Cuando pienso en el mar es decir la vida que uno ha vuelto desenvuelto como olas sonoras y sucedió que abril abrió sus árboles y yo callejeaba iba venía bajo la torre de san Miguel o más lejos bajaba las descarnadas calles de Toledo pero es el mar quien me lleva...
Luciérnaga Fuertes de Gloria Fuertes
Cuando pienso en los muchachos que se desangran dentro del cieno, me avergüenzo de vivir caliente de comer caliente de ponerme caliente. Me avergüenzo de que me gusten los toros. Me avergüenzo también de ir de caza con los amigos. (¡Qué manera de estropear la tarde!) ...
Cuando pienso en los viejos amigos de Luis Alberto de Cuenca
Cuando pienso en los viejos amigos que se han ido de mi vida, pactando con terribles mujeres que alimentan su miedo y los cubren de hijos para tenerlos cerca, controlados e inermes. Cuando pienso en los viejos amigos que se fueron al país de la muerte, sin billete de vuelta, ...
Negra sombra (español) de Rosalía de Castro
Cuando pienso que te huyes, negra sombra que me asombras, a mis mismos cabezales tornas haciéndome mofa. Si imagino que te has ido en el mismo sol te asomas, y eres estrella que brilla, y eres el viento que sopla. Si cantan, tú eres quien cantas; si lloran, tú eres...
Cuando pienso que te huyes de Rosalía de Castro
Cuando pienso que te huyes, negra sombra que me asombras, al pie de mis cabezales tornas haciéndome mofa. Si imagino que te has ido en el mismo sol te asomas, y eres estrella que brilla, y eres el viento que sopla. Si cantan, tú eres quien cantas; si lloran, tú eres quien llora; y eres murmullo ...
Soneto insistente de Meira Delmar
Cuando presiente el corazón la gloria de ser libre por gracia del olvido, me llegue entre la noche, como el ruido del mar en la distancia, tu memoria. Con ella viene la tenaz historia de lo que pudo ser y nunca ha sido. Arduo amor ni ganado ni perdido, batalla sin derrota...
Cuando regrese a la casa que habitó tu hermosura... de Saúl Ibargoyen
Cuando regrese a la casa que habitó tu hermosura, antes que yo mis castigados pies querrán llegar, y peinaré los cabellos no segados por el tiempo y quitaré de mis ropas las lluvias que el viento secó. Las mismas letras formarán el nombre de esta calle, y una llave distinta abrirá...
Cuando regreses de Laura Victoria
Cuando regreses no hallarás siquiera las huellas del pasado. En el parque los cisnes se murieron y las verbenas rojas se secaron. Esos versos liliales que me oías cogiéndome las manos, cambiáronse por otros calcinantes que visten mi alma de ropaje cárdeno. Y esas dulces promesas ...
Viernes de las delicias de José Luis Cano
Cuando salgo a la luz de este viernes dorado estrena la mañana sus pájaros primeros. Es un viernes de barrio, humilde pero hermoso, viernes de Las Delicias, viernes arrabalero. Da gusto ver su piel, fresca como la aurora, herida tiernamente por la luz del otoño, esta luz increible ...
Valle de collores de Luis Llorens Torres
Cuando salí de collores fue en una jaquita baya, por un sendero entre mayas arropás de cundiamores. Adiós, malezas y flores de la barranca del río, y mis noches del bohío, y aquella apacible calma, y los viejos de mi alma, y los hermanitos míos. ¡Qué pena la que sentía, ...
Llegada al mar de José Hierro
Cuando salí de ti, a mí mismo me prometí que volvería. Y he vuelto. Quiebro con mis piernas tu serena cristalería. Es como ahondar en los principios, como embriagarse con la vida, como sentir crecer muy hondo un árbol de hojas amarillas y enloquecer con el sabor de sus frutas ...
Poema de Carilda Oliver Labra
Cuando se acaben estas noches en las que estoy sola y tú estás conmigo, cuando se acaben estas cosas de destino, cuando se acabe lo que nos hemos dado para siempre: no me odies; recuérdame...
La hora que hizo temblar al mundo de Manuel José Arce Leal
Cuando se dieron cuenta ya era tarde: irremisiblemente se acercaba. Al principio hubo varias opiniones. No faltaron los radicales que pretendían acabar con todo aunque fuera tomando medidas extremadas. Otros optaron por la indiferencia. Los más se dividieron en comités profundos. ...
Clavel y tenebrario (fragmentos) de Marosa di Giorgio
Cuando se dieron cuenta, la tragedia ya había empezado. Una nube vino, rápida, del sur, y se posó sobre la casa, negra, gris, de un blanco tenebroso, llena de granizos y silbidos, daba a ratos, su terrible uva. Y las aves, a punto de morir, caían sobre el patio. Las palomas charlatanas, ya, como...
Piano inédito de Carlos Oramas
Cuando se inventó el piano de tu boca Emergí detrás de la lluvia. Subí Por la escalera exento de mis palabras Hasta tocar el Karma de tus senos. Desde allí, En puntillas, Alargué mi destino para amarte, Para entrar por ese piano inédito Y salir Entre tus piernas Con una edad de placenta ...
Qué brújula del diablo de Agustín Labrada Aguilera
Cuando se llega por fin a lo soñado, abatido bajo el polvo de esos mundos, tiende a abismarse nuestra sed si no hay misterio. Volvemos peregrinos de nosotros transfigurando la vasta lejanía. El lobo nos protege en la tormenta, la paloma nos oculta el camino, el lobo y la paloma ...