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listado de poemas por primeros versos letra c

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1127 poemas con la letra "c"

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Siquiera este refugio (VII) de Angel Campos Pámpano
Concededme siquiera este refugio, este lugar al sol donde escribir sin culpa, libremente, donde cada palabra sea un acto de amor que se hace piedra, flor del sueño, sed de nubes. Siquiera este refugio, esta orilla secreta, donde todo es más fácil. ...
Las conchas negras de Ricardo Castrorrivas
Concha negra sensual. Cuando profano el misterio de tu cajita negra, mi apetito de sátiro se alegra, fáunicamente, con tu sexo indiano. En cópula ritual de amor pagano, tu cuerpo de ostra india, pelinegra, suavemente en mi boca desintegra su temblor virginal y cortesano. ...
Playa (Indios) de Jorge Guillén
Conchas crujientes, conchas, conchas del Paraíso... Las descubren, perdidas para los dioses, indios. Entre las arenas los llaman tornasoles amigos. ¡Cómo fulgen y crujen conchas, arenas, indios, todos a una, voces ondeadas con visos! En ondas van y crecen apogeos, ...
Los camaleones invaden las catedrales de Pedro Shimose
Conciben la vida como una partida de ajedrez. La existencia es un cálculo. No duermen; no aman. Nacieron con el corazón manchado, sin luz en la mirada, y viven al acecho, welcome mister, congratulations! y viven acosados por el color de las circunstancias. Les sobra astucia, ...
Círculo de Leopoldo Castilla
Concibieron el círculo radiante, su forma partiendo desde un centro y en realidad fue lo exterior, el universo, esa silla, un caballo todo lo externo modulado para finalizar esa esfera tu ojo no emite atrae ese niño con un balón entre las manos juega...
La pequeña epopeya del valiente O de Francisco Torres Dávila
concluido el desembarco de organdía por parte de los indios pubis y sitiada la parte sur de los vientres las feministas comenzaron la persecución del valiente O yo lo puedo llamar monsieur o asesinato de la sala a la cocina ustedes pueden denominarlo astillero donde la bragueta...
ningún gato de Alvaro Miranda Buranelli
Conduciendo el automóvil por la carretera, en medio de la noche la luz de los focos abriendo la noche, rasgando las tinieblas como una navaja, sobre el asfalto negro las señales indicadoras a los lados del camino, gigantescas luciérnagas de electricidad, brotan los amarillos, ...
Por señas de Jesús Munárriz
Confeccionó lo que llamaba un libro de poemas en lengua sordomuda. Era como una tabla de gimnasia para brazos y dedos pero de intención lírica (o quién sabe si lúdica). Afirmaba haber ido más allá del silencio, haber dramatizado el texto en blanco, señalizado...
Epigrama de Domingo F. Faílde
Confiabas, necio, en la posteridad, y al juicio de la historia legabas tus minutos. Al trueque del futuro inmolaste el presente, renunciando a la gozosa potestad del acto, al impagable deleite de morir en cada gesto. La sentencia del tiempo no mostrara mayor benevolencia. Mas ahora eres viejo ...
Confrontado ante la poesía... de Pedro Granados
Confrontado ante la poesía y ante mí mismo. Hondos costados los del mar. Oscuros sus sobresaltos. Una herbívora gaviota lo sobrevuela, me sobrevuela. Confrontado con mis seres queridos, con mis queridas amistades. Haberlos traicionado a todos. Menos en la desnuda lágrima. ...
Gratuita, suplementaria de Enrique Fierro
confusa la mirada y las manos eternamenteen fuga la ventanaabierta a castigos y represalias arco de aire nostálgico por el que se observa a diario en los folios del códice apenas una paloma perplejo quizá sin obras y sin testimonio ante aquel melancólico en sus ojos ...
Pupila de Johanna Godoy
Congelé mi deseo en tu pupila Huye ahora y no vuelvas...
Epigrama XXXI (Para Casia) de Manuel José Arce Leal
Conmigo, en el amor, mi dulce Casia es más que Cicerón en la tribuna: conoce los secretos de la cama, es entusiasta y única. Mas su torpe marido la olvlidó y sólo busca cortesanas de puerto. Qué sabio fue quien dijo que no es la amrgarita para el cerdo. (Selección: Francisco Morales ...
Cantando entre las piedras de Dionisio Aymará
Conocedme criaturas de la tierra moradores celestes Mirad mi solitaria imagen mis sienes ya comienzo del aire. Escuchadme luciérnagas remotos ámbitos oscuros ríos: estoy cantando entre las piedras.
Irene de Luis García Montero
Conoces ya la tinta meditada de la primera luz? Mira el esfuerzo que en la copa más alta del bosque más oscuro raya un momento, avisa y mientras cae forma la claridad. Así comienza el día. Así también, contigo, cobran todas las cosas un impreciso afán por empezar de nuevo, por ser tu compañía...
El andalón de Luis Alfredo Arango
Conocí pueblos que cabían en el vidrio de una ventana Aldeas que copiaban los colores de las horas -colores de frutero, de jaula con pericos, de aguacero pintado en las paredes. ¡La hoja de milpa custodiaba siempre los caminos! Conocí viejas iglesias, calaveras, cúpulas, hornacinas, ...
Cuerpo (11) de María Auxiliadora Álvarez
conozco el tiempo de cocción de las legumbres las verrugas de las ratas la importancia de ser la hembra lo tácito de la procreación me detengo en el genital y el alimento cada día y recibo de ellos una vida y una muerte renovables y voy desarrollando un acercamiento de maxilar...
Raiz de canto de Oscar Castro
Conozco el habla de los hombres que van curvados sobre el campo y el grito puro de la tierra cuando la hienden los arados. Conozco el trigo que madura -sol en monedas acuñado- y las mujeres que transportan su llamarada entre los brazos. Generaciones de labriegos van por el cauce ...
Poema de Dulce Chacón
Conozco el perfil de la distancia agazapada en rostros íntimos el acto de ocultarse la delata. Es mi ojo el que pregunta. Mujeres de carne y verso. Antología poética femenina en lengua española del siglo XX. Edición de Manuel Francisco Reina. La esfera literaria. 2002
Blues del cementerio de Antonio Gamoneda
Conozco un pueblo no lo olvidaré que tiene un cementerio demasiado grande. Hay en mi tierra un pueblo sin ventura porque el cementerio es demasiado grande. Sólo hay cuarenta almas en el pueblo. No sé para qué tanto cementerio. Cierto año la gente empezó a irse ...
Consciente de su belleza... de Rodolfo Häsler
Consciente de su belleza e inquietante atractivo, arrogante, solía jactarse y pasearse por el monte, donde habitan los santos, cada uno en su dominio. Doblegaba las almas más remisas a aficionarse, como el guerrero, que al oírla cantar y verla bailar, sintiendo el corazón...
Excelsior de Salvador Díaz Mirón
Conservo de la injuria, no la ignominia; pero si la marca. Sentíme sin honor, cegué de furia, y recogilo de sangrienta charca! Y hórrido amago suena... Así la racha en el desierto zumba, cuando en crecientes vórtices de arena corre a ceñir al árabe la bumba! ¡Infames! Os agravia que un alma superior ...
Melancolía en las familias de Pablo Neruda
Conservo un frasco azul, dentro de él una oreja y un retrato: cuando la noche obliga a las plumas del búho, cuando el ronco cerezo se destroza los labios y amenaza con cáscaras que el viento del océano a menudo perfora, yo sé que hay grandes extensiones hundidas, ...
Dos meditaciones de Rosario Castellanos
Considera, alma mía, esta textura Áspera al tacto, a la que llaman vida. Repara en tantos hilos tan sabiamente unidos Y en el color, sombrío pero noble, Firme, y donde ha esparcido su resplandor el rojo. Piensa en la tejedora; en su paciencia Para recomenzar Una tarea siempre inacabada. ...
Autorretrato de Nicanor Parra
Considerad, muchachos, Este gabán de fraile mendicante: Soy profesor en un liceo obscuro, He perdido la voz haciendo clases. (Después de todo o nada Hago cuarenta horas semanales). ¿Qué les dice mi cara abofeteada? ¡Verdad que inspira lástima mirarme! Y qué les sugieren ...
Autorretrato de Nicanor Parra
Considerad, muchachos, Este gabán de fraile mendicante: Soy profesor en un liceo obscuro, He perdido la voz haciendo clases. (Después de todo o nada Hago cuarenta horas semanales). ¿Qué les dice mi cara abofeteada? ¡Verdad que inspira lástima mirarme! Y qué les sugieren...
Considerando en frío, imparcialmente de César Vallejo
Considerando en frío, imparcialmente, que el hombre es triste, tose y, sin embargo, se complace en su pecho colorado; que lo único que hace es componerse de días; que es lóbrego mamífero y se peina... Considerando que el hombre procede suavemente del trabajo y repercute jefe, ...
Considerando en frío, imparcialmente de César Vallejo
Considerando en frío, imparcialmente, que el hombre es triste, tose y, sin embargo, se complace en su pecho colorado; que lo único que hace es componerse de días; que es lóbrego mamífero y se peina... Considerando que el hombre procede suavemente del trabajo y repercute jefe, suena...
Tabla de aire de Gonzalo Rojas
Consideremos que la imaginación fuera una invención como lo es, que esta gran casa de aire llamada Tierra fuera una invención, que este espejo quebradizo y salobre ideado a nuestra imagen y semejanza llegara más lejos y fuera la invención de la invención, que mi madre muerta ...
Edén de Gonzalo Rojas
Consideremos que la imaginación fuera una invención como lo es, que esta gran casa de aire llamada Tierra fuera una invención, que este espejo quebradizo y salobre ideado a nuestra imagen y semejanza llegara más lejos y fuera la invención de la invención, que mi madre muerta y sagrada ...
Siquiera este refugio (I) de Angel Campos Pámpano
Construida la casa, qué queda sino aguardar ante su puerta un efecto de luz, una voz que desde dentro te llame y cubra, como un presentimiento, la honda distancia que separa tu nombre de otros nombres. La casa sola, geometría del aire, describe la razón de la escritura, la herida ...
Cuadro de Ida Vitale
Construimos el orden de la mesa, el follaje de la ilusión, un festín de luces y sombras, la apariencia del viaje en la inmovilidad. Tensamos un blanco campo para que en él esplendan las reverberaciones del pensamiento en torno del icono naciente. Luego soltamos nuestros perros, azuzamos...
Construimos... de Haroldo Shetemul
Construimos los castillos y la arena se movía con cada marea se derrumbaban ambiciosos proyectos y cada tarde diáfana las romerías se acercabanpalas y manosdedos y collares para construir las murallas y luego otros castillos que a la noche tocada de espantos el mar ...
Del hijo de Eduardo Langagne
Construyes, hijo, tu casa. Abre todas las ventanas, deja las puertas abiertas que otras estarán cerradas. Y tus paredes esperan ser levantadas. II Si la argamasa se mezcla con las lágrimas que llores, habrá, en ladrillos y anhelos, contradicciones. Avanzarás poco a poco, tendrás...
El milagro de Guillermo Pilía
Contaba mi padre que mi abuelo tenía un ojo que siempre le lloraba, producto de un golpe que le dio brutal mi bisabuelo. Tendría entre ocho y diez años entonces y con esa marca vivió hasta los setenta. Nunca supe qué falta nimia le acarreó un castigo tan dilatado en la distancia y el recuerdo: ...
Desde la Torre Gálata de José Lupiáñez
Contempla allá esa luz que hacia el poniente es sangre. Esa luz que parece inventarse la ciudad en sus atardeceres. Distinta cada día, contémplala desde aquí y mira cómo asciende desde la urbe que la sueña, mientras se van haciendo eternos los perfiles de cúpulas y de minaretes. ...
Contémplala: es muy bella de Fayad Jamís
Contémplala: es muy bella, su risa golpea la costa, toda de iras y espumas. Pero no intentes decirle lo que piensas. Ella está en otro mundo (tú no eres más que un extranjero de sus ojos, de su edad) Dile, en todo caso, que te gustan sardinas fritas, sobre todo una tarde en que llueve un inolvidable ...
Contemplas la parte del astro de Lola Velasco
Contemplas la parte del astro que no se ve, la que vive para lucimiento de su otra mitad. La estratega misteriosa, la que deja pasar las estaciones y amontona cerillas porque en su territorio siempre es invierno. La que descansa sobre un paisaje de esqueletos, y se pregunta cómo es posible ...
Contemplo tu rostro de escarpados gestos... de Edith Checa
Contemplo tu rostro de escarpados gestos cuando paseas merodeando mis sienes. Opaco es el ópalo de tus ojos, que son lastre de un grisú demoledor de sinfonías y cantinelas. No te acerques. Yo no soy la estrella Siro que ansía copular con tu boca enfebrecida. ...
Segundas referencias (II) de Galvarino Plaza
Contextos habituales, anuncios por palabras, palabras de toda especie / conjunto de caracteres y costumbres que establecen la semejanza / casosucesoasunto / el fin del juicio o el juicio final. No el grito y su garganta sino su esquina peligrosa: la incandescencia, tránsito ...
Cartilla objetiva o alfabeto imaginario de Rafael Pombo
Contiene el abecedario Veintinueve, de las cuales Cinco se llaman vocales, Consonantes las demás. Las vocales suenan solas; Mientras que una consonante Sin vocal de acompañante No se hace escuchar jamás. A La A recuerda la campana Con que nos llama...
Conversación con el ángel de Olga Orozco
Contigo en aquel tiempo yo andaba siempre absorta, siempre a tientas, a punto de caerme, pero indemne y eterna, tomada de tu mano. Ya casi te veía, lo mismo que al destello de un farol en la niebla, una señal de auxilio en la tormenta. Sí, tú, mi sombra blanca, transparencia...
Contigo hubiera querido compartir... de Enriqueta Ochoa
Contigo hubiera querido compartir cosas tan simples como atarte las cintas de un zapato. remendar el talón de un calcetín; tostar castañas echada al pie de tu sillón de cuero en las veladas de invierno, en que leías junto al fuego. Hacer el nudo a tu corbata, aderezarte...
La partida de José García Nieto
Contigo mano a mano. Y no retiro la postura, Señor. Jugamos fuerte. Empeñada partida en que la muerte será baza final. Apuesto. Miro tus cartas, y me ganas siempre. Tiro las mías. Das de nuevo. Quiero hacerte trampas. Y no es posible. Clara suerte tienes, ...
Continuidad de Efraín Huerta
Continuidad niebla prohibida gota violeta declive de mi sueño rúbrica fiel de una misma palabra aurora torbellino desnudo reflejo en ruinas de tu aniversario preguntas adheridas a la evasión solemne de tus muslos. Insistes en compacta sucesión de movimientos como metales ...
Triunfar (¡Triunfar!) de José García Nieto
Contra aquella pared del triste huerto de Pativilca, casi derribado, como un árbol sin hojas y asomado a la pálida luz de un sol incierto, ¿eras el genio de la guerra o muerto estaba ya tu pecho de soldado? ¿rendía ya tu nave su costado al abrigo oscurísimo del puerto...? ...
Contra el secreto... de Pedro Granados
Contra el secreto de la interpretación. Lloro. Hace días. Hace tiempo que llorar quería. Tanto tiempo que no entiendo. Tantas horas que constituyen ahora mismo mis pasos. Mi cara de perro asomándose en cualquier esquina. Mi hermano Eduardo falleció hace un mes. Murió como pobre, ...
Desde donde nace la voz (II) de Carmen Naranjo
Contra los párpados cerrados, ¡qué dulces sueños abren su retablo! Si pájaros fuéramos, si tuvieran alas nuestras tristezas y emigraran a la esperanza de una caricia! Si una vez apenas fuéramos un sueño: el sueño manso que anida el grito, el sueño tímido que el acomodo sacrifica. ...
Leña de Griselda Álvarez Ponce de León
Contra mi voluntad hoy me consumo alzo de puntas lívido llameo avivada en el viento del deseo, porque el verano a tu memoria sumo. Mi madera de sándalo perfumo por dar mayor deleite a tu recreo todo lo tengo en ti, nada poseo, fiereza de árbol en paisaje de humo. Córtame leñador, corta...
La extranjera de Cristina Peri Rossi
Contra su bautismo natal el nombre secreto con que la llamo: Babel. Contra el vientre que la disparó confusamente la cuenca de mi mano que la encierra. Contra el desamparo de sus ojos primarios la doble visión de mi mirada donde se refleja. Contra su altiva desnudez los homenajes ...