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listado de poemas por primeros versos letra c

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1127 poemas con la letra "c"

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El alfanje secreto (XVI) de Santos Domínguez Ramos
Con frialdad mineral de reptil, el alfanje secreto del tiempo hiere esquinas, higueras y perfiles, orillas y alamedas y el otoño del bosque. Traza curvas fluviales de sextante celeste; deposita en su alcuza con terca indiferencia la savia inconsistente del olvido o el sueño, ...
Con ganas de comerte... de Johanna Godoy
Con ganas de comerte primero un pie luego el vientre Recorrer tu maravillosa pequeñez con la lentitud que el placer sensual exige Y respirar ese olor que me ayuda a reconocerte inconfundible dentro de la multitud ese olor que invita a la pasión de Yocasta nunca olvidada en los recónditos ...
Con ganas de llorar de Jaime Sabines
Con ganas de llorar, casi llorando, traigo a mi juventud, sobre mis brazos, el paño de mi sangre en que reposa mi corazón esperanzado. Débil aquí, convaleciente, extraño, sordo a mi voz, marcado con un signo de espanto, llego a mi juventud...
Con gracia o sin ella... de Eduardo Milán
Con gracia o sin ella? Hay de dulce, de destino designado con el dedo, hay de temblores de amor, tembladerales de América del Sur, sedimentados del Norte. Está el modelo barroco, oculta, bajo un follaje expresivo, perlas, clítoris que roza circular, encima del pliegue...
Palabras I de Circe Maia
Con gran dificultad, como un idioma nuevo, mi propio idioma. Asoman las palabras fugazmente y ya dejan un polvo, alguna equívoca sombra, se endurecen se retiran de mí, están cerradas, y como envueltas en sus signos quietas. Cubiertas por su capa de sonidos en una espesa, inerte...
Es inútil de Blas de Otero
Con hambre quedará si en esto queda... Juan Boscán Cada beso que doy, como un zarpazo en el vacío, es carne olfateada de Dios, hambre de dios, sed abrasada en la trenzada hoguera de un abrazo. Me pego a ti, me tiendo en tu regazo como un náufrago atroz que gime y nada, ...
El indolente de Luis Cernuda
Con hombres como tú el comercio sería Cosa leve y tan pura que, sin sudor ni sangre De ninguno comprada, dejaría a la tierra Intactos sus veneros. Pero a tu pobreza El comercio podría allanarle un camino. Durante las tardes meridionales del verano, A través de una clara ciudad, ...
Onán de Isabel de los Ángeles Ruano
Con horas viejas colocadas en desvanes y perspectivas deshabitadas con silencio de lluvia y azucenas que se tiñen con la tarde las manos acarician la soledad, penetran sus vertientes y producen el vértigo mientras un rayo se desprende. (Afuera los jardinillos tiemblan, demudados). ...
Canción (Con la beldad me prendistes...) de Gómez Manrique
Con la beldad me prendistes, con la gracia me robastes, con la bondad me feristes, al punto que me mirastes. De la prisión no recelo, que de mi grado será, ni por el robo me duelo, pues en tal lugar está; mas del golpe que me distes con la bondad que mostrastes, el más triste de los tristes ...
La solterona de Carilda Oliver Labra
Con la blusa vacía y los ojos inmensos de soportar las lágrimas que no saben caer, llegó calladamente. Maduros y propensos, flotaron en la noche pecados sin hacer. Y yo vi sus diez dedos marchitos de agonía jugando a ser amados sobre aquel alfiler; y vi su enorme ojera morada ...
Rememoración (segundo tablero) de Octavio Paz
Con la cabeza lo sabía, no con saber de sangre: es un acorde ser y otro acorde no ser. La misma vibración, el mismo instante ya sin nombre, sin cara. El tiempo, que se come las caras y los nombres, a sí mismo se come. El tiempo...
Retorno de Juana de Ibarbourou
Con la cántara llena de agua, Y la boca de moras teñida, Y crujiente de espinas la enagua, Y en el moño una rosa prendida, De la fuente retorno, abismada En el dulce evocar de la cita. Y se hermana la tarde dorada Con la luz que en mis ojos palpita. Una extraña fragancia...
Los amantes de Antonio Aliberti
Con la carne en paz se miran los amantes; traen de otros aires la levedad del tiempo. Se miran sorprendidos el perfil ante el espejo que envejeció de pronto. Algo se quiebra ante sus ojos: ella se cubre, él inicia la fuga sin moverse.
Explicación a María de Víctor Redondo
Con la crin torneando la voluta de aire sobre la que nos posábamos. Ala corta para el infortunio, la desproporcionada sed de cada mañana. Solo como una flor en el desierto de piedra dejaba estar las horas a mi lado, no buscaba, en la parquedad de esos instantes vislumbré la vida. ...
Con la flor del domingo... de Jaime Sabines
Con la flor del domingo ensartada en el pelo, pasean en la alameda antigua. La ropa limpia, el baño reciente, peinadas y planchadas, caminan, por entre los niños y los globos, y charlan y hacen amistades, y hasta escuchan la música que en el quiosco...
lámina de Humberto Mello
con la lámina de la voz el golpe y el corte atraviesa el tórax además del cartílago arista de sueños sucumbe al acero dejando un espejismo en los desiertos del rostro el líquido mirar llueve sobre los muebles metafísicos ahora y se despide frágil llevando además de la mata ...
Cosante de Octavio Paz
Con la lengua cortada y los ojos abiertos el ruiseñor en la muralla Ojos de pena acumulada y plumaje de sangre el ruiseñor en la muralla Plumas de sangre y breve llamarada agua recién nacida en la garganta el ruiseñor en la muralla Agua que corre enamorada agua con alas...
Ventanas de otros días (20) de John Freddy Galindo
con la mejor de mis suertes como una nueva casa está tu cuerpo caracola de mares innombrables espejismo de manzanas primerizas Y desde aquí en la punta de la roca...
Metamorfosis de Isla Correyero
Con la misma línea estrangulada en el talle enfatizando las caderas y los pechos viene mojada la maniquí. De dónde esta muchacha que era pobre ha sacado ese aire de comercio dónde ha dejado el martirio de Kavafis la revolución de sus sandalias con suela de pescado, el negro sentido ...
El alfanje secreto (XXI) de Santos Domínguez Ramos
Con la pasión secreta y erosiva del agua, el lirio se levanta sobre los albañales, regala su lunar plenitud de blancura a la alquimia secreta de los asperjadores y anuncia la costumbre fluvial de otras mañanas en los tibios jardines dulces del paraíso. ...
Canto (I) de Mario Bojórquez
Con la pesada llaga ya sin cuerda en el cuello Con el dogal vacío y la enhiesta pesadumbre que no implora ya más Que no tunde ya el hueso carcomido, ni la visión postrera Aquí cerca del junto Me pongo a recordar muelles del aire donde atracó la sombra de otro tiempo Me pongo a recordar ...
Los petirrojos de Alberto Blanco
Con la puesta del sol los colorines cantaron: de todos los puntos cardinales convergieron los petirrojos en la almendra. Paulatinamente llenaron con sus cuerpecitos las ramas duras y secas del otoño. Las jacarandas en tonos menores y las nubes sonrojadas después del primer ...
La última carta de Julio Herrera y Reissig
Con la quietud de un sincope furtivo, desangróse la tarde en la vertiente, cual si la hiriera repentinamente un aneurisma determinativo... Hurló en el bosque un pájaro cautivo de la fascinación de una serpiente; y una cabra enigmática, en la fuente, describió como un signo negativo. En su vuelo ...
Manifestación de Pedro Shimose
Con la rabia en el ají, salgo con mi cóndor bajo el brazo, cruzo la calle con una piedra en la mano, camino con un policía vigilándome el hambre, busco el oído y el ojo de la noche, pego carteles, corro por las plazas, grito con una brasa en la lengua, pinto las paredes: quotviva el Che me dan agua ...
Bodas de Franz Kafka (Tríptico de Franz Kafka) de José Kozer
Con la señorita Milena Josenká, tienen a bien invitar a Ud. y a su distinguida, etcétera. Aunque lo principal es que Franz haya dicho que no quiere prole. Se comprende, también, su horror a las flores: le traen un recuerdo tan malo del porvenir. ...
Un patio de Jorge Luis Borges
Con la tarde se cansaron los dos o tres colores del patio. Esta noche, la luna, el claro círculo, no domina su espacio. Patio, cielo encauzado. El patio es el declive por el cual se derrama el cielo en la casa. Serena, la eternidad espera en la encrucijada de estrellas. Grato es vivir en la amistad oscura ...
Un patio de Jorge Luis Borges
Con la tarde se cansaron los dos o tres colores del patio. Esta noche, la luna, el claro círculo, no domina su espacio. Patio, cielo encauzado. El patio es el declive por el cual se derrama el cielo en la casa. Serena, la eternidad espera en la encrucijada de estrellas. Grato es vivir...
La silla que ahora nadie ocupa de Evaristo Carriego
Con la vista clavada sobre la copa se halla abstraído el padre desde hace rato, pocos momentos hace rechazó el plato del cual apenas quiso probar la sopa. De tiempo en tiempo, casi furtivamente, llega en silencio alguna que otra mirada hasta la vieja silla desocupada, que alguien, de olvidadizo, ...
Esquina al sur de Jorge Boccanera
Con las manos cansadas de manejar aquella cucharita y los ojos vacíos del lavacopas ese buscaba el calendario de una risa allá en el sur cuando llegó me desarmó las piedras y amiga de los grillos se acomodó en mi furia los espejos rodaban en mi sangre festejando la ausencia ...
Invitación al viaje de Jaime Torres Bodet
Con las manos juntas, en la tarde clara, vámonos al bosque de la sien de plata. Bajo los pinares, junto a la cañada, hay un agua limpia que hace limpia el alma. Bajaremos juntos, juntos a mirarla y a mirarnos juntos en sus ondas rápidas... Bajo el cielo de oro hay en la montaña una encina negra ...
El cumpleaños de la prima Ana de José Antonio Cedrón
Con las mejillas enceradas los ojos le brillan como si al sol. Baila para el suspenso de la rueda su vals número 15. El gallinero duerme su concierto entre rubor de niñas y los tíos empujan por la espalda a ese pájaro nuevo con traje de recién tan vestido de un miedo que más adolescente ...
Con las mismas manos de Roberto Fernández Retamar
Con las mismas manos de acariciarte estoy construyendo una escuela. Llegué casi al amanecer, con las que pensé que serían ropas de trabajo, Pero los hombres y los muchachos que en sus harapos esperaban Todavía me dijeron señor. Están en un caserón a medio derruir, ...
Retorno póstumo de Germán Bleiberg
Con las primeras violetas viene, tan acostumbrado al ruido del tiempo, él, nuestro sueño inhabitable, transitando solo, de nube en nube, nuestro sueño confundido con el mar, con el sediento desierto, después de haber besado con labios infinitos el último horizonte de la vida. Viene desnudo, ...
Con las tormentas... de Ernesto Aguirre
Con las tormentas regresa la certeza de ser pez pero pez en el exilio.
Volterra de Clara Janés
Con las trenzas del órgano y los trigos, en los segados campos llenos de alpacas El amor se ha llevado la cosecha como un pájaro, pero nos queda la tierra y la plata de la luna. ¿Cuáles son nuestras certezas? El día y la noche se dan la mano en nuestras manos que, juntas, borran el tiempo. ...
Cuatro boleros maroqueros de Antonio Cisneros
Con las últimas lluvias te largaste y entonces yo creí que para la casa más aburrida del suburbio no habrían primaveras ni otoños ni inviernos ni veranos. Pero no. Las estaciones se cumplieron como estaban previstas en cualquier almanaque Y la dueña de la casa y el cartero...
Como la ola de Fernando Charry Lara
Con llegada de espuma hasta la playa triste, oscura ola de esplendor lunar extendido, tú cruzas, tú cruzas con remoto ardor despertando mi beso en el mar delirante de la noche. En fuga siempre, llena de reflejos, reconstruyendo a solas lo amargo y lo distante, o recostada un poco ...
Adobes de Jesús Munárriz
Con lo poco que queda al alcance de quien nada tiene- Con barro y paja y sol y cuatro tablas y voluntad y muchas ilusiones- Con esfuerzo y sudor y tantos días y fríos y calores y cansancios- Con el valor que a veces da la necesidad si se le planta cara- Sin novedades...
Díptico en claroscuro de Javier Pérez Walias
Con los frutos del enebro y las hojas prenderé, amada luz mía, este crepúsculo tus labios en mis lóbregos labios de incienso. E impuestas en tus ojos mis manos serán fértiles y será la oscuridad un verso de piedra por la sangre acariciada. Feliz maridaje. ...
Con los nervios saliéndome del cuerpo... de Jaime Sabines
Con los nervios saliéndome del cuerpo como hilachas, como las fibras de una escoba vieja, y arrastrando en el suelo, jalando todavía el fardo de mi alma, cansado, todo, más que mis propias piernas, hastiado de usar mi corazón del diario, estoy sobre esta cama...
El mundo flotante del grillo de Alberto Blanco
Con los ojos bien abiertos al enigma vemos que las formas no son nuestras No es nuestro el espacio ni el tiempo ni son nuestros los frutos que se encienden en las ramas curvadas o enhiestas No es nuestra la transparencia del deseo ni las alas del grillo ni su canto ni siquiera el vuelo ...
Adiós de Alaíde Foppa
Con los ojos de la despedida os vi aquel día, cosas de nuestra vida. Con los ojos de la despedida, la vida parecía una cosa perdida. La casa estaba vacía en la hora de la despedida, y sin embargo quedaban las cosas de nuestra vida. Fuente: Luz Méndez de la Vega
De Omnibus Martyribus de Domingo F. Faílde
Con los ojos vaciados, desfilan por la noche. Son extrañas siluetas que deambulan, sonámbulas, arrastrando cadenas, en medio del humo. Puedo verlas, silentes, subir al autobús, sin que sus blancas túnicas se manchen de polvo ni los descalzos pies rocen los excrementos. Extraviadas, ...
El espejo de Leopoldo de Luis
Con los ojos vendados nos miramos cada día delante de un espejo para ser sólo imágenes nuestras que no veremos. Desfilamos, retratos fidelísimos, copias exactas, calcos o reflejos, resbalamos por aguas espejeantes como narcisos ciegos. Debo de ser la sombra, los perfiles, ...
Ensalada de los tres reyes de Manuel Ponce
Con los tres reyes magos en un punto celeste, a dos mil años-luz de la noche terrestre. Habla Melchor: “Dilatad vuestro viaje, peregrinos del mundo, prolongad el camino, y no toquéis la meta. Que los pioneros leves que abren la marcha den paso a los otros subsiguientes...
Olor frutal de Juana de Ibarbourou
Con membrillos maduros Perfumo los armarios. Tiene toda mi ropa Un aroma frutal que da a mi cuerpo Un constante sabor a primavera. Cuando de los estantes Pulidos y profundos Saco un brazado blanco De ropa íntima, Por el cuarto se esparce Un ambiente de huerto. ¡Parece ...
Comprendes cómo te nombro de Lourdes Espínola
con mente quieta y silenciosa me escucho cuando no me escuchan, escribo tu nombre con el borde de la lengua, rodando el filo vacío de los labios. Y te extiendes luchando en la humedad de mi deseo, en la resonancia del silencio. Te aíslo y separo de los otros sucesivamente incierto, tiemblas ...
Mansión de espuma de Omar Cáceres
Con mi corazón, golpeándote, oh sombra ilimitada, Apacienta los bríos absolutos de estas estampas perdurables; Huyendo de su vida, pienso, el que parte limpia el mundo, Y así le es dado reflejar su imagen dulcemente terrestre. Un pueblo (azul), trabajosamente inundado ...
Memoria de la nada de Clara Silva
Con mi palabra amarga de realidad y asombro abrí los ejercicios de mi muerte, llamé sus sombras a encarnar mi sombra y en el tiempo del cuerpo y sus razones hice este libro triste para el tiempo. Eché mi suerte a címbalos de vida. Sustancias de mi carne...
Entrada a la madera de Pablo Neruda
Con mi razón apenas, con mis dedos, con lentas aguas lentas inundadas, caigo al imperio de los nomeolvides, a una tenaz atmósfera de luto, a una olvidada sala decaída, a un racimo de tréboles amargos. Caigo en la sombra, en medio de destruidas cosas, y miro arañas, ...