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listado de poemas por primeros versos letra c

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1127 poemas con la letra "c"

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Tiempo de ternura de José Luis Cano
Como la playa en soledad, más pura luce su desnudez, y como el pájaro más melodioso vuela si más solo, así este paraíso de ternura no pide verso para ser cantado. Su alentar, en su mundo de penumbra -tibio interior en soledad amante- deja su llama, y extasiado sueña su luz, ...
Legítima defensa (2) de Amable Sánchez Torres
Como la res su marca y Sísifo su roca llevo yo mi destino. Como su agreste tosquedad el cardo. Aunque hasta el cardo tiene su corona de gracia. Yo, en cambio, no. Me ha sido arrebatada por unos y otros como por aves de rapiña. Judas es solamente una carroña sin buen samaritano. ...
La aljaba del viajero (VIII) de Santos Domínguez Ramos
Como la torre que en la costa aguarda, cercada de palmeras y arenales, el improbable ataque berberisco; como la torre expuesta al oleaje exacto y riguroso y erosivo de los días y los soles implacables Como esa torre tú, como esa torre. De: Cuaderno de Abul Qasim Selección del ...
Pequeño canto para bien parir de Joaquín Pasos
Como la Virgen del Carmen vas a parir, en una cama de nardos. En medio de la montaña vas a parir mañana por la mañana. Cuando el sol está naciendo el cielo está carmesí, estás teñida de sangre, vas a parir. Nardos teñidos de sangre, vas a parir, sangre teñida de nardos. ...
Con tanto olvido de Lucero Alanís de Gurrola
Como lánguidas banderas adornan el callejón Teñidas de opaco encubren sus colores secretos de hombre y mujer Sábanas que ella lavó con tanto olvido pequeños trozos de infante No tan lejos unen las casas vecinas cuelgan disimulados cordones La ropa entristece en espera de un mejor sol ...
Como latas de cerveza vacías de Ernesto Cardenal
Como latas de cerveza vacías y colillas de cigarrillos apagados, han sido mis días. Como figuras que pasan por una pantalla de televisión y desaparecen, así ha pasado mi vida. Como automóviles que pasaban rápidos por las carreteras con risas de muchachas y músicas de radios... ...
Soliloquio del farero de Luis Cernuda
Cómo llenarte, soledad, Sino contigo misma. De niño, entre las pobres guaridas de la tierra, Quieto en ángulo oscuro, Buscaba en ti, encendida guirnalda, Mis auroras futuras y furtivos nocturnos, Y en ti los vislumbraba, Naturales y exactos, también libres y fieles, A semejanza mía, A semejanza ...
Soliloquio del farero de Luis Cernuda
Cómo llenarte, soledad, Sino contigo misma. De niño, entre las pobres guaridas de la tierra, Quieto en ángulo oscuro, Buscaba en ti, encendida guirnalda, Mis auroras futuras y furtivos nocturnos, Y en ti los vislumbraba, Naturales y exactos, también libres y fieles, A semejanza mía, A semejanza...
Perros del campamento Edén de Juan Pablo Riveros
Como los alacalufes ya no cazan, los perros inseparables trabajadores en la captura de la nutria- participan de la miseria general. ¡Polícía de aseo de los excrementos!No tardan en morir de inanición.Tristísimo verlos agonizandoen el barro; pelados, descarnados,despedazados ...
Sólo los celos ignoran fábrica de fingimientos de Márgara Russotto
Como los celos que de razón carecen porque el instrumento del fingir viven ajenos así se desbocan los caballos de mi pensamiento cuando olvidado de mí te veo y por otra enajenado de ilusión te siento que casi no verte ya te juro...
El sueño de las escalinatas de Jorge Zalamea
Como los lectores de libros sacros, los pregoneros de milagrerías y los loteadotes de paraísos y nirvanas, también yo he de sentarme de espaldas al Río, frente a las escalinatas plagadas de creyentes y obsedidas de dioses vivos y muertos; frente a los Templos de ladrillo y cobre ...
Como los lectores de libros sacros… (El sueño de las escalinatas 1) de Jorge Zalamea
Como los lectores de libros sacros, los pregoneros de milagrerías y los loteadotes de paraísos y nirvanas, también yo he de sentarme de espaldas al Río, frente a las escalinatas plagadas de creyentes y obsedidas de dioses vivos y muertos; frente a los Templos de ladrillo...
Ya se fue la ciudad de Pablo Neruda
Cómo marcha el reloj sin darse prisa con tal seguridad que se come los años: los días son pequeñas y pasajeras uvas, los meses se destiñen descolgados del tiempo. Se va, se va el minuto hacia atrás, disparado por la más inmutable artillería y de pronto nos queda sólo un año para irnos, ...
Cómo me dueles, mujer de nylon y escaparate... de Julia Otxoa
Cómo me dueles, mujer de nylon y escaparate, de belleza en siete días, y norte deshabitado, mujer colonizada y rota, sin huella de alas sobre el tiempo, cómo maldigo esa tela de araña que decidió tus puntos cardinales. Mujeres de carne y verso. ...
Como me hice... de Antonio Porchia
Como me hice, no volvería a hacerme. Tal vez volvería...
Cómo me parecerá extraño... de Blanca Andreu
Cómo me parecerá extraño el aire que me envuelve, cómo será así extraño, cuando tú ya no estés, la catedral del día, el claustro que condensa la gran edad de la luz y el carácter de las tormentas. Amor mío, amor mío, tú sin día para ti, enjambrado entre espejos y entre las cosas malas, muerta la plata ...
Leche de la cabra negra de Luis Llorens Torres
Como medialuna blanca en la medianoche negra, tu blanca piel es la lumbre que aluza mi hosca tristeza. Tu piel le reza de noche a la noche de la sierra la letanía de la espuma del salto de agua en las piedras. Y a los luceros les trova la más blanca cantarela: la de la leche de ensueño de la errante ...
Hacia la muerte de Julio César Aguilar
Como moneda que lanzara Dios al abismo, sin detenerse, ruedan los días hacia la abierta alcantarilla por la que exhala, en su locura, su desorden la infatigable muerte. Y nosotros, con el afán de rescatar la moneda y de hacerla propia, tras ella rodamos. Arrojados al vacío igual ...
Alambre espigado y otras estrategias para que no te vayás de Rodrigo Carrillo
Como no quiero que te vayás te pongo diques te enredo en las cuerdas de una canción te enrollo en alambre espigado te dejo en el centro de un caracol para que te perdás te pongo en la ventana con los ojos vendados Siempre te escapás Un día te ahogaré en un vaso de agua ...
La destrucción de la realidad de Víctor Redondo
Como operación delicada que es, los poetas comienzan a roer la realidad con tal delicadeza[e inocencia que nadie, juraría, creería que eso es lo que[sucede. Se desmontan los mecanismos del pensamiento. La orfebrería mental se desvanece. La realidad se aleja del corazón. ...
El perro sin plumas (Paisaje del Capibaribe I)-(Continuación) de Joao Cabral de Melo Neto
Como pasa a veces con los perros, parecía el río estancarse. Sus aguas entonces fluían más densas y lentas; fluían como las ondas densas y lentas de una cobra. Él tenía, entonces, algo del estancamiento de un loco. Algo del estancamiento del hospital, la penitenciaría, los asilos, de la vida ...
Retrato de un actor de Alberto Girri
Como precaria concesión Dios te otorga su poder, y tu rostro versátil que según antiguas normas por azar y por accidente debe excitar pasiones, absorber tinieblas y dar luz y vida activa a nuestro caos secreto, nada retendrá consigo dialogando con un libro que no lee, con...
Prefiría hablar de cualquier modo de Jorge Ricardo Aulicino
Como quien con la uña saquea una pera así creyó que saqueaba la realidad; en verdad dijo que las lluvias no lo contenían y que las flores de jacarandá no lo contenían y sintió como ráfagas en los techos que la realidad vaciaba en el terreno verdadero, el de las metáforas. ...
Trofeo de Jorge Luis Borges
Como quien recorre una costa maravillado de la muchedumbre del mar, albriciado de luz y pródigo espacio, yo fui el espectador de tu hermosura durante un largo día. Nos despedimos al anochecer y en gradual soledad al volver por la calle cuyos rostros aún te conocen, se oscureció mi dicha, ...
Te escribo de Amalia Iglesias Serna
como quien tira los dados de la duda en una grieta del corazón. Te envío cartas que saben que no saben decirse por sí solas. Te llamo para buscar el tesoro que escondimos detrás de la maleza. Te hago señales de luz desde un faro de cera. El latido de la pasión suena a timbales. ...
Entre la dicha y la tiniebla de Eliseo Diego
Como quien toca con un dedo la punta fría del agua, mareándose de sólo su transparencia demasiada, me he puesto yo a mirar el no ser infinito que me aguarda. Los soldados de plomo están apenas en su caja y entre la dicha y la tiniebla no queda sino el filo de la lámpara. ...
Mañana es siempre de Matilde Alba Swann
Cómo quisiera despertar cantando. Pero amanezco, en cambio, dolorida de no haberme quedado en ese espacio, en ese tiempo de morir prestada. Una isla no inscripta en ningún mapa, una célula enferma de ignorancia, un asfixiado mundo en miniatura, una avanzada humanidad triunfante, ...
Alzamientos de Saúl Ibargoyen
Como raíces callejeras que levantan las piedras o brazos desde adentro que rompen una baldosa casi triste o ramajes del abajo oscurecido que con uña avanzando pueden agrietar las sustancias del cemento: de éste y no de otro modo rutinario que se afirma entre silencios...
Como reina que acaba de Néstor Perlongher
Como reina que vaga por los prados donde yacen los restos de un ejército y se unta las costuras de su armiño raído con la sangre o el belfo o con la mezcla de caballos y bardos que parió su aterida monarquía así hiede el esperma, ya rancio, ya amarillo, que abrillantó su blondo ...
Microfilm del abismo de Gonzalo Rojas
Como reír es además de reír purificar sabiduría, me estoy yendo desafinado de esta envoltura lujuriosa de uñas y meses a otro número del que empiezo a ser parte, un número dijéramos menos abusivo sin tanta farsa de inmortalidad, fresco el olor abstracto a seso...
Nostalgia de Adolfo Sánchez Vázquez
Como río que pierde sus riberas mi corazón invades. Yo te siento en cuanto se repliega el pensamiento hacia sus más recónditas laderas. Quema tu paso, queman tus hogueras y la razón se queda sin sustento. El alma la modela el sentimiento y se exaltan las viejas primaveras. ...
La flor azul de Neus Aguado
Cómo saber si es todo tan callado, cómo adivinar que más allá de mi mano hay un espejo que refleja un sinfín de rosas mustias, cómo saber si es todo tan oscuro, cómo saber si es todo tan incierto y escribo al buen tuntún como si fuera la primera vez y amo a ciegas como todas las veces ...
Hit et nunc de Marilina Rébora
Como San Pablo, digo: -Aquí, Señor, y ahora. No habré de malgastar el tiempo que me diste, tampoco ha de encontrarme nuevamente la aurora con las vacilaciones del medroso o el triste. Ni siquiera con dudas que malogren la hora -en que, tal vez, para algo supremo me elegiste-, dilaciones inútiles, ...
Como se arranca el hierro de una herida... (Rima XLVIII) de Gustavo Adolfo Bécquer
Como se arranca el hierro de una herida, su amor de las entrañas me arranqué, aunque sentí al hacerlo que la vida me arrancaba con él! Del altar que le alcé en el alma mía la voluntad su imagen arrojó, y la luz de la fe que en ella ardía ante el ara desierta se apagó. Aún para combatir mi firme ...
A Don Francisco Giner De Los Ríos de Antonio Machado
Como se fue el maestro, la luz de esta mañana me dijo: Van tres días que mi hermano Francisco no trabaja. ¿Murió?... Sólo sabemos que se nos fue por una senda clara, diciéndonos: Hacedme un duelo de labores y esperanzas. Sed buenos y no más, sed lo que he sido entre vosotros: alma. ...
Quédate de Aída Elena Párraga
como se quedan las estrellas prendidas en la nada. Quédate como se queda el olor de la hierba sobre la piel de los que aman. Quédate como se queda la luz del sol en mis pupilas. Quédate como me quedo yo cuando te marchas.
Pescado de Eyra Harbar
Como sedales aún mojados que no niegan la huella en que anda su naturaleza pescadora, el olor que desprenden las branquias de sal me guía al mercado. (Selección: Juan Daniel Perrotta)
Ausencia de amor de Juan Gelman
Cómo será pregunto. Cómo será tocarte a mi costado. Ando de loco por el aire que ando que no ando. Cómo será acostarme en tu país de pechos tan lejano. Ando de pobrecristo a tu recuerdo clavado, reclavado. Será ya como sea. Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado ...
Cuestión de fe de José Watanabe
Cómo sería la luz de la madrugada en que Abraham, el hombre de la cerrada fe, subió al monte Moriah llevando de la mano a su unigénito Isaac? Tiene que haber sido una luz hondamente azul como la de este amanecer: en aquel azul Abraham imaginaba la vibrante sangre de su hijo...
La ciudad nómade de María Negroni
Como si de tanto ser abril, abril se esfumara. Y yo, esa mujer cansada, sin saber qué hacer con tanta huida, dónde esconder las armas del exilio y la astucia. Al entrar, primero a un corredor y luego a un patio cuadrado y generoso, alcanzo a ver al hombre que tal vez me enseñe a amar. ...
En el final era el verbo de Olga Orozco
Como si fueran sombras de sombras que se alejan las palabras, humaredas errantes exhaladas por la boca del viento, así se me dispersan, se me pierden de vista contra las puertas del silencio. Son menos que las últimas borras de un color, que un suspiro en la hierba; fantasmas que ni siquiera ...
Así es de Gabriel García Narezo
Como si hubiera de morir mañana y una gran claridad ante mis ojos dejase la verdad, las cosas claras, lo severo y desnudo y lo más hondo; como si hubiera de elegir virtudes, escoger paso y gesto y el camino que me lleve sin prisa hasta la cumbre donde la vida cobra su sentido; ...
Análisis de una situación doméstica de Hugo Gutiérrez Vega
Como si no supieras que la noche toca ya en los antiguos ventanales, como ignorando al astro que destruye las risas de la tarde, suavemente persistes en la feliz tarea de remendar las cosas, ocultar deterioros y presentar las almas de la casa rotitas, pero limpia, ...
El don de la ebriedad (IX) de Claudio Rodríguez
Como si nunca hubiera sido mía, dad al aire mi voz y que en el aire sea de todos y la sepan todos igual que una mañana o una tarde. Ni a la rama tan sólo abril acude ni el agua espera sólo el estiaje. ¿Quién podría decir que es suyo el viento, suya la luz, el canto de las aves en el que esplende ...
Schöneberg de Marta Pessarrodona
Como siempre, fue un affaire casual: amistades de amistades, aquí, allá, en el Norte, en el Sur... Al principio no me gustas. Quizá reconozca en ti mis defectos (¡difícil encuentro entre escorpiones!) y siempre quiero espejos de la imagen más perfecta. Prosigue la noche y el vino blanco, ...
sirenas de Jorge Ernesto Olivera
como sirenas de la noche crepuscular medusas de tu cabello hecho cielo, estallido de luz, rasgando tinieblas, voz del espacio llamándote, como aullidos de monte vacuo lebreles de tu cintura hecha tierra, látigo de verdor, trasfondo de grises, oído de la noche irascible, tu voz, ...
Insomnios en la noche del espejo de Odette Alonso
Como sombras danzantes saliendo del telón azules los anillos te atenazan bajo una lluvia espesa. Era tibio tu cuerpo arañas asesinas sobre los vidrios rotos y el atrio de la iglesia donde jugaba un niño. Voces lejanas alegres pesadillas bailan sobre la inútil falange enfebrecida...
Desvelada de Gabriela Mistral
Como soy reina y fui mendiga, ahora vivo en puro temblor de que me dejes, y te pregunto, pálida, a cada hora: ¿Estás conmigo aún? ¡Ay! ¡no te alejes! Quisiera hacer las marchas sonriendo y confiando ahora que has venido; pero hassta en el dormir estoy temiendo ...
Delicia de Octavio Paz
Como surge del mar, entre las olas, una que se sostiene, estatua repentina, sobre las verdes, líquidas espaldas de las otras, las sobrepasa, vértigo solitario, y a sí misma, a su caída y a su espuma, se sobrevive, esbelta, y hace quietud su movimiento, reposo su oleaje, tú, delicia, imprevista criatura, ...
Fantasma de Pablo Neruda
Cómo surges de antaño, llegando, encandilada, pálida estudiante, a cuya voz aún piden consuelo los meses dilatados y fijos. Sus ojos luchaban como remeros en el infinito muerto con esperanza de sueño y materia de seres saliendo del mar. De la lejanía ...