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listado de poemas por primeros versos letra c

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1127 poemas con la letra "c"

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Para darle cuerda a la muerte de Oscar Hahn
Cuando se me alborotan los espermios, qué veo, qué veo, digo yo: veo a mis pescaditos navegar por los úteros, enamorados de cuanto óvulo cae. Toma este matamoscas y extermina a los ángeles, después con grandes uñas arráncales las alas. Ya veo sus muñones, ya los veo arrastrarse: ...
Barco encallado de Laura Yasan
cuando se quiere oxígeno y hay sólo oscuridad para tragar ¿qué se respira? cuando se quiebra el cuerpo como un barco encallado en la tardía luz de una bengala y el ciclo del fastidio arroja contra el muro frontal de la locura la edad de una mujer cuando la piel expulsa su madera podrida ...
Los hijos infinitos de Andrés Eloy Blanco
Cuando se tiene un hijo, se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera, se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga y al del coche que empuja la institutriz inglesa y al niño gringo que carga la criolla y al niño blanco que carga la negra y al niño indio que carga la india y al niño negro que carga. ...
Cuando se viene al mar de Manuel Ponce
Cuando se viene al mar, uno se llena de rumor de Dios. Porque la voz de Dios y la del mar, cuando quieren cantar, son una sola voz. Se viene a ver también lo que no todos ven: la mano que ocasiona tanto vaivén. El Viejo Molinero que mueve las aspas de la noche y el día, como...
Cuando seamos viejos de Romeo Murga
Cuando seamos viejos, todo este amor enorme se irá por los caminos y brotará en los huertos, y será una ilusión muy lejana y deforme que enturbiará la paz de nuestros ojos muertos. A la tarde, soñando con lo que ya no se ama, mascaremos recuerdos de amor en el tabaco, y el amor ...
Cuando sepas hallar una sonrisa de Enrique González Martínez
Cuando sepas hallar una sonrisa en la gota sutil que se rezuma de las porosas piedras, en la bruma, en el sol, en el ave y en la brisa; cuando nada a tus ojos quede inerte, ni informe, ni incoloro, ni lejano, y penetres la vida y el arcano del silencio, las sombras y la muerte; cuando tiendas la vista ...
Alta hora de la noche de Roque Dalton
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre porque se detendría la muerte y el reposo. Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos, sería el tenue faro buscado por mi niebla. Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta. ...
Silvia en el prado de Anastasio de Ochoa
Cuando Silvia al prado sale a divertir, el campo se alegra al verla salir. Jilguerillo hermoso, bello Colorín, dulce Filomena, desde un alhelí le cantan la salva con pico sutil, juzgándola Aurora al verla salir. El prado se cubre de hermoso matiz, sus cálices abren florecillas mil, ...
Cuando sobre el pecho inclinas... (Rima XIX) de Gustavo Adolfo Bécquer
Cuando sobre el pecho inclinas la melancólica frente, una azucena tronchada me pareces. Porque al darte la pureza, de que es símbolo celeste, como a ella te hizo Dios de oro y de nieve. De: Rimas, leyendas y narraciones
Yarken de Julio Leite
Cuando sólo era un peñasco prominencia oscura y siempre, monotoníarecortando el cielo. Cuando la sal y las gaviotas no perdonabanmi antipáramo y competía yo con graznidos de roca, con rugidos más salados y constantes, cuando el abandono de las algas, cuando la falta ...
Kodak sentimental de Alfonso Orantes
Cuando sonríe toda la gracia está en su boca y la alegría como una fiesta entre sus ojos. Hay en su voz Estallar de gorjeos infantiles Entre inflexiones de ternura maternal. Su risa, Ejercicios de fuga de íes Entre dos disonancias de rubíes. Son como golosinas, en la suavidad ...
Casida de la alta madrugada de Félix Grande
Cuando te acuerdes de mi cuerpo y no puedas dormir y te levantes medio desnuda y camines a tientas por tus habitaciones borracha de estupor y de rabia en algún lugar de la Tierra yo andaré insomne por algún pasillo careciendo de ti toda la noche oyéndote ulular muy lejos ...
Fiebre de caballos de Damaris Calderón
Cuando te quedas, Lidia, más desnuda que estas paredes yo siento miedo de ser una mujer. Tengo feroces dientes carniceros. Comiérame tus ojos, tus rodillas. Cuando veo un sauce que se agita no me acuerdo de Safo, pienso en mí.
Por poco jaicus de María Eloy - García
cuando te vea dirás que estoy ausente y lo estaré, pero entiende que no puedo pasar del milímetro de las cosas al kilómetro de ti un órgano muscular en la cavidad de la boca por la que te gusto y te degluto y articulo tu nombre ésta es mi lengua el éxodo de los pájaros puso ...
Lo otro de Amanda Berenguer
Cuando temblando estoy por acabarme bien, boca abajo, dándome de dientes, entonces siento por la dura vía la carroza propicia, su motor palpitante y puntual, trayendo pruebas del límite del mundo, con mis letras borradas por las flores. Pero un árbol, sólo uno en su sitio bastaría ...
Cuando tengas ganas de morirte de Jaime Sabines
Cuando tengas ganas de morirte esconde la cabeza bajo la almohada y cuenta cuatro mil borregos. Quédate dos días sin comer y veras que hermosa es la vida: carne, frijoles, pan. Quédate sin mujer: verás. Cuando tengas ganas de morirte no alborotes tanto...
El poeta habla por soleares de la resurrección de la carne de Manuel Alcántara
Cuando termine la muerte, si dicen: ¡A levantarse!, a mí que no me despierten. Que por mucho que lo piense yo no sé lo que me espera cuando termine la muerte. No se incorpore la sangre...
Papel borrado de Jaime Labastida
Cuando termino de escribir todo esto, después que durante horas me imprimo como un mecanismo de dulzura y de cólera en las hojas, y el viento desordena los papeles y entra un silbido extraño, y merodea en la casa una noche especial, ajena, sin preguntas; ...
Watauinewa, El Archiviejo de Juan Pablo Riveros
Cuando terminó su prédica John Lawrence, vino a mí una yámana y me habló: Todo esto ya nos lo había dicho Watauinewa Sef, El Eterno en el Espacio de Arriba. Él observa nuestros actos: Que cada cual trabaje con esmero, que nadie robe al otro, que cada uno se conduzca ...
La profesora de Cintio Vitier
Cuando tocábamos el tiembre al fondo del corredor inerte, se oían sus tacones por el cuarto como en una angustiosa novela. Estaba sin duda arreglándole el lazo al perrito, dándole el último toque a las flores en el jarrrón de Frankfurt. Pero al abrir, alta y nerviosa, como un pájaro un poco ...
A un arroyo de Manuel Acuña
Cuando todo era flores tu camino, cuando todo era pájaros tu ambiente, cediendo de tu curso a la pendiente todo era en tí fugaz y repentino. Vino el invierno con sus nieblas vino el hielo que hoy estanca tu corriente, y en situación tan triste y diferente ni aún un pálido sol te da el destino. ...
Entonces, sólo entonces...(26) de Luis Cardoza y Aragón
Cuando todo sea gratuito y nada recompensa y el sueño sea inútil por el milagro fiel y puro. Cuando encuentren su puerto las tumbas errantes de los mares y la flor de la luz no sea amarga y resucite el viento. Cuando aquí, en el fondo del cielo, hundido a pique tu cuerpo no sea mi sombra en relieve. ...
Cuando todos se vayan de Jorge Teillier
Cuando todos se vayan a otros planetas yo quedaré en la ciudad abandonada bebiendo un último vaso de cerveza, y luego volveré al pueblo donde siempre regreso como el borracho a la taberna y el niño a cabalgar en el balancín roto. Y en el pueblo no tendré nada que hacer, sino echarme ...
A una flor de Manuel Acuña
Cuando tu broche apenas se entreabría para aspirar la dicha y el contento ¿te doblas ya y cansada y sin aliento, te entregas al dolor y a la agonía? ¿No ves, acaso, que esa sombra impía que ennegrece el azul del firmamento nube es tan sólo que al soplar el viento, te dejará de nuevo ver el día?... ...
Desamor de Blas de Otero
Cuando tu cuerpo es nieve perdida en un olvido deshelado, y el aire no se atreve a moverse por miedo a lo olvidado; y el mar, cuando se mueve e inventa otra postura, es sólo por sentirse de este lado más ágil de recuerdos y amargura. Cuando es ya nieve pura, y tu alma señal ...
Memorias del magnífico de Marilyn Bobes
Cuando tú eras magnífico cientos de naves venían a estrellarse en los desfiladeros de mi sombra. Yo miraba en tus sueños con la inquietud del náufrago y jugaba a nombrarte monarca de las islas mensajero del aire. Cuando tú eras espléndido mi cuerpo el cantil que frecuentabas y yo ...
La extraña amiga de Leopoldo de Luis
Cuando tú llegues no estaré yo, amiga extraña, no veré tus ojos tristes. Nunca podré, contra lo que se diga, levantar el tapiz con que te vistes. Sé bien, amiga, que eres sólo invento de quienes siempre temen a tu nada. Voy a creerme una vez más el cuento de que eres una oscura ...
Silencio de Andrés Eloy Blanco
Cuando tú te quedes muda, cuando yo me quede ciego, nos quedarán las manos y el silencio. Cuando tú te pongas vieja, cuando yo me ponga viejo, nos quedarán los labios y el silencio. Cuando tú te quedes muerta, cuando yo me quede muerto, tendrán que enterrarnos juntos y en silencio; ...
Cuando tú venías, venías hacia la muerte... de Vicente Gerbasi
Cuando tú venías, venías hacia la muerte, porque así son nuestros pasos en los días: hacia las montañas detenidas en los crepúsculos; hacia las ciudades que esperan las noches con luto y alegría, tostando el pan, preparando dramas en los aposentos, derramando rojo vino en las penumbras; ...
Tus manos de Pablo Neruda
Cuando tus manos salen, y amor, hacia las mías, qué me traen volando? Por qué se detuvieron en mi boca, de pronto, por qué las reconozco como si entonces antes, las hubiera tocado, como si antes de ser hubieran recorrido mi frente, mi cintura? Su suavidad venía volando sobre el tiempo, ...
Muchacha campesina de Miguel Antonio Jiménez
Cuando tus senos alcenapenas la camisate harán madre aunque sigassiendo niña en el fondo .A. Zitarrosa Muchacha en el arroyo de los malos presagios muchacha con el amor dormido en una hamaca sacando de los sueños tu alegría tu epidermis de sueño tu mundial nacimiento ...
Alta marea de Enrique Molina
Cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan se yergue como una cobra de oro el canto ardiente del orgullo la errónea maravilla de sus noches de amor las constelaciones pasionales los arrebatos de su indómito viaje sus risas a través de las piedras sus plegarias y cóleras ...
Cuando un pedazo de sol... de Consuelo Tomas
Cuando un pedazo del sol agonizaba en mi ventana Y tus ojos miraban caer meteoros de cruda lejanía Yo contaba los hijos que perdí en guerra sin nombre Los animales enjaulados en mi boca Y los dias vagabundo Con el musgo entre mis piernas que no tuvo sello Barcos fantasmas ...
Noticiero nacional de Floriano Martins
Cuando un penitente embiste contra sí mismo es para librarse no precisamente de una tentación externa, sino del infierno que hay en sí mismo. El hombre y el fruto de lo que crea en su mente. En la realidad, el mundo es bien simple. La exploración del deseo es lo que da ocasión a esos monstruos ...
El olvido de Idea Vilariño
Cuando una boca suave boca dormida besa como muriendo entonces, a veces, cuando llega más allá de los labios y los párpados caen colmados de deseo tan silenciosamente como consiente el aire, la piel con su sedosa tibieza pide noches y la boca besada en su inefable goce pide noches ...
Escándalo público de Manuel José Arce Leal
Cuando una hormiga cae ninguno se da cuenta. Cuando yo estoy sufriendo hasta la médula sólo yo lo averiguo. Y se me antoja hoy-no sé por qué zodíaco- que si sufro lo sepa todo el mundo. Y que no es justo que padezca solo. Y que alguna mujer debiera estar llorando sobre mis metacarpios. ...
Nieve de Luis Cardoza y Aragón
Cuando una hormiga cae ninguno se da cuenta. Cuando yo estoy sufriendo hasta la médula sólo yo lo averiguo. Y se me antoja hoy-no sé por qué zodíaco- que si sufro lo sepa todo el mundo. Y que no es justo que padezca solo. Y que alguna mujer debiera estar llorando sobre mis metacarpios. ...
Urabá de Jorge Robledo Ortiz
Cuando Urabá despierte sentirá la mañana Que cien conquistadores se calzan sus espuelas; Que la savia es un río que va gritando ¡Tierra! Como el descamisado don Rodrigo de Triana. Cuando Urabá se ajuste su vieja carretera Sin miedo a que un abismo le decomise el alma, Entonces sí ...
profecía de Humberto Mello
cuando venga el futuro testaré mi desconocimiento ofreciendo mi rostro al paisaje extraño e íntimo como un sueño. todo lo que yo sabía nada significará. mis ojos se romperán (POEMA ORIGINAL EN PORTUGUÉS): ...
Cuando llegue la noche de Ernestina de Champourcin
Cuando venga la noche quiero habértelo dicho; quiero haberlo gritado a través de la tierra. Hay cosas que no pueden callarse para siempre y júbilos secretos que deshacen un día los más íntimos nudos. Cuando venga la noche quiero haberlo cantado para que todos sepan ...
Recetas dulces (Tinglado de sueños) de Carlota Caulfield
Cuando venga mi amado, le daré leche azucarada con un testículo de macho cabrío bien hervido. Mi manual de etiqueta es el Kama-Sutra, y mi maestro es el sabio Vatsyayana. Cuando venga mi amado, le daré huevecillos de gorrión, con mantequilla y miel, cocidos a fuego muy suave. ...
Innumerables Dones de Jorge Galán
Cuando veo el jardín lleno de flores nuevas, amarillas y rojas, creo que estoy viendo solo un jardín pero en realidad estoy viendo la primavera misma, pues cada flor es una emanación de otra cosa, de un cuerpo invisible e inmenso que se tiende a dormir cuando el tiempo deja en sus párpados, ...
Noche y aurora de Ibn Sara As-Santarini
Cuando vi que Occidente con las tinieblas se había ahogado y que en Oriente se veían señales de la luz de la mañana, pensé que era Occidente un océano que yo debía atravesar y lo que aparecía del Oriente era la playa. (Traducción y recopilación: Teresa Garulo)
La tierra de Carilda Oliver Labra
Cuando vino mi abuela trajo un poco de tierra española, cuando se fue mi madre llevó un poco de tierra cubana. Yo no guardaré conmigo...
Calvert Casey de Damaris Calderón
Cuando vio La Habana en Roma la miseria de La Habana en Roma no pudo seguir lactando de las tetas de la madre de Remo. Luego reconoció a Roma en La Habana del paleolítico inferior. San Petersburgo París La Habana Roma, las alucinaciones son reales. Se suicidó en tierra de nadie. ...
Cómo es posible que la predestinación llegue tarde de Luis Rosales
Cuando vivimos tanto que hay que pagar exceso, hay algo en el amor como una luz suicida, tal vez es sólo eso, y hay amores que duran algo menos que un beso y besos que han durado algo más que una vida.
Cuando volvemos las fugaces horas... (Rima LIV) de Gustavo Adolfo Bécquer
Cuando volvemos las fugaces horas del pasado a evocar, temblando brilla en tus pestañas negras una lágrima pronta a resbalar. Y al fin resbala, y cae como gota de rocío, al pensar que, cual hoy por ayer, por hoy mañana, volveremos los dos a suspirar. De: Rimas, leyendas y ...
No me gustan estos versos de Elías Letelier
Cuando voy por las calles de los EE.UU. y veo a los niños, les extiendo mis manos, los abrazo, si puedo, y luego, triste me voy. Algún día, cuando estén más grandes los enviarán a mi país y allí, a mis hijos dejarán muertos. Tal vez, me disparen a mí, mientras, en otro lugar lea este poema. ...
Estrellas fijas de José Asunción Silva
Cuando ya de la vida el alma tenga, con el cuerpo, rota, y duerma en el sepulcro esa noche, más larga que las otras, mis ojos, que en recuerdo del infinito eterno de las cosas, guardaron sólo, como de un ensueño, la tibia luz de tus miradas hondas, al ir descomponiéndose entre la oscura fosa, ...
Resaca de Yolanda Bedregal
Cuando ya la resaca deje mi alma en la playa, y del arco agobiado de mi espalda se vaya el ala cercenada, cual vela desafiante, en cicatriz y estela prolongará el instante. Quedarán vigilando, símbolo intrascendente, dos pobres ojos pródigos y una mendiga frente. ¡Catacumba de agua, amor! ...