sitemap
Palabra Virtual

Blanca Orozco de Mateos

síguenos en twitter
Comparte el poema con tus amigos
Copia y pega este enlace en un mensaje instantáneo o de correo electrónico

Comparte el poema en tu blog o página personal

Copia y pega este enlace en tu blog o página personal







Canción del escriba de pie (1-3)
de Saúl Ibargoyen

palabra virtual


Grabación para Palabra Virtual

    
    Editora del fonograma:
    Palabra Virtual

por Saúl Ibargoyen    
  


Canción del escriba de pie (1-3)


                                        1


No yo no soy el escriba ni el pintor
yo no soy el que manda en las palabras.
Mi nombre no fue encerrado en tinta mortal
mi nombre nunca fue borrado de la piedra.
Ni el nombre de mi madre
con su pubis de barro
ni el nombre de mi padre
con sus venas colgando debajo del sol.
No soy el escriba
que ensudoró sus nalgas:
yo no puse en las fibras aplastadas
las oraciones secretas
ni los humosos cánticos
ni las cifras erróneas del trigo
ni el frescor equivocado de la carne de buey
ni el mandato que lleva a la guerra
ni las frases que traen el dolor
ni las órdenes que levantan lentas pirámides
ni las figuras ilusorias
de oro o lapislázuli
ni el decreto de dar eternidad
a un manoseado cuerpo de mujer.
Nunca escribí la apariencia de otros nombres:
nadie puede ser nombrado fuera de sí.
Nunca he conocido rostros
de príncipes descarnándose
ni pechos de aceitosas concubinas
ni ejércitos secándose en la arena
ni tetas de efebos
ni corrupción de desdentados funcionarios
ni culpas de sacerdotes
ni crímenes de estado
ni balanzas fraudulentas
ni orinadas túnicas de rey.
Nunca escribí lo poco
de mi nombre:
dos sonidos solos
combatiendo por un sitio
en el aire de metal:
cuatro letras solas
como huellas de polvo
en una boca nueva
sin lluvia y sin sed.


                                        2


"Las manos siniestras y derechas dejaron sus uñas muy
en lo adentro de las aguas sagradas que crecen desde
las rojas alturas del sur.
Y la barca con su pluma blanca
su blancura vertical
como aquella mujer irguiéndose entre los olores de la
última sombra.
Y las garzas sometidas
al verdor calcinado que vibra
apegándose a la orilla
que las oscurecidas tierras construyen."

Yo no soy el escriba
de estos signos y colores
nunca extendí los rollos rutinarios
para que en ellos entrara
mi cálamo o mi recto pincel.
Tampoco describí los artificios
del primer arquitecto
no anoté las voces de la primera canción.
No soy responsable
de que los astros tuvieran
vómitos de humo y fuego negro
ni de que la noche encerrara al mundo
en su abrazo inalcanzable.
No soy el escriba
ni sentado
ni en cuclillas:
apenas balbuceante
apenas de pie.
Simplemente no pude mentir.


                                        3


"La barca blanca
con su alta pluma iluminada
las garzas transparentes apoyándose
en un gas enrojecido que siempre llega
de los alzados abismos del sur
y los labios de un asno de ceniza
metidos en las sabrosidades de la espuma
y las patas de bestias escondidas
que lastiman burbujas de limo diluido
que tronchan las luces de pálidos peces
que remueven acumuladas
regiones de estiércol."

Pero yo no soy el escriba
que viaja por estos ríos
las tablas de cedro
no mojan mi calzón
y nada habrá de nuevo
en las ensalivadas palabras
que navegan en la falupa blanca:
una consonante envejece
junto a su sílaba muerta
y un trazo cualquiera se gasta
en la tinta o en la piedra.
Y la palanca de madera impenetrable
-con mano diestra de patrón
y con mano izquierda de terrestre marinero-aparta las
crecientes gelatinas que enferman el agua.
Y la vela única emplumada
por las tensiones del viento
ajusta su reflejo
en los cabellos y las ropas extranjeras.
Yo no soy quien navega
no soy el que moja
sus enhuesadas manos:
nadie puede escribir
sobre las viejas burbujas
que simplemente recomienzan a pasar.




De: El escriba de pie.



SAÚL IBARGOYEN


Copyright © Derechos reservados del titular.

Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.




PÁGINA DEDICADA A SAÚL IBARGOYEN EN PALABRA VIRTUAL



EL POETA Y YO   NUEVO





LIBROS EN PDF DE SAÚL IBARGOYEN EN PALABRA VIRTUAL



 
  El escriba de pie   
 

 
  Nuevas destrucciones   
 

 
  La espada de fuego   
 

 
  Poemar   
 

 
  Poesía y computadora   
 

 
  Fantoche   
 

 
  Cuento a cuento   
 

 
  La sangre interminable   
 

 
  La última copa   
 

 
  La última bandera   
 

 
  Poeta + poeta   
 

 
  Amor de todos   
 

 
  El escriba de pie y otros poemas   
 

 
  Grito de perro   
 

 
  Poemar   
 

 
  Poeta semi-automático   
 

 
  Versos de poco amor   
 

 
  El poeta y yo   
 

 
  Gran Cambalache   
 

 
  El Torturador   
 

 
  Volver... volver   
 

 
  Sangre en el Sur (el fascismo es uno solo)   
 

 
  Juntaversos   
 

 
  Tango negro   
 

 
  Cuaderno de Flavia   
 

 
  Epigramas a Valeria   
 

 
  Libro del maestro   
 

 
  Impermanencia (1954 - 1959)   
 

 
  Poesía reciente (1995-2003)   
 

 
  Rojo es el silencio (2005 /2006)   
 

 
  El Rey Ecco Ecco   
 

 
  Habana 3000   
 

 
  Haikus   
 

 
  Historia de sombras   nuevo
 

 
  Límite   nuevo
 

 
  Sem Regresso   nuevo
 

 
  Perro de soledad   nuevo
 



regresar a la página anterior 































Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.

El Portal de la Palabra Virtual no persigue ningún fin de lucro y cuyo objetivo es exclusivamente de carácter cultural y educativo a través de la difusión de la poesía iberoamericana.



Copyright © 2017-2020 Palabra Virtual Inc. Todos los derechos reservados.
Copyright © 2017-2020 Virtual Word Inc. Worldwide Copyrights.

191 visitantes activos
en este momento


           visitas únicas