☰ men
 
palabra virtual

Grabacin para Palabra Virtual    
    Editora del fonograma:    
    Palabra Virtual    
por Marcelo Cejas    
Pgina web de los audios de Marcelo Cejas    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Ciudad que fue


(Visin de la Arequipa antigua)


Esas casas viejas de las calles solas,
esas casas viejas y destartaladas
en que la carcoma de los aos idos
desuni las tejas y honrado los nidos;
esas agrietadas casos espaolas
de churriguerescas y rancias portadas
con el monograma del Seor Jess:
tres letras en relieve y una cruz;
esas casas grandes, de zagun sonoro
en que repercuten antiguas pisadas
de gentes de guerra con espuelas de oro;
esas venerables casas en esquina
donde la devota fe del vecindario
pone luminarias ante la hornacina
del Cristo muriente del Monte Calvario;
esos paredones de los monasterios,
largos, en perpetua y heroica clausura,
detrs de los cuales rezan sus salterios
con meliflua voz
monjitas que visten de estamea oscura
y leen latines por amor de Dios;
esos campanarios de iglesias ancianas
en que las campanas
tocan a maitines
bajo la penumbra del amanecer,
y en que, a los impulsos del valor innato,
tocan a rebato
revolucionarios brazos de mujer;
la calleja que nadie transita,
la farola que nunca se enciende,
el tortuoso arrabal donde habita
buena gente que, crdula, atiende
el relato fisgn de una granuja
que le cuenta la historia de un duende
o el diablico andar de una bruja;
los conventos de frailes austeros
con leyendas de sangre, y martirios,
y nimas que cruzan los claustros severos
a la plida luz de los cirios;
las arcaicas ventanas en ruinas,
con verjas de fierro y estrechos balcones
que se adornan de blancas cortinas
al paso solemne de las procesiones;
los patios floridos, llenos de macetas;
las bvedas altas, llenas de hendiduras;
las viejas piletas
con tazas de bronce de las plazoletas ,
en torno a las cuales los chicos del barrio
dibujan rayuelas y tincan frejoles;
los templos barrocos de vetustas moles;
los poyos de piedra de las alamedas
donde los abuelos, al caer el sol,
platicaban bajo el dombo secular de las moreras
y a la lumbre de un farol;
todas esas caras reliquias de antao,
nimbadas en polvo de decrepitud,
tienen confidencia de sabor extrao,
dicen la leyenda magna de un ayer
pleno de arrogancias y beatitud:
Tal las viejecitas apergaminadas
que a los netezuelos, en las portaladas,
es cuentan el cuento de su juventud:
ellas fueron mozas, ellas fueron bellas;
y a las mocedades se las llev el viento,
y huy la belleza, y se acab el cuento
y quedaron ellas, apergaminadas,
narradoras tristes de cosas pasadas


Arequipa, julio de 1915



De: Jos Luis Bustamante y Rivero: vida y obra



JOS LUIS BUSTAMANTE Y RIVERO






regresar