sitemap
Palabra Virtual
síguenos en twitter
Comparte el poema con tus amigos
Copia y pega este enlace en un mensaje instantáneo o de correo electrónico

Comparte el poema en tu blog o página personal

Copia y pega este enlace en tu blog o página personal







La gloriosa
de Julio Torri



palabra virtual


    Julio Torri

    
    Editora del fonograma:
    Voz Viva de México. UNAM

por Julio Torri    
  

    
  


La gloriosa


Las cuestas y llanos se pueblan de los pobrecitos indios. Ya baja allá a lo lejos la imagen que traen en andas, con gran acompañamiento de gentes. Los cirios y candelas brillan amortiguadamente en la serena luz de la tarde. Este año ha sido de sequía. Las milpas están resecas y los gañanes tienen oprimido el corazón por falta de bienhechoras lluvias, de las aguas que reverdezcan los campos, que tornen su pureza al aire y la alegría al alma contristada del labriego.

Por encima de las cabezas descubiertas e hirsutas, de las luces que constelan de diamantes el pálido damasco del cielo sin nubes, y de las caras graves y hurañas de los fieles, se mantiene levemente sobre las andas, en su peana dorada. Es pequeñita; de rostro moreno, casi negro; su manto estofado desciende triangularmente, broslado de gemas, sobre una media luna.

Antaño un virrey se despojó de sus insignias para que ella las luciese. Y cuando el cólera grande despoblaba ciudades y villas, el Presidente de la República le dio ese collar de amatistas que centellea con tenues fulgores purpurinos. Entonces fue traída con gran pompa a la Catedral de México, cuyas suntuosas naves hospedaron algunos días —los más fieros de la peste— a la Noble Señora, que añoraba desde lo alto del coruscante altar su rústico santuario.

Bajo el cielo inclemente, por los requemados maizales, los cánticos se elevan quejumbrosos. El dolor de las gentes sencillas y pobres, la fe obstinada y potente, el espíritu de esta raza milenaria animan las letanías, entonadas en falsete. Parpadean los velones. El polvo, esfumino de lejanías, hace menos violenta la cresta de la Sierra. Las voces imploran desafinadas y tercas:

               ¡Oh Madre, tierna, bendita,
               Ayuda a nuestra Nación,
               Pues mucho lo necesita!



De: De fusilamientos



JULIO TORRI


Copyright © Derechos reservados del titular.

Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.



regresar a la página anterior 































Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.

El Portal de la Palabra Virtual no persigue ningún fin de lucro y cuyo objetivo es exclusivamente de carácter cultural y educativo a través de la difusión de la poesía iberoamericana.



Copyright © 2017-2020 Palabra Virtual Inc. Todos los derechos reservados.
Copyright © 2017-2020 Virtual Word Inc. Worldwide Copyrights.

175 visitantes activos
en este momento


           visitas únicas