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Grabacin para Palabra Virtual    
    Editora del fonograma:    
    Palabra Virtual    
por Carmen Feito Maeso    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Cuerpo presente


La piedra es una frente donde los sueos gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados,
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con rboles de lgrimas y cintas y planetas.

Yo he visto lluvias grises hacia las olas
levantando sus tiernos brazos acribillados,
para no ser cazadas por la piedra tendida
que desata sus miembros sin empapar la sangre.

Porque la piedra coge simientes y nublados,
esqueletos de alondras y lobos de penumbra;
pero no da sonidos, ni cristales, ni fuego,
sino plazas y plazas y otras plazas sin muros.

Ya est sobre la piedra Ignacio el bien nacido.
Ya se acab; que pasa? Contemplad su figura:
la muerte le ha cubierto de plidos azufres
y le ha puesto cabeza de oscuro minotauro.

Ya se acab. La lluvia penetra por su boca.
El aire como loco deja su pecho hundido,
y el Amor, empapado con lgrimas de nieve,
se calienta en la cumbre de las ganaderas.

Qu dicen? Un silencio con hedores reposa.
Estamos con un cuerpo presente que se esfuma,
con una forma clara que tuvo ruiseores
y la vemos llenarse de agujeros sin fondo.

Quin arruga el sudario? No es verdad lo que dice!
Aqu no canta nadie, ni llora en el rincn,
ni pica las espuelas, ni espanta la serpiente:
aqu no quiero ms que los ojos redondos
para ver ese cuerpo sin posible descanso.

Yo quiero ver aqu los hombres de voz dura.
Los que doman caballos y dominan los ros:
los hombres que les suena el esqueleto y cantan
con una boca llena de sol y pedernales.

Aqu quiero yo verlos. Delante de la piedra.
Delante de este cuerpo con las riendas quebradas.
Yo quiero que me enseen donde est la salida
para este capitn atado por la muerte.

Yo quiero que me enseen un llanto como un ro
que tenga dulces nieblas y profundas orillas,
para llevar el cuerpo de Ignacio y que se pierda
sin escuchar el doble resuello de los toros.

Que se pierda en la plaza redonda de la luna
que finge cuando nia doliente res inmvil;
que se pierda en la noche sin canto de los peces
y en la maleza blanca del humo congelado.

No quiero que le tapen la cara con pauelos
para que se acostumbre con la muerte que lleva.
Vete Ignacio: No sientas el caliente bramido.
Duerme, vuela, reposa: Tambin se muere el mar!



FEDERICO GARCA LORCA






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