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palabra virtual

Poesa ertica    
    Editora del fonograma:    
    Diaryc    
por Pablo Lpez del Castillo    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Cuerpo a la vista


Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron un cuerpo:
tu pelo, otoo espeso, cada de agua solar,
tu boca y la blanca disciplina de sus dientes canbales,
prisioneros en llamas,
tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azcar quemada,
sitios en donde el tiempo no transcurre,
valles que slo mis labios conocen,
desfiladero de la luna que asciende a tu garganta entre
tus senos,
cascada petrificada de la nuca,
alta meseta de tu vientre,
playa sin fin de tu costado.

Tus ojos son los ojos fijos del tigre
y un minuto despus son los ojos hmedos del perro.

Siempre hay abejas en tu pelo.

Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos
como la espalda del ro a la luz del incendio.

Aguas dormidas golpean da y noche tu cintura de arcilla
y en tus costas, inmensas como los arenales de la luna,
el viento sopla por mi boca y su largo quejido cubre con
sus dos alas grises
la noche de los cuerpos,
como la sombra del guila la soledad del pramo.

Las uas de los dedos de tus pies estn hechas del cristal
del verano.

Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida,
baha donde el mar de noche se aquieta, negro caballo
de espuma,
cueva al pie de la montaa que esconde un tesoro,
boca del horno donde se hacen las hostias,
sonrientes labios entreabiertos y atroces,
nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible
(all espera la carne su resurreccin y el da de la vida
perdurable).

Patria de sangre,
nica tierra que conozco y me conoce,
nica patria en la que creo,
nica puerta al infinito.



OCTAVIO PAZ






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