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De la resignación

Hubo manos que sumergieron fórmulas
y quisieron volar
como aire o corazón interminable.

Hubo instantes
en que el mar se creyó sangre
y buscó las arterias.

... ... ... ...

Por el cielo...
un ángel sonreía.


De: Primer consejo a los arcángeles del viento

Selección: Guido Ferrer


ALFONSO CALDERÓN




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