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De dos penas que ha querido...

De dos penas que ha querido
dar amor a un desdichado,
mayor que ser olvidado
es el ser aborrecido:
que el que olvida, aquel olvido
en amor puede volver,
mas quien llega a aborrecer,
cuando se venga a acordar
ser para maltratar,
que no para bien querer.

El olvido es privacin
de la memoria importuna;
consiste en mala fortuna,
pero no es mala intencin;
mas quien ciego de pasin
contra la ley natural
aborrece en caso igual,
ms que olvido es el desdn,
pues sobre no querer bien
esta deseando mal.

Y si, en fin, aborrecer
es agraviar, bien se infiere
que el que ingrato aborreciere
est cerca de ofender;
y si hay quien quiera querer
ser antes aborrecido,
tome por suyo el partido,
que si me han de maltratar
por no verme despreciar,
quiero anegarme en olvido.



De la novela: El desengao amado y premio de la virtud
Seleccin: Clara Jans

MARÍA DE ZAYAS

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