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El cínico

          Claro es que no tengo en las manos
el derecho a morirme
ni siquiera en las abandonadas tardes de los domingos.

          Por otra parte se debe comprender que la muerte
es una manufactura inoficiosa
y que los suicidas
siempre tuvieron una mortal pereza
de sufrir.

          Además, debo
la cuenta de la luz...



(De: La ventana en el rostro)


ROQUE DALTON




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