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Quince

Ya son las doce mi exasperada

Hay una pequeña desgracia allá afuera
entre nosotros y el fin

Repite la sílaba única
la que ensombrece lo que siempre fue purpúreo

El alma
en el mundo quema

es desierto

Y no hay más boca para su sed



Selección: Eduardo Milán y Ernesto Lumbreras

LUIS ALBERTO CRESPO

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