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Elegía del marino

Los cuerpos se recuerdan en el tuyo:
su delicia, su amor o sufrimiento.
Si noche fuera amar, ya tu mirada
en incesante oscuridad me anega.
Pasan las sombras, voces que a mi odo
dijeron lo que ahora resucitas,
y en tus labios los nombres nuevamente
vuelven a ser memoria de otros nombres.
El otoo, la rosa y las violetas
nacen de ti, movidos por un viento
cuyo origen viniera de otros labios
an entre los mos.
Un aire triste arrastra las imgenes
que de tu cuerpo surgen
como hlito de una sepultura:
mrmol y resplandor casi desiertos,
olvidada su danza entre la noche.
Mas el tiempo disipa nuestras sombras,
y habr de ser el hombre sin retorno,
amante de un cadver en la memoria vivo.
Entonces te hallar de nuevo en otros cuerpos.



De: Imgenes desterradas


ALÍ CHUMACERO




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