☰ menú
 



Anunciación

Inserto en soledad
de palabra vertida
que apenas hiriera el silencio,
siento la voz del sueo
con su descenso casi imperceptible
y sus labios de hielo,
mas no el letal dolor que de m nace,
ni la perenne dicha del misterio aclarado
ms all de las cosas,
del ltimo verano de la sangre
que en su final latir
crece trmula y nos inunda
de su postrer sollozo,
sino el misterio mismo con su propia presencia,
sus invisibles alas, sus invencibles olas
y la marea con que ahoga
la ms inundada palabra
o aun la propia voz,
y llega sobre el lecho, silencioso,
negando su sonido,
a destacar su dura esencia
a despertar mi sueo con su sombra,
a rescatarse en m
como cristal que guarda el recuerdo del aire,
como cuando el silencio
navega en aguas del silencio,
y sobre mi cuerpo desnudo,
tocando con su piel la hmeda frialdad
de mis labios y voz,
llegando hasta debajo de mis prpados,
me inunda lentamente, me apresa con sus redes
y en su ocano quedo
como ltima voz abandonada
o el naufragio de sombra sobre sombra,
y comprendo que sueo y sombra,
confusos para siempre,
no pueden exclamar: sta es mi sangre.





De: Pramo de sueos


ALÍ CHUMACERO




regresar