☰ menú
 



Pie de árbol

No sé cuándo… Por una arboladura
como ésta yo trepaba acelerando
y a cuatro manos descendía a tierra
la lengua alegre de jugosos frutos.

Y vi una caballada por el aire
de negra crin y a látigos de fuego
azuzar sus turbiones de tormenta
y yo chillé con voz no articulada.

Y huía; y con los otros, apretados
en un montón de bestias temerosas
nos detuvimos quietos y encogidos.

Y sacudió la tierra el paso rudo
de una mole animal que se metía
por un túnel abierto en la espesura.


De: Mascarilla y Trébol


ALFONSINA STORNI




regresar