☰ menú
 



Palabras privadas (I)

Nos hemos hecho dao
y el tiempo ya no pasa indiferente.
Por qu es tan alto el precio del olvido
no sabemos, y herimos
con una relajada displicencia
aun teniendo muy claro que algn da
alguien recordar el dolor que le causamos,
porque el dolor persiste en la memoria
con una obstinacin insobornable,
y es fiel, y es rencoroso, y el perdn no le afecta.

Nos hemos hecho dao.
Y la juventud dorada era de nieve.


FELIPE BENÍTEZ REYES




regresar