☰ menú
 



El niño bueno

No sabr desatarme los zapatos y dejar que la ciudad
(me muerda los pies,
no me emborrachar bajo los puentes, no cometer faltas
( de estilo.
Acepto este destino de camisas planchadas,
llego a tiempo a los cines, cedo mi asinto a las seoras.
El largo desarreglo de los sentidos me va mal, opto
por el dentfrico y las toallas. Me vacuno.
Mira qu pobre amante, incapaz de meterse en una fuente
para traerte un pescadito rojo
bajo la rabia de gendarmes y nieras.


(De: Algunos pameos y otros prosemas -Salvo el crepsculo
Coleccin dirigida por Ana Mara Moix)


JULIO CORTÁZAR




regresar