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Nocturno

Tengo esta noche las manos negras, el corazn sudado
como despus de luchar hasta el olvido con los ciempis del humo.
Todo ha quedado all, las botellas, el barco,
no s si me queran y si esperaban verme.
En el diario tirado sobre la cama dice encuentros diplomticos,
una sangra exploratoria, lo bati alegremente en cuatro sets.
Un bosque altsimo rodea esta casa en el centro de la ciudad,
yo s, siento que un ciego est murindose en las cercanas.
Mi mujer sube y baja una pequea escalera
como un capitn de navo que desconfa de las estrellas.
Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche.
Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran
a la ventana que tengo a mi espalda.



De: Algunos pameos y otros prosemas (Salvo el crepsculo)
Coleccin dirigida por Ana Mara Moix


JULIO CORTÁZAR




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