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Poema a Dios, ese pajarito mandón

No es necesario que me mandes, perro,
el mar se asiste solo.
Lo ms msero del pelo contrara la rueda
pero ya sabemos tonsurar el destino.

Estoy,
por eso peligro.
Todo me empuja!
En la multitud un fsforo presume
del futuro penacho.

Pero slo,
solo con el perro mirndome.

No me ordenes nada,
no te obedecer, y entonces
ser horrible.

Vmito de ojos.




De: Algunos pameos y otros prosemas (La vuelta al da en ochenta mundos)
Coleccin dirigida por Ana Mara Moix


JULIO CORTÁZAR




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