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No lo salves...

No lo salves de la tristeza, soledad,
no lo cures de la ternura que lo enferma.
Dale dolor, apriétalo en tus manos,
muérdele el corazón hasta que aprenda.
No lo consueles, déjalo tirado
sobre su lecho como un haz de yerba.






De: Jaime Sabines
Otro recuento de poemas
(1950-1991)

JAIME SABINES

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