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No siempre la luna

No siempre la luna
es amuleto perfecto de la seducción.

No siempre mi cuerpo es caja musical;
a veces no tiene sonido.
A ceses conjuro que el vigor de mi padre
para que desaparezca de los retratos,
pero los veo y me doy cuenta
que no existe tal cosa,
que sólo encuentro a un hombre de aspecto asustado,
cono ojos sagaces
en miradas que ya pasaron
y con labios flexibles como sabanas radiantes,
cabello canoso, nariz husmeante,
y en su frente,
el sepulcro,
de sus ocho hijos olvidados.



Seleccionado por la autora


MAYRA OYUELA




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