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Tímida y avergonzada

tmida y avergonzada
dej que me quitaras lentamente mis vestidos,
desnuda
Sin saber qu hacer y muerta de fro
me acomod entre tus piernas
es la primera vez?
preguntaste,
slo pude llorar.
o que me decas que todo iba a salir bien
que no me preocupara,
yo recordaba las largas discusiones de mis padres,
el desesperado llanto de mi madre
y su voz dicindome
"nunca confes en los hombres".
Comprendiste mi dolor
Y con infinita ternura
Cubriste mi cuerpo con tu cuerpo,
tienes que abrir las piernas, murmuraste,
y yo me sent torpe y desolada.








De Eros N 1, agosto de 1973


MARÍA EMILIA CORNEJO




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