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El malogrado

El malogrado



De no haberse tensado en tu fuerza
mis poemas no hubieran sido as.
Alguien corra muebles mientras te los lea.
Despus me enceguec,
me falt el aire
y el polvo fue un tatuaje
para todos los objetos de mi casa.

La maquinaria psicosomtica se atasc.
El gallo muerto es una peluca en el medio del camino.
Y cuando en la Academia se habla de mis versos,
jams te nombro. Te empujo
hacia el fondo del canasto
con los Levis sucios y las obsesiones.

Algunos pasos nos sirven
para salir de nuestra pieza;
otros pocos para salir de nuestra vida.
Y mientras me regodeo
en la costumbre pagana del vermut,
espero tu llamada, tu advocacin.
Hazlo, Seor,
y da origen a un nuevo animal.






FABIÁN CASAS




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