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Destrucción de la mañana (del 1 al 3)

1

Y de pronto una voz, mirada, un gesto
tropieza con mi idea de m mismo
y veo aparecer en el espejo
a un ser inesperado, insospechado,
que me mira con ojos que son mos.

Ese desconocido que soy yo.
Ese al que los dems se dirigan
al dirigirse a m, sin yo saberlo.
Ese irreconocible ser inmvil
que inspecciona mis rasgos hoscamente.

En vano apremio al otro, el verdadero,
a aquel que unos segundos antes yo era.
Slo est frente a m, con ceo adusto,
ese desconocido inesperado
que me mira con ojos que son mos.

2

Trato de dar con una explicacin.
-Ser un fugaz defecto de mi vista.
O mi retina habr atrapado al vuelo
una imagen disforme, ahora atascada.

Y llamo a mis hermanas y a mi hermano.
Mas me detengo al verlos silenciosos
con aire interrogante. De repente
no aparentan ser ellos los que busco.

No conozco estas caras familiares!

Ni esa expresin cansada, sondeadora,
que se enfrenta conmigo, como un muro
que se extraa que quieran traspasarlo.
No s de esas facciones ya marchitas!

Las capto con asombro. No hay recelo
en sus ojos. Tal vez no se dan cuenta
del cambio que han sufrido. O forman parte
de una conspiracin para encubrirlo.

3

Vuelvo a mi habitacin desalentado.
Todo se muestra igual mas desconfo.
Quedo en la oscuridad sin atreverme
a volver a encarar al que detenta
el privativo espacio de mi cuerpo.

Ese con el que intentan suplantarme!
Yo no quiero ese cuerpo ni por sombra.
Exijo el cuerpo de antes, el que es mo,
el que consta conmigo en los retratos.

Este cuerpo no sirve. Cada da
pondr dificultades a mi mente.
Me atar con tenaces ligaduras
a su propio existir que desconozco.

Corroer el pensamiento, mis deseos
y todo lo que soy lo echar a un lado
para hacerme su esclavo. Y ya jams
ser quin soy, he sido, quin sera
si me dieran ms tiempo con mi cuerpo.



(De: Destruccin de la maana)

Seleccin : David Romero


JOSÉ MARÍA FONOLLOSA




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