☰ menú
 



Whitehall Street

Yo le tena miedo. No saba
que un delgado cuchillo entra en la carne
sin despertar la piel. Como entra el fro.
Como una piedra agujerea el agua.

Pensaba que su grito subira,
como una lagartija, por mi brazo,
haciendo que soltara mi cuchillo.
Qu debe uno decir en estos casos?

Pensaba que en sus ojos hallara
la sonrisa cansada de la noche.
Aquella que yo solo causaba. Antes.
Pero no hubo mirada ni hubo grito.

Un delgado cuchillo entra en la carne
sin despertar la piel. Como entra el fro.
Y sabe hallar la vida all escondida
con rpido sigilo. Sin esfuerzo.

No hubo mirada, no. Tampoco grito.
Fue muy fcil. Tan fcil que an me asombro.
No llego a comprender por qu hay quien teme
matar, cuando resulta algo tan fcil.



(De: Ciudad del hombre: New York)

Seleccin : David Romero


JOSÉ MARÍA FONOLLOSA




regresar