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Inventarme en el vacío

En la balanza,
otros ojos definirn mi luz y mi tiniebla.

Mi propia nobleza fue la espada enemiga
y navegu muy solo,
sin poder elegir el arpa o el Infierno.

Qu denso es el camino de dos caras.
Si ment, fue para inventarme en el vaco.
Si viaj sin llegar a la muerte,
fue para m un misterio.

Vengo desde un pozo
adivinando el mundo entre la incertidumbre,
mientras un viejo siglo cruza
ante ese juez ms sabio que es el tiempo.


De: La vasta lejana

Seleccionado por el autor


AGUSTÍN LABRADA AGUILERA




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