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SILVIA FAVARETTO


listado de poemas

 
Carmen

Sirena terrestre llegaste con tu largo pelo negro donde escondías tus versos caníbales y tus gestos histéricos. Si la locura tuviese tal vez un cuerpo, Carmen, tendría el tuyo. Eres la hija hermosa de tu voluntad, como dijiste, y sabes que mentir y robar es necesario para narrar. ...

Cien Rosas rojas encerradas en el capullo de mi carne (La carta)

100 Rosas rojas encerradas en el capullo de mi carne (La carta) Cuando lo extraje del sobre como un presagio la hoja de tu carta me cortó el dedo. Una herida sutil pero profunda, típica del papel afilado. La sangre chorreó en seguida copiosa y andando por la calle yo goteaba ...

Eva

Hombres machos, ustedes que se esconden detrás de la pálida cadena del amplexo, si mi vida no fuese otra cosa que poesía, abofetearía vuestra vulgaridad con ostentación. Detrás del árbol se da vuelta y me da las espaldas la mujer primordial con su amargura milenaria ...

Eva II

Hombres, con nuestro planeta de polvo y nuestros cetros de carne, somos estirpe que tuvo leche madrastrera de loba, cuyo pelaje, nuestra herencia de hijastros, llevamos escondido en los huecos secretos de nuestro cuerpo. Hombres, somos todos hijos de la misma madre desombligada ...

Hojas de aliento

Hojas de aliento cortan el raso silencio de una tarde gris de verano. Será de acero y de cera mi súplica. Desde la mirilla de tu ombligo observo cadáveres de sueños y orejeo en tu pecho el habitual sollozo del corazón. Quisiera que esclavos de un solo latido fuéramos los dos ...

Magdalena

No me hables. No me hables porque las palabras, asesinas, callan las emociones. Palabras verdugos, testigos de la muerte del tiempo, palabras que nos echan en cara nuestro límite de criaturas mortales. Hastío de las palabras, sonidos ridículos que tartamudeo para decirte lo que siento ...

Melusine

La última noche de bodas, lamí una lágrima de mi esposo y a la mañana siguiente me desperté con esta aguamarina en la lengua. (Sumergida en el agua mi carne conmovida siente que no hay confín entre lo que tengo adentro y lo que tengo afuera). Llevo la gema colgada al cuello, ...

Morada

Piel de durazno, brillante como luna, ¿adónde dejaste tu mirada acogedora? ¿Te vestiste de negro antes de matarme, esposa mía? Moriré con ternura, disfrazada de víctima por tu acto final. Pero, detrás de las cortinas serás mía, y de ningún otro. Te encerraré en la jaula de mis huesos ...

Nocturno 2-3

El sueño nada es salvo una prueba general de la muerte. Pasamos buena parte de la vida perfeccionando la escena, hasta que, en un momento dado, nos sale bien. Tras el negro cielo hay un dios aburrido que nos espía a través de esos agujeros que creemos estrellas. ...

Nocturno 4

En la noche marina pintada con pinceladas azul cobalto, sobre este mar oscuro que respira ¿Dónde terminó la promesa de Zefiro? ¿Cuándo cesará este aullido en el tórax que te llama? ¿Cómo haré para callarlo sin matar mi propio corazón? ¿Existe un lugar suficientemente lejos ...

Nocturno 5

Rayas de seda violeta. Con olor a sándalo, goteando como miel cae la noche que danza sobre los techos de las ciudades. La inmortalidad te ha tocado con el verso, con la oscuridad, con la ola; pero la eternidad te queda grande. Los ríos de palabras inútiles que nos hemos dicho, ...

Nocturno I

El cofre del cielo se abre a tus ojos: amatista, zafiro y diamantes. S. F. Un manto violeta es la noche, una sábana que alguien ha clavado sobre este cielo como la hoja azul, estrellada, que se acostumbra pegar tras el pesebre. Pero la luna esta noche ha dicho basta, cansada de estar colgando ...

Poema a ciegas

Está faltando la luz y escribo el poema a ciegas en la hoja de un viejo calendario. Por primera vez me doy cuenta que las palabras son vanas y vano es nuestro entendimiento si en la noche la tinta no logra desprenderse de la oscuridad del cielo y mi poema no logra iluminarme ...

Soledad

¿Qué haces acá solita? No estoy sola, ¡estoy con los árboles! Árbol viejo, árbol grande, más vivo que la piedra, más duro que la carne, tú que conoces el sol por esperarlo entre el abrazo de tus ramas desde hace tiempo dime si tiene nombre el dueño barbudo de la tierra que tu y yo pisamos. ...