sitemap
Palabra Virtual
sguenos en twitter

Si utilizas un telfono mvil o celular o bien una tablet asegrate que el browser sea compatible con flash para poder escuchar los poemas.

Comparte el poema con tus amigos

Copia y pega este enlace en un mensaje instantneo o de correo electrnico

Comparte el poema en tu blog o pgina personal

Copia y pega este enlace en tu blog o pgina personal





Cancin del escriba de pie (10-11)
de Sal Ibargoyen


    Editora del fonograma:
    Palabra Virtual

en la voz de Sal Ibargoyen    


Cancin del escriba de pie (10-11)



10


"Eres perfecto en el interior
de tu apartado corazn:
en l estuvo desde el inicio
la acostumbrada carne
en l se renen todava
la piedra y la sombra
en l contina asentndose
tu muerte de ayer.
Mientras la misma barca conducida
por cambiantes remeros
como un camello del agua traspasa
las venas del Nilo celeste
y abre los arenales donde alla
el hambriento escorpin
y el lagarto recoge sus patas calcinadas.
Eres perfecto como un estandarte
que seala el sitio de la guerra:
eres exacto como cada rueda
de cada carro fabricado
para el veloz combate y la traicin:
eres intocable porque te sientas
a la orilla izquierda
del padre de todos los ros
del padre que lanzara su esperma
en medio del caudal
que con l mismo creci.
Y as viste flotar la verdosa dolencia
del agua inmortal
y las plumas ahogndose
y los peces envejecidos
y el cocodrilo supliciado
y los otros ros que navegan
como arterias insondables
en el cuerpo del Nilo celeste.
Y all sentado en la raz
de la curva del sol
perfecto en tus lgrimas
quisiste sollozar."

No soy el funcionario
no soy el copista
no transcribo ni apunto
ni manuscribo ni compongo
ni cambio ni corrijo
ni redacto ni garabateo ni subrayo.
Los dioses de la mosca perturban
el plasma destilado de la siesta.
El dios de las ladillas
excava en las ingles
que ventil el probable amor.
Cmo ser el escriba de conjuros
y anales y dictmenes
de cifras y tarjetas y folletos
para provecho del dios de los turistas
para lucro del dios de la banca global
para beneficio de los dioses de plstico
con todo su famlico poder?
Es pobre mi discurso
cuando la lengua canta
los tonos y las cosas que ensucian
los colores del mundo.
Pero no hay en mis rodillas
ni arena descompuesta
ni ptalos carcomidos
ni cenizas de incienso
ni polvos de ningn metal.
Estoy de pie y escucho
cmo caminan
las aguas sedientas
del Nilo celeste.


11


"El halcn extiende las fronteras del aire
sus vuelos los golpes de cada pluma
son un viaje inacabado
que las golondrinas reciben con dolor.
Y la sutilsima liblula
con cualquier pico o cualquier ua
clavados en la espalda
muerde la cintura de las moscas del agua
cuyos restos como nervios herrumbrados caen
sobre las cinco pieles terrestres
aferradas todava
a los trazos temblantes
de este pincel.
Debajo de las quemadas cscaras del cielo
nadie termina de pintar
las telas blancas
ni de pulir la ltima sonrisa
de la estatua
ni de grabar los nombres y ttulos
de cada seor del poder
en la ltima piedra
ni de llenar el frasco con la tinta sagrada
ni de completar a pura saliva
las enseanzas llegadas de lo alto
ni de alzar la vasija o la botella
con su cerveza roja
ni de ajustar el remo o el motor
de la barca que nunca se cansa.
Y el trigo en las ollas tendr
fro y calor en sus cuerpos fragmentados
y el humo quedar coagulndose
en los techos como un nuevo dios
de todas las hambres
y de todo lo corrupto."

Nada escribir segn lo ya escrito:
no soy el que escribe sentado
en el lomo de una nave
arrancada de las vsceras
de rbol ninguno.
No me siento ni me acuclillo
ni me inclino
entre los muslos
del trono de nadie.
Nadie dir que soy
"un perro empobrecido"
por no saber ladrar
cuando sale la piedra amarilla
de su casa de sombras.
Soy escriba de pie
y ante m:
escribiente cajista plumario
mecangrafo reiterador calgrafo
sudatinta copiante pinturero.
Pero he tocado
a punta de mero hueso
la leche fluyente de la madre
y el padre de todos los ros.
Y de pie en la orilla
donde el escarabajo enfra
su planeta de estircol
levanto ojos y vidrios
y poros y pelos y gases y prpados:
porque huelo y escucho
las mugres del mundo
y me niego a llorar.

El Cairo/Mxico DF, IX-XII 1998



De: El escriba de pie



SAL IBARGOYEN


Copyright Derechos reservados del titular.

Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.




PGINA DEDICADA A EN PALABRA VIRTUAL



EL POETA Y YO   NUEVO





LIBROS EN PDF DE SAL IBARGOYEN EN PALABRA VIRTUAL



 
  El escriba de pie   
 

 
  Nuevas destrucciones   
 

 
  La espada de fuego   
 

 
  Poemar   
 

 
  Poesa y computadora   
 

 
  Fantoche   
 

 
  Cuento a cuento   
 

 
  La sangre interminable   
 

 
  La ltima copa   
 

 
  La ltima bandera   
 

 
  Poeta + poeta   
 

 
  Amor de todos   
 

 
  El escriba de pie y otros poemas   
 

 
  Grito de perro   
 

 
  Poemar   
 

 
  Poeta semi-automtico   
 

 
  Versos de poco amor   
 

 
  El poeta y yo   
 

 
  Gran Cambalache   
 

 
  El Torturador   
 

 
  Volver... volver   
 

 
  Sangre en el Sur (el fascismo es uno solo)   
 

 
  Juntaversos   
 

 
  Tango negro   
 

 
  Cuaderno de Flavia   
 

 
  Epigramas a Valeria   
 

 
  Libro del maestro   
 

 
  Impermanencia (1954 - 1959)   
 

 
  Poesa reciente (1995-2003)   
 

 
  Rojo es el silencio (2005 /2006)   
 

 
  El Rey Ecco Ecco   
 

 
  Habana 3000   
 

 
  Haikus   
 

 
  Historia de sombras   nuevo
 

 
  Lmite   nuevo
 

 
  Sem Regresso   nuevo
 

 
  Perro de soledad   nuevo
 



regresar a la pgina anterior 





























Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.

El Portal de la Palabra Virtual no persigue ningn fin de lucro y cuyo objetivo es exclusivamente de carcter cultural y educativo a travs de la difusin de la poesa iberoamericana.



Copyright 2017-2020 Palabra Virtual Inc. Todos los derechos reservados.
Copyright 2017-2020 Virtual Word Inc. Worldwide Copyrights.

188 visitantes activos
en este momento


           visitas nicas