sitemap
Palabra Virtual
sguenos en twitter

Si utilizas un telfono mvil o celular o bien una tablet asegrate que el browser sea compatible con flash para poder escuchar los poemas.

Comparte el poema con tus amigos

Copia y pega este enlace en un mensaje instantneo o de correo electrnico

Comparte el poema en tu blog o pgina personal

Copia y pega este enlace en tu blog o pgina personal





Fbula de Polifemo y Galatea (Fragmentos)
de Luis de Gngora y Argote


    Editora del fonograma:
    Fidias, S.A.

en la voz de Adolfo Marsillach    


Fbula de Polifemo y Galatea (Fragmentos)



Estas que me dict rimas sonoras,
culta s, aunque buclica Tala
oh excelso conde! en las purpreas horas
que es rosas la alba y rosicler el da,
ahora que de luz tu Niebla doras,
escucha al son de la zampoa ma,
si ya los muros no te ven, de Huelva
peinar el viento, fatigar la selva.

Donde espumoso el mar siciliano
el pie argenta de plata al Lilibeo,
bveda o de las fraguas de Vulcano
o tumba de los huesos de Tifeo,
plidas seas cenizoso un llano
cuando no del sacrlego deseo,
de el duro oficio da. All una alta roca
mordaza es a una gruta, de su boca.

De ste, pues, formidable de la tierra
bostezo, el melanclico vaco
a Polifemo, horror de aquella sierra,
brbara choza es, albergue umbro,
y redil espacioso donde encierra
cuanto las cumbres speras, cabro,
de los montes, esconde: copia bella
que un silbo junta y un peasco sella.

Un monte era de miembros eminente
este que de Neptuno hijo fiero,
de un ojo ilustra el orbe de su frente,
mulo casi del mayor lucero;
cclope a quien el pino ms valiente,
bastn le obedeca, tan ligero,
y al grave peso junco tan delgado,
que un da era bastn y otro cayado.

Cera y camo uni que no debiera
cien caas, cuyo brbaro ruido,
de ms ecos que uni camo y cera
albogues, duramente es repetido.
La selva se confunde, el mar se altera,
rompe Tritn su caracol torcido,
sordo huye el bajel a vela y remo:
tal es la msica de Polifemo!

Ninfa, de Doris hija la ms bella,
adora, que vio el reino de la espuma.
Galatea es su nombre, y dulce en ella
el terno Venus de sus gracias suma.
Son una y otra luminosa estrella
lucientes ojos de su blanca pluma:
si roca de cristal no es de Neptuno
pavn de Venus es, cisne de Juno.

Purpreas rosas sobre Galatea
la Alba entre lilios cndidos deshoja:
duda el Amor cul ms su color sea,
o prpura nevada, o nieve roja.
De su frente la perla es, Eritrea,
mula vana. El ciego dios se enoja,
y condenado su esplendor, la deja
prender en oro al ncar de su oreja.

Invidia de las Ninfas y cuidado
de cuantas honra el mar deidades, era,
pompa de el marinero nio alado
que sin fanal conduce su venera.
Verde el cabello, el pecho no escamado,
ronco s, escucha a Glauco la ribera
inducir a pisar la bella ingrata,
en carro de cristal, campos de plata.

Marino joven, las cerleas sienes,
de el ms tierno coral cie Palemo,
rico de cuantos la agua engendra bienes,
de el faro odioso al promontorio extremo;
mas en la gracia igual, si en los desdenes
perdonado algo ms que Polifemo,
de la que an no le oy y, calzada plumas,
tantas flores pis como l espumas.

Huye la ninfa bella, y el marino
amante nadador, ser bien quisiera,
ya que no spid a su pie divino,
dorado pomo a su veloz carrera.
Mas, cul diente mortal, cul metal fino,
la fuga suspender podr ligera
que el desdn solicita? Oh cunto yerra
delfn que sigue en agua corza en tierra!

Mudo la noche el can, el da dormido
de cerro en cerro y sombra en sombra yace.
Bala el ganado; al msero balido,
nocturno el lobo de las sombras nace.
Cbase y fiero deja humedecido
en sangre de una lo que la otra pace.
Revoca, Amor, los silbos, o a su dueo,
el silencio del can siga y el sueo!

La fugitiva Ninfa en tanto, donde
hurta un laurel su tronco al Sol ardiente,
tantos jazmines cuanta yerba esconde
la nieve de sus miembros da una fuente.
Dulce se queja, dulce le responde
un ruiseor a otro, y dulcemente
al sueo da sus ojos la armona,
por no abrasar con tres soles el da.

Salamandria del Sol, vestido estrellas,
latiendo el can del cielo estaba, cuando
polvo el cabello, hmedas centellas,
si no ardientes aljfares, sudando
lleg Acis, y de ambas luces bellas
dulce Occidente viendo al sueo blando,
su boca dio y sus ojos, cuanto pudo,
al sonoro cristal al cristal mudo.

Era Acis un venablo de Cupido,
de un Fauno medio hombre, medio fiera,
en Simetis, hermosa Ninfa, habido;
gloria del mar, honor de su ribera.
El bello imn, el dolo dormido,
que acero sigue, idlatra venera,
rico de cuanto el huerto ofrece pobre,
rinden las vacas y fomenta el robre.

La Ninfa, pues, la sonora plata
bullir sinti del arroyuelo apenas,
cuando a los verdes mrgenes ingrata
seguir se hizo de sus azucenas.
Huyera..., mas tan fro se desata
un temor perezoso por sus venas,
que a la precisa fuga, al presto vuelo
grillos de nieve fue, plumas de hielo.

Llamrale, aunque muda; mas no sabe
el nombre articular que ms querra,
ni lo ha visto; si bien pincel suave
le ha bosquejado ya en su fantasa.
Al pie no tanto ya, del temor, grave
fa su intento; y, tmida, en la umbra
cama de campo y campo de batalla,
fingiendo sueo al cauto garzn halla.

Acis an ms, de aquello que dispensa
la brjula del sueo, vigilante,
alterada la Ninfa est, o suspensa,
Argos es siempre atento a su semblante,
lince penetrador de lo que piensa,
calo bronce o mrelo diamante;
que en sus Paladiones Amor ciego,
sin romper muros introduce fuego.

El sueo de sus miembros sacudido,
gallardo el joven la persona ostenta,
y al marfil luego de sus pies rendido,
el coturno besar dorado intenta.
Menos ofende el rayo prevenido,
al marinero, menos la tormenta
prevista le turb, o pronosticada:
Galatea lo diga, salteada.

Ms agradable, y menos zaharea,
al mancebo levanta venturoso,
dulce ya conocindole y risuea,
paces no al sueo, treguas s al reposo.
Lo cncavo haca de una pea
a un fresco sitial dosel umbroso,
y verdes celosas unas yedras,
trepando troncos y abrazando piedras.

Sobre una alfombra, que imitara en vano
el tirio sus matices si bien era
de cuantas sedas ya hil gusano
y artfice teji la Primavera
reclinados, al mirto ms lozano
una y otra lasciva, si ligera,
paloma se cal, cuyos gemidos
trompas de Amor alteran sus odos.

El ronco arrullo al joven solicita;
mas, con desvos Galatea saves,
a su audacia los trminos limita,
y el aplauso al concento de las aves.
Entre las ondas y la fruta, imita
Acis al siempre ayuno en penas graves:
que, en tanta gloria, infierno son no breve
fugitivo cristal, pomos de nieve.

No a las palomas concedi Cupido
juntar de sus dos picos los rubes
cuando al clavel el joven atrevido
las dos hojas le chupa carmeses.
Cuantas produce Pafo, engendra Gnido,
negras volas, blancos alheles,
llueven sobre el que Amor quiere que sea
tlamo de Acis y de Galatea.

Mas cristalinos pmpanos sus brazos
amor la implica, si el temor la anuda,
al infelice olmo, que pedazos
la seguir de los celos har, aguda.
Las cavernas en tanto, los ribazos
que ha prevenido la zampoa ruda,
el trueno de la voz fulmin luego:
referidlo, Pirides, os ruego.

"Oh bella Galatea, ms save
que los claveles que tronch la aurora;
blanca ms que las plumas de aquel ave
que dulce muere y en las aguas mora;
igual en pompa al pjaro que, grave,
su manto azul de tantos ojos dora
cuantas el celestial zafiro estrellas!
Oh t, que en dos incluyes las ms bellas!

"Sorda hija del mar, cuyas orejas
a mis gemidos son rocas al viento;
o dormida te hurten a mis quejas
purpreos troncos de corales ciento,
o al disonante nmero de almejas
marino, si agradable no, instrumento,
coros tejiendo ests, escucha un da
mi voz, por dulce, cuando no por ma.

"Pastor soy, mas tan rico de ganados,
que los valles impido ms vacos,
los cerros desparezco levantados
y los caudales seco de los ros:
no los que, de sus ubres desatados,
o derribados de los ojos mos,
leche corren y lgrimas; que iguales
en nmero a mis bienes son mis males.

"Sudando nctar, lambicando olores,
senos que ignora aun la golosa cabra,
corchos me guardan, ms que abeja flores
liba inqueta, ingenosa labra;
troncos me ofrecen rboles mayores,
cuyos enjambres, o el abril los abra
o los desate el mayo, mbar destilan,
y en ruecas de oro rayos del Sol hilan.

"De el Jpiter soy hijo, de las ondas,
aunque pastor; si tu desdn no espera
a que el Monarca de esas grutas hondas
en trono de cristal te abrace nuera;
Polifemo te llama, no te escondas,
que tanto esposo admira la ribera
cual otro no vio Febo ms robusto,
del perezoso Volga al Indo adusto."

Su horrenda voz, no su dolor interno
cabras aqu le interrumpieron, cuantas
vagas el pie, sacrlegas el cuerno
a Baco se atrevieron en sus plantas.
Mas, conculcado el pmpano ms tierno
viendo el fiero pastor, voces l tantas,
y tantas despidi la honda piedras,
que el muro penetraron de las yedras.

De los nudos, con esto, ms saves,
los dulces dos amantes desatados,
por duras guijas, por espinas graves
solicitan el mar con pies alados:
tan redimiendo de importunas aves
incauto meseguero sus sembrados,
de liebres dirimi copia as amiga,
que vario sexo uni y un surco abriga.

Viendo el fiero Jayn con paso mudo
correr al mar la fugitiva nieve
que a tanta vista el Lbico desnudo
registra el campo de su adarga breve
y al garzn viendo, cuantas mover pudo
celoso trueno, antiguas hayas mueve:
tal, antes que la opaca nube rompa
previene rayo fulminante trompa.

Con violencia desgaj infinita
la mayor punta de la excelsa roca,
que al joven, sobre quien la precipita,
urna es mucha, pirmide no poca.
Con lgrimas la Ninfa solicita
las Deidades de el mar, que Acis invoca:
concurren todas, y el peasco duro
la sangre que exprimi, cristal fue puro.

Sus miembros lastimosamente opresos
del escollo fatal fueron apenas,
que los pies de los rboles ms gruesos
calz el lquido aljfar de sus venas.
Corriente plata al fin sus blancos huesos,
lamiendo flores y argentando arenas,
a Doris llega que, con llanto po,
yerno le salud, le aclam ro.



LUIS DE GNGORA Y ARGOTE


Copyright Derechos reservados del titular.

Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.



regresar a la pgina anterior 































Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.

El Portal de la Palabra Virtual no persigue ningn fin de lucro ya que tiene como objetivo exclusivamente el carcter cultural y educativo de difundir la poesa hispanoamerica.



Copyright 2006-2008 Palabra Virtual Inc. Todos los derechos reservados.
Copyright 2006-2008 Virtual Word Inc. Worldwide Copyrights.

176 visitantes activos
en este momento


           visitas nicas